martes, 6 de marzo de 2012

Wrecking Ball: Bruce Springsteen hace resumen

Hubo una época en la que Bruce Springsteen descartaba temazos que quedaban inéditos porque no encajaban dentro de discos ya de por sí sublimes. Ahora abre sus trabajos con canciones que parecen autoplagios y con letras en las que se parodia a sí mismo. Cuántas veces hemos escuchado esos mismos riffs de teclado, en cuántas ocasiones ha utilizado los mismos crescendos, cuántas canciones más necesitamos invocando “hope, strength & faith”. Suya era la voz de la América media, la que se esforzaba día a día y la que encontraba un héroe en cada persona corriente que se levantaba para seguir caminando. Los llamamientos de Springsteen al corazón de su país parecen a la deriva en unos Estados Unidos post 11 de septiembre y en plena recesión económica. Hoy se ha puesto a la venta Wrecking Ball, su nueva entrega, y es un disco que parece atropellado y que atufa un poco a aquel patinazo doble que fue Human Touch / Lucky Town, su primer tropiezo importante. Wrecking Ball retoma en sus surcos todo lo que ha venido haciendo desde que se inauguró el siglo. Tiene el entusiasmo algo forzado de la comunión colectiva en que se convirtió The Rising, los loops modernillos que presidían Magic, los arranques de folk irlandés a los que cogió el gustillo con The Seeger Sessions, el tono de voz cada vez más nasal y el acento cada vez más redneck que desenfundaba en Devils & Dust y el halo de góspel que impregnaba Working on a Dream. Rodeado de su gran familia de músicos amigos que han desfilado por la E Street Band a lo largo de los años, en Wrecking Ball el Boss de Nueva Jersey ofrece buenas intenciones, pero se pega un castañazo contra la realidad. Bruce Springsteen se ha convertido en el Barack Obama del rock and roll. Yes we can? Crap, I thought we could!

5 Comentarios:

Sincopada dijo...

Arghhh!! me duele leerte, pero tienes razón en todo. Yo adoro a ese hombre, pero muchas veces echo de menos la fuerza de sus primeros 7 u 8 discos. Claro que ya quisiera estar yo como está él cuando tenga sus años....voy a escuchar esto último, miedo me da.

Kisses.

PAblo dijo...

Pero que duros sois todos o quizás sea que el blando soy yo...

Vale que ya no es el que fue, pero es que tantos años en la brecha acaban pasando factura al más bregado y conforme pasan los años cada vez resulta más complicado llegar a la altura del listón que tú mismo te has impuesto.

Sin ser comparable a sus mejores discos ni a sus mejores años tampoco está tan mal, en mi opinión.

"Wrecking Ball" es una canción que no desmerece para nada. Claro que una canción no hace un disco...;-D

Muy buena la reseña.

Impacientes Saludos.

Nemo dijo...

Sincopada: Me lo puedo imaginar perfectamente haciendo las mezclas finales de Born to Run y pensando "Nunca más, no vuelvo a hacer un disco así nunca más..."

PAblo: Lo peor de Wrecking Ball es abrirlo con We Take Care of Our Own y que al escuchar los primeros compases uno piense "¿Esta canción no la ha hecho ya antes?"

Tomás dijo...

A mí me ha gustado. Y es loable el esfuerzo por ofrecer un álbum distinto, y que además creo que va a funcionar dpm en directo. Para mí tiene más cosas buenas que malas. Os dejo otra crítica, por si a alguien le interesa. http://elladooscurodelaluna.com/2012/03/08/eljefespringsteenvuelveaponersealmando/ Salud!

Nemo dijo...

Gracias por el enlace, Tomás.