Yo que pensaba que era un blogger progre, que vivía en mi burbuja cultureta gafapasta y que me creía que sobrevolaba por encima de lo divino y lo humano. La razón moral era mía y poco me preocupaba de los devaneos del vulgo. Con esto de que ahora veo más la tele resulta que me encuentro con que hay vida más allá del Rockdelux, el periódico Público y el blog de Ignacio Escolar. De verdad. Aunque no lo parezca. Me están asaltando una cantidad de programas que a priori me parecen demenciales, de eso que esperas que se peguen el morrón del siglo, y luego resulta que tienen la mar de éxito. Series españolas con una pinta cutre que lo flipas. Y no estoy hablando ya de Aída ni de Aquí No Hay Quien Viva, que en cuanto las veo asomar cambio de canal. No, no, aún hay más. Copias españolas de CSI con guaperas insoportable al frente. Historietas supuestamente históricas que son de risa, rellenas de actorzuelos jóvenes e insolventes. Un mundo apocalíptico ciberpunk más falso que un gato de escayola. Un barco a la deriva en otro fin del mundo más con cantidad de chicos y chicas guapas que parecen salidos de un casting de chonis y canis.
Muy monos todos ellos. Muy modernos. Muy aparentes. En fin, no sé. Igual soy yo. Igual es la promesa de enseñar chicha lo que hace que estas series sean tan populares, cosa que no entiendo en un mundo globalizado por la internete en el que un pandero queda a un solo click. O igual es que el público se siente reflejado ahí. Igual son esos sus anhelos, esas sus fantasías. Porque una hamburguesa vegetariana parece una hamburguesa, pero ni sabe a hamburguesa ni es una hamburguesa. Y una tronista de Mujeres, Hombres y Viceversa parece una mujer de bandera, pero ni se comporta como una mujer de bandera ni es una mujer de bandera. No diré yo que sea una hamburguesa vegetariana, pero a mí me apetece lo mismo. Pero bueno, ya lo decía Ray Davies, dale a la gente lo que quiere. Resulta que es cierto que todo pueblo tiene el gobierno que se merece, con lo feliz que vivía yo en mi ignorancia atelevisiva.
De todos modos, tampoco se piensen que la radio es mucho mejor. Ustedes tienen la imagen romántica de un tipo solitario poniendo su música favorita en penumbra, pero de eso nada. No saben la carrera de obstáculos que es hacer un programa cada día, la cantidad de problemas que se tienen que maquillar (o no), lo que sucede entre canción y canción y todo aquello que no se ve porque, afortunadamente, la radio es por definición un medio no visual. Y yo que me alegro. Poco importa lo bueno o lo malo que sea el programa que haces, el ritmo que tenga, la selección que prepares o lo bien o mal que lo conduzca el que tiene el papo de ponerse detrás del micrófono. Lo que importa son los sponsors, mes amis, la publicidad que atraiga, el dinero que ingrese la emisora. Y eso, no se engañen, no tiene nada que ver con la calidad de lo que haga uno. Pero nada-nada.
Eso sí, escribir sobre la tele compensa que es una barbaridad. Hay que ver lo que es poner en el título del post algo popular y cómo escalan las visitas como si fueran magnesia. Se siente uno acompañado y todo. El post sobre la película de Conan y el de Radio Futura siempre están entre los más leídos, mitómanos míos. Pero últimamente he escrito sobre series de televisión y se disparan las estadísticas. Cuelga uno una chorradita de esas y, booooom, de golpe se cuela entre lo más leído del mes. La tele, amigos, tiene más morbo, déjense de culturapolleces. A ver por qué se creen que he titulado esto como lo he hecho. Ya estoy imaginando la línea de mi diagrama erecta hasta el infinito y más allá. Qué satisfacción. Sólo se me ocurre una cosa que venda más. Todo el mundo tiene un precio y yo soy taaaaaan barato… Estoy pensando que el próximo post se llamará mamadas gratis. No sé si saben que soy limpio, discreto y tengo los labios carnosos.
Muy monos todos ellos. Muy modernos. Muy aparentes. En fin, no sé. Igual soy yo. Igual es la promesa de enseñar chicha lo que hace que estas series sean tan populares, cosa que no entiendo en un mundo globalizado por la internete en el que un pandero queda a un solo click. O igual es que el público se siente reflejado ahí. Igual son esos sus anhelos, esas sus fantasías. Porque una hamburguesa vegetariana parece una hamburguesa, pero ni sabe a hamburguesa ni es una hamburguesa. Y una tronista de Mujeres, Hombres y Viceversa parece una mujer de bandera, pero ni se comporta como una mujer de bandera ni es una mujer de bandera. No diré yo que sea una hamburguesa vegetariana, pero a mí me apetece lo mismo. Pero bueno, ya lo decía Ray Davies, dale a la gente lo que quiere. Resulta que es cierto que todo pueblo tiene el gobierno que se merece, con lo feliz que vivía yo en mi ignorancia atelevisiva.
De todos modos, tampoco se piensen que la radio es mucho mejor. Ustedes tienen la imagen romántica de un tipo solitario poniendo su música favorita en penumbra, pero de eso nada. No saben la carrera de obstáculos que es hacer un programa cada día, la cantidad de problemas que se tienen que maquillar (o no), lo que sucede entre canción y canción y todo aquello que no se ve porque, afortunadamente, la radio es por definición un medio no visual. Y yo que me alegro. Poco importa lo bueno o lo malo que sea el programa que haces, el ritmo que tenga, la selección que prepares o lo bien o mal que lo conduzca el que tiene el papo de ponerse detrás del micrófono. Lo que importa son los sponsors, mes amis, la publicidad que atraiga, el dinero que ingrese la emisora. Y eso, no se engañen, no tiene nada que ver con la calidad de lo que haga uno. Pero nada-nada.
Eso sí, escribir sobre la tele compensa que es una barbaridad. Hay que ver lo que es poner en el título del post algo popular y cómo escalan las visitas como si fueran magnesia. Se siente uno acompañado y todo. El post sobre la película de Conan y el de Radio Futura siempre están entre los más leídos, mitómanos míos. Pero últimamente he escrito sobre series de televisión y se disparan las estadísticas. Cuelga uno una chorradita de esas y, booooom, de golpe se cuela entre lo más leído del mes. La tele, amigos, tiene más morbo, déjense de culturapolleces. A ver por qué se creen que he titulado esto como lo he hecho. Ya estoy imaginando la línea de mi diagrama erecta hasta el infinito y más allá. Qué satisfacción. Sólo se me ocurre una cosa que venda más. Todo el mundo tiene un precio y yo soy taaaaaan barato… Estoy pensando que el próximo post se llamará mamadas gratis. No sé si saben que soy limpio, discreto y tengo los labios carnosos.
11 Comentarios:
El otro día estuve cenando con una amiga que acaba de hacerse un blog. Entre trozo de pizza y trago de coca-cola ella me preguntó cuántas visitas tenía El Abismo. Yo le dije que no tenía ni zorra, que nunca lo había mirado (no me estoy tirando el moco: es que me la pela que me lean 10 o un millón; mientras me leáis tú, Dave y mi madre...) Total, que mi amiga (que lleva dos semanas bloggeando y ya sabe más de los menús de blogger que yo) saca de portátil, me orienta hasta las estadísticas y allí descubro que la entrada más leída del día, de la semana, del mes y del año en mi bitácora es ésta. Desde entonces odio a mis lectores (menos a ti, a Dave y a mi madre).
Por cierto: ¿de qué me suena el tercer párrafo de tu entrada? :P
Joder! No sabía que era eso de Hombres, mujeres y viceversa. Pensaba que era una serie. Y lo de tronista me sonaba rarísimo. Ya me hago un poco idea de lo que es... En fin...
2º Joder! (este por Jero)...Pues sí.¿qué esperabas? Y las mías son unas en las que el titular menciona chicos desnudos; la otra me sorprende porque suele ser la de Franz Marc (buscarán el cuadro de la vaca amarilla o alguna biografía, supongo).
Y poco más...
¿No tiene ahora más morbo internet que la tele? Y (casi) sin anuncios (al menos en las series televisivas).
Un saludito.
Hombre,
Yo ya te había empezado a calar cuando dedicaste la entrada a "Anatomía de Grey" pero ahora te has descubierto, amigo. Menudo repaso has hecho a lo mejorcito de la tele patria...
No sé, yo veo de cajón que te suban las visitas con estos temas a fin de cuentas la tele es un medio mayoritario y diga lo que se diga pues siempre tendrá su público.
Lo mejor que tiene la tele es ese botoncito al que le das y la apagas. Te quedas lo más de tranquilo y te puedes dedicar a otras cosas...
Otro día, si lo de las mamadas fructifica nos lo cuentas en otra entrada que con ese temita seguro que todavía suben más las visitas y en el fondo todos los que andamos por aquí tenemos algo de voyeurs. ;-d
Impacientes Saludos.
Qué bonito, mis tres comentaristas juntitos. Emocionadito estoy.
Mira que eres idiota (ja,ja).
No hace falta que pongas jajás entre paréntesis, capullín.
Somos como los reyes magos pero por no tener no tenemos ni carbón. Eres nuestra epifania. El resto de la humanidad simplemente se limita a seguirte en silencio sobrecogido y respetuoso. ;-D
Impacientes Saludos.
Me pido Baltasar.
Yyyyyy... ¡El señor Uatu se lleva el premio al comentario más currado!
Cuéntame qué es lo que pasa entre canción y canción, labios carnosos...
Buen intento, pero no.
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