Érase una vez un chaval con cara de ángel que trabajaba en un banco, soñaba con ser Irving Berlin y en sus ratos libres componía canciones sin parar. Tuvo suerte, constancia y talento, tal vez no por este orden, y rápidamente se labró un nombre como compositor a sueldo, llegando a integrarse en la factoría de Phil Spector. Los temas del joven Harry Nilsson fueron grabados por los Monkees, los Turtles, los Yardbirds y muchas otras estrellonas de los 60. Él mismo hizo algunos discos de pop barroco en la estela del Sgt. Pepper’s ganándose la admiración manifiesta de John Lennon. Salto adelante. Bob Dylan llega tarde con Lay Lady Lay para la banda sonora de Midnight Cowboy y se abre la gran oportunidad para Nilsson. Su interpretación de Everybody’s Talkin’ es escogida para ilustrar los paseos de Jon Voight por la ciudad de Nueva York. No era Everybody’s Talkin’, sin embargo, una composición propia, sino un oscuro tema de un aún más oscuro cantautor folkie, Fred Neil, autor por méritos propios y con una historia que también merece la pena ser contada, pero eso no será ni aquí ni ahora. Baste con que les diga que Neil grabó unos cuantos discos tremendos de gran reputación y escasas ventas, y se retiró a perseguir delfines por las costas de Florida. Literalmente, sin coñas. Con Everybody’s Talkin’ el escritor para otros por excelencia, Harry Nilsson, se convertía en un baladista más en la categoría de un Engelbert Humperdinck. Pero Nilsson no se quedó en mero versioneador. Dotó a la canción de su personalidad, la puso cabeza abajo, le sacó las tripas y le dio la forma con la que ahora todos la conocemos.
El pelotazo de fue inmediato, pero no tuvo continuación. Nilsson volvió a sus labores compositivas, sus esporádicos discos minoritarios y su cada vez mayor ingesta de alcohol. Se le pudo ver melenudo y greñudo, cada vez más fofo y abotargado, como parte de la pandilla de John Lennon, ahora amiguitos del alma, durante aquellas juergas del fin de semana perdido a mediados de los 70 en las que eran expulsados a patadas de los bares después de haber acabado con las reservas de brandies Alexander. Nuevo salto. Los contactos con el entorno de los Beatles lo llevan a tropezarse con Without You, un número de Badfinger, protegidos de Paul McCartney que habían grabado en la discográfica Apple y que aparecen en el All Things Must Pass de George Harrison (¿quién no aparece en ese disco monumental?). Badfinger son recordados hoy por los paladares más finos como una de las grandes formaciones del power pop. Una vez más Harry Nilsson obtuvo su segundo gran éxito con otro tema que tampoco estaba compuesto por él. Y una vez más transformó totalmente la canción hasta convertirla en un estándar, la plantilla sobre la cual todas las versiones posteriores han tomado forma. Como si fuera una maldición, Pete Ham y Tom Evans, los escritores de Without You, se suicidaron ambos poco después dejando tras de sí otra historia que también merece la pena ser contada algún día. Harry Nilsson, el tipo con la voz de miel y el aspecto de alambre de espino, se disolvió como un azucarillo y desapareció de la vista del público silenciosamente. Tal día como hoy en 1994 su corazón dijo basta a lo grande, con un ataque masivo, después de décadas de abuso.
El pelotazo de fue inmediato, pero no tuvo continuación. Nilsson volvió a sus labores compositivas, sus esporádicos discos minoritarios y su cada vez mayor ingesta de alcohol. Se le pudo ver melenudo y greñudo, cada vez más fofo y abotargado, como parte de la pandilla de John Lennon, ahora amiguitos del alma, durante aquellas juergas del fin de semana perdido a mediados de los 70 en las que eran expulsados a patadas de los bares después de haber acabado con las reservas de brandies Alexander. Nuevo salto. Los contactos con el entorno de los Beatles lo llevan a tropezarse con Without You, un número de Badfinger, protegidos de Paul McCartney que habían grabado en la discográfica Apple y que aparecen en el All Things Must Pass de George Harrison (¿quién no aparece en ese disco monumental?). Badfinger son recordados hoy por los paladares más finos como una de las grandes formaciones del power pop. Una vez más Harry Nilsson obtuvo su segundo gran éxito con otro tema que tampoco estaba compuesto por él. Y una vez más transformó totalmente la canción hasta convertirla en un estándar, la plantilla sobre la cual todas las versiones posteriores han tomado forma. Como si fuera una maldición, Pete Ham y Tom Evans, los escritores de Without You, se suicidaron ambos poco después dejando tras de sí otra historia que también merece la pena ser contada algún día. Harry Nilsson, el tipo con la voz de miel y el aspecto de alambre de espino, se disolvió como un azucarillo y desapareció de la vista del público silenciosamente. Tal día como hoy en 1994 su corazón dijo basta a lo grande, con un ataque masivo, después de décadas de abuso.
7 Comentarios:
En la foto de la derecha no sé por qué parece un lobo de mar de los de antes.
Ya quisieran otros compositores más originales versionar como lo hacia este, ¿no?
Impacientes Saludos.
(Oye, Fran, no te hagas de rogar y cuéntanos las historias de Neil y de Ham y Evans, que te debes a tus seguidores).
No sé si lo habrás hecho ya, PAblo, pero las palabras destacadas en granate son enlaces sobre los que puedes hacer click y escuchar tanto las canciones originales en las voces de sus compositores como las versiones de Nilsson.
(Y qué cachondo eres).
Debe haber un documental sobre él que no he visto. Aquí. Si lo has visto dime si merece la pena.
Escuché un par de discos suyos en spoti, pero como ahora no lo tengo... También estuve viendo un concierto por youtube, que no sé si seguirá...Espera. Creo que no. No era ese especial de la BBC. Había una orquesta detrás. No sé...
Sus versiones Beatles no están mal. Son curiosas.
De Fred Neil sólo he escuchado el tema de Everybody's Talkin' y no sé nada de él. Lo de los delfines me tiene intrigado.
Hay también una maqueta del Without you, que me encanta (ya la habrás escuchado y hasta la tendrás, pero por si acaso: aquí ).
La versión de Badfinger me gusta mucho, pero Harry la clava. Pete debió decir algo como que tenían que haberla hecho en ese plan. Vamos, que lo que tú dices, el tío las hacía suyas (y grandes!; porque el Without you de Badfinger o Harry es un temazo que no lo estropean versiones posteriores o infinidad de escuchas).
En el ATMP falta Paul.
Saludito.
Ah! Ayer fui a ver Le Haver (me gustó). Y a Little Bob no los conocía. Pero me gustaron.
Sí, conocía el documental por referencias, pero, como siempre, me interesa más la obra que el hombre. A mí Nilsson siempre me ha recordado más a una especie de Randy Newman con mejor voz. De hecho hizo todo un disco de canciones del autor de Toy Story. También grabó uno 1974 con John Lennon y hay bastantes tomas de las canciones con la voz del señor de Ono.
Neil grabó un reguero de discos en diferentes formas y se ha convertido en algo así como el proveedor oficial de canciones molonas para los folkies con buen gusto. Era un fanático de la vida marítima y llegó a grabar una canción llamada The Dolphins que versioneó Tim Buckley.
Mas que la maqueta de Without You de Nilsson me interesa la de Badfinger. Es una de esas canciones con historia curiosa que surge de dos temas diferentes. Pete Ham tenía una parte y Tom Evans otra. Decidieron juntarlas y la parte de Ham resultó ser las estrofas mientras que la de Evans quedaba como el estribillo. Se han publicado ambas maquetas por separado y es una experiencia fascinante si eres fan del grupo, unos herederos de los Beatles tan buenos o más que los Raspberries.
Y sí, falta Paul, pero es el único que no quiso colaborar en los discos de los otros en mucho tiempo. Lo primero fue en el de Ringo de 1973, ya lo sabes. Y apuesto a que es porque él quedó tan harto de sus ex-compañeros como ellos lo estaban de él.
Impresionante historia, menudo crack.. Yo también escribo sobre gente así, pásate a conocer mi blog si te apetece :) Un saludo
¿Crack?
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