Estamos en 2012 ¿recuerdan? El año en que se supone que va a llegar el fin del mundo, si es que esto que tenemos ya encima no lo es. Matt Kindt, galardonado autor de Super Spy y La Historia Secreta del Hombre Gigante, se lo toma de manera literal en Revolver, su nueva obra publicada ahora por Norma Editorial, y cuenta una versión del apocalipsis en la que no falta de nada. En un presente el que confluyen los ataques terroristas, las enfermedades virulentamente contagiosas, la crisis económica y los desastres naturales, un tipo que odia su trabajo, que es maltratado por su jefa y que mantiene una relación que se está viniendo abajo, de repente se ve como un hombre con confianza en sí mismo y capaz de seducir a esa jefa que le humilla y de llevar las riendas de su vida. En esa situación, donde los supervivientes se matan los unos a los otros por alimentos, por combustible, simplemente porque pasaban por ahí, es donde realmente el protagonista es capaz de sacar lo mejor de sí mismo, aunque a veces sea mostrando su lado más oscuro.
Si no fuera porque al día siguiente vuelve a su rutina de cada día. Se va a dormir para despertar por la mañana en una realidad alternativa. Tan pronto es el oficinista amargado que se arrastra por la existencia, como el resistente endurecido que sigue adelante y se enfrenta a todas las adversidades con coraje. Matt Kindt presenta con Revolver un armagedón en un futuro próximo descarnado y realista, alejado de Mad Max y cercano a La Carretera de Cormac McCarthy, para plantear una reflexión sobre lo ridícula que es nuestra vida a veces, quienes somos en nuestro interior, qué es lo verdaderamente importante y a cuántas cosas superfluas les damos valor. Es una defensa de la vuelta a lo básico y también una intriga de ciencia-ficción. Desgraciadamente el autor no acaba de cuajar un guion redondo y se pierde en sus ambiciones, amén de un dibujo que, en mi subjetivísima apreciación, me tira para atrás y sólo está ahí en función de lo que se cuenta, no como el 50% del elemento narrativo. Lo que empieza como una obra diferente, el auténtico sentido de la palabra alternativo, se resuelve de una manera excesivamente mainstream. Lástima.
Si no fuera porque al día siguiente vuelve a su rutina de cada día. Se va a dormir para despertar por la mañana en una realidad alternativa. Tan pronto es el oficinista amargado que se arrastra por la existencia, como el resistente endurecido que sigue adelante y se enfrenta a todas las adversidades con coraje. Matt Kindt presenta con Revolver un armagedón en un futuro próximo descarnado y realista, alejado de Mad Max y cercano a La Carretera de Cormac McCarthy, para plantear una reflexión sobre lo ridícula que es nuestra vida a veces, quienes somos en nuestro interior, qué es lo verdaderamente importante y a cuántas cosas superfluas les damos valor. Es una defensa de la vuelta a lo básico y también una intriga de ciencia-ficción. Desgraciadamente el autor no acaba de cuajar un guion redondo y se pierde en sus ambiciones, amén de un dibujo que, en mi subjetivísima apreciación, me tira para atrás y sólo está ahí en función de lo que se cuenta, no como el 50% del elemento narrativo. Lo que empieza como una obra diferente, el auténtico sentido de la palabra alternativo, se resuelve de una manera excesivamente mainstream. Lástima.
1 Comentarios:
Ya estoy aquí...
Precisamente yo creo que Kindt sí utiliza el dibujo y los recursos narrativos del cómic -transiciones, flashbacks, caricaturización, tratamiento del color, etc- con habilidad para construir y desarrollar la historia.
Otra cosa es que su estilo feista y nervioso guste más o menos pero en mi opinión la historia está bien llevada, y más allá del happy end final, me parece un tebeo superior a la media. Además me resulta interesante la explicación patológica que da para unir las dos realidades.
No me acordaba que hubieses comentado la del hombre gigante. Leo tu opinión y te comento cuando me haya leído el tebeo que luego me sugestionas. ;-D
Impacientes Saludos.
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