domingo, 29 de enero de 2012

Los Descendientes: el muerto al hoyo

Así que esto es la vida, amigos. La gente que no tiene de qué preocuparse pasa por la existencia como pedazos de corcho descerebrados y sus quebraderos de cabeza consisten en saber si les ponen los cuernos, el comportamiento caprichoso y malcriado de sus retoños, y sus novios altamente hostiables. Los demás nos angustiamos porque hace ya cuatro meses que se nos acabó el subsidio del paro, no sabemos lo que es llegar a fin de mes y nos dejamos la piel por nuestros hijos. Las última película del realizador Alexander Payne se presenta como un melodrama de sentimientos en el que George Clooney vuelve a querer desmarcarse como estrella de Hollywood con otro de sus papeles en una película alternativa en los que sale feo y vulgar, pero como sucedía con la recientemente celebrada Los Chicos Están Bien, también Los Descendientes cae demasiadas veces en el terreno del telefilm y, como aquella película, se desliza demasiado pronto por territorio amable. Por lo menos el protagonista de Entre Copas era tan desgraciado como cualquiera de nosotros.

3 Comentarios:

David dijo...

Lo que comenté en otro blog Como deducirás...coincido bastante con tu entrada.

F dijo...

He leído tu comentario en ese blog y el del resto de los contertulios. Sólo puedo decir... vaya... yo pensaba que me iba a quedar solo en esto...

La gata con gafas dijo...

Pues yo estoy bastante en desacuerdo contigo. Vale que cada uno tiene sus problemas, pero el que aborda, la muerte de un ser querido es uno que nos afecta a todos, y la manera que tiene la pelicula de mostrarlo, huyendo en todo momento de la lagrima facil, me parece bastante honesta.
Tambien es cierto que esta es la opinión solo de la mitad de nuestro blog, ya que a la otra no le gusto nada.
Te animo a que pases por nuestro blog, y que si te gusta lo incluyas en tu lista.
Un saludo