Este fin de semana habremos Papa o Papisa, pero la solvencia intelectual del PSOE sigue en caída libre desde Felipe González. Recuerdo meter la papeleta en el sobre de mi padre cuando yo aún no podía votar. Recuerdo saltar con él entre la multitud cantando “ista, ista, ista, España es socialista”. Recuerdo la reconversión industrial y pensar que eso era doloroso, pero necesario. Recuerdo manifestaciones de parados por las calles con el mono de faena puesto, mi padre incluido, y la solidaridad de la gente arrojando monedas desde los balcones ante el espectáculo inaudito. Recuerdo la guasa cuando se pasó de “OTAN de entrada no” a “OTAN sí por el bien de España”. Recuerdo la incredulidad cuando empezaron a aflorar los casos de corrupción en todos los ámbitos. Recuerdo el GAL y cómo decíamos de Felipe lo mismo que se decía de Franco: “él es bueno y no se entera de lo que sucede a su alrededor, son los que le rodean los que lo hacen mal”. Recuerdo pensar que tenían que marcharse como fuera. Recuerdo agarrarme al clavo ardiendo de Josep Borrell y pensar que la esperanza estaba en un tipo inteligente. Recuerdo mi cara boquiabierta cuando el propio aparato del partido se cargó la ilusión cuando no les gustó el resultado de las primarias. Recuerdo el paro desbocado, la crisis económica en niveles nunca conocidos. Recuerdo haber vivido ya veinte años atrás la misma situación que vivimos ahora. Recuerdo que creíamos que José Luis Rodríguez Zapatero sólo era un trámite que duraría lo que tardase en llegar un peso pesado al frente del Partido Socialista. Recuerdo cómo estuvimos con él porque era de los nuestros, era progresista, era lo correcto. Recuerdo porque la memoria es necesaria.
El PSOE sale de la peor situación electoral de su historia y decide en su 38º Congreso quién será su cara visible. Carme(n) Chacón sonríe mucho y por su tono de voz parece como si viviese en los mundos de Yupi. Alfredo (Pérez) Rubalcaba titubea sin cesar en su discurso para dar la impresión de que reflexiona muy bien todo lo que dice. Chacón exhibe su currículum de mujer y catalana, oiga, y nada más, pero que no se diga que no somos los más plurales. Rubalcaba es el gran superviviente, el que siempre ha estado en la pomada y ha hecho de todo, justificando lo que hiciera falta para no salirse de la foto. Los partidarios de Chacón se quejan de que Rubalcaba está empleando juego sucio, vaya sorpresa. Los de Rubalcaba denuncian presiones y dicen que su líder no es que esté acabado, es que tiene experiencia. El PSOE sigue sin hacer autocrítica, sin acertar en el análisis de por qué ha sufrido la mayor derrota de su historia, de por qué ha perdido el poder en todas partes. Echan la culpa a la crisis global y no se dan cuenta de que esa no es la causa principal. Ni siquiera lo es que en sus últimos meses de gobierno, en un intento desesperado por salvar los muebles, diese un bandazo en sus líneas maestras traicionando todo lo que había defendido. Después de años haciendo políticas cada vez más irracionales, abriendo melones que nadie quería probar, negando una situación que nos golpeaba en la cara y llamando antipatriotas a los que se atrevían a levantar la voz, lo que acabó con el PSOE fue que llegase mal y tarde a los problemas. Que mintiese, que pusiese parches tan sucios y tan a destiempo cuando si hubiese afrontado la realidad en su momento, tal vez los ajustes no habrían tenido que ser tan duros. Fue una mala gestión. Y ahora el PSOE tiene que optar entre susto o muerte, entre dos personajes vinculados directamente al polvo que trae estos lodos para que lo saquen del atolladero. No hay propuestas para sacar adelante al país, ni siquiera hay ideas para dotar de principios al partido. Otra vez olvidan la fundamental y sólo se busca un cambio de cara en el cartel. Sea cual sea el resultado, me temo que va a ser como en el chiste: primero susto y después muerte.
El PSOE sale de la peor situación electoral de su historia y decide en su 38º Congreso quién será su cara visible. Carme(n) Chacón sonríe mucho y por su tono de voz parece como si viviese en los mundos de Yupi. Alfredo (Pérez) Rubalcaba titubea sin cesar en su discurso para dar la impresión de que reflexiona muy bien todo lo que dice. Chacón exhibe su currículum de mujer y catalana, oiga, y nada más, pero que no se diga que no somos los más plurales. Rubalcaba es el gran superviviente, el que siempre ha estado en la pomada y ha hecho de todo, justificando lo que hiciera falta para no salirse de la foto. Los partidarios de Chacón se quejan de que Rubalcaba está empleando juego sucio, vaya sorpresa. Los de Rubalcaba denuncian presiones y dicen que su líder no es que esté acabado, es que tiene experiencia. El PSOE sigue sin hacer autocrítica, sin acertar en el análisis de por qué ha sufrido la mayor derrota de su historia, de por qué ha perdido el poder en todas partes. Echan la culpa a la crisis global y no se dan cuenta de que esa no es la causa principal. Ni siquiera lo es que en sus últimos meses de gobierno, en un intento desesperado por salvar los muebles, diese un bandazo en sus líneas maestras traicionando todo lo que había defendido. Después de años haciendo políticas cada vez más irracionales, abriendo melones que nadie quería probar, negando una situación que nos golpeaba en la cara y llamando antipatriotas a los que se atrevían a levantar la voz, lo que acabó con el PSOE fue que llegase mal y tarde a los problemas. Que mintiese, que pusiese parches tan sucios y tan a destiempo cuando si hubiese afrontado la realidad en su momento, tal vez los ajustes no habrían tenido que ser tan duros. Fue una mala gestión. Y ahora el PSOE tiene que optar entre susto o muerte, entre dos personajes vinculados directamente al polvo que trae estos lodos para que lo saquen del atolladero. No hay propuestas para sacar adelante al país, ni siquiera hay ideas para dotar de principios al partido. Otra vez olvidan la fundamental y sólo se busca un cambio de cara en el cartel. Sea cual sea el resultado, me temo que va a ser como en el chiste: primero susto y después muerte.
4 Comentarios:
Recuerdo cuando la Sra. Chacón, salio a la palestra del PSC lo que tu y yo nos reimos de ella, para más tarde ser la cachorrito de Zapatero, le salio bien a la catalana que corrio a Olula del Rio (Almeria)pueblo donde nacio su padre, dando un toque de atención.
No creo que Rubalcaba sea socialista, ni Bono, ni Chaves, es lo que dices, lo que haga falta para no salirse de la foto.
No se si el PP lo está haciendo bien, falta mucho para saberlo, solo se que si tengo que comerme mis palabras me las comere. Me temo que o en el PSOE hay una lavado de partido o se va a pique.
Por mi se puede hundir para siempre en la poza más hedionda este partido traidor al obrero, capitalista y de derechas. Para mi no hay diferencia entre PSOE y PP, y me harto de reír cuando todavía los escucho autodenominarse "la izquierda". Juas. Juas. Juas.
Solo se me ocurre comentar que has hecho una magnífica reflexión y que me alegra que haya gente con tan buena memoria.
Creo que sin un cambio de discurso real, el mero cambio de cara -o finalmente la ausencia de ese cambio- no le va a servir de mucho al PSOE y su influencia futura va a seguir dependiendo de lo bien - o lo mal- que lo haga el PP. Para ser alternativa hay que argumentar alternativas.
Impacientes Saludos.
Rosa: No lo recuerdo, para variar, pero sí tú lo dices, así será.
Cinemagnific: El mayor problema de esta situación es que necesitamos una oposición fuerte. No tiene por qué ser el Partido Socialista, pero sí es preciso que hay un partido en la oposición que se fundamente en principios sólidos, en un pensamiento solvente.
Pablo: Gracias. Creo que está demostrado desde la historia democrática de nuestro país que nunca gana la oposición unas elecciones. Siempre las pierde el partido que gobierna.
Publicar un comentario en la entrada