¿Barry Windsor-Smith? Muy preciosista. ¿John Buscema? Efectivísimo. ¿Cary Nord? Un actualizador con buen ojo. ¿Tomás Giorello? Está asentando el nuevo estándar. ¿Becky Cloonan? Los seguidores más hardcore no se sienten las piernas ante lo que adivinan que está por llegar. Nuestro bárbaro cimmerio favorito ha visto muchas representaciones gráficas, pero ninguna como la que en 1991 realizó el ilustrador finlandés Petri Hiltunen. El artista no era ajeno al personaje de Conan, pues ya se había encargado de varias portadas para las novelas sobre el personaje publicadas en su país natal, pero no fue hasta ese año cuando llevó a cabo una versión en cómic absolutamente fiel hasta en sus más mínimos detalles al relato original del creador de Conan, el escritor texano Robert E. Howard. En La Reina de la Costa Negra de Hiltunen nuestro Conan no es un culturista rasurado de torso desnudo y sólo cubierto por un taparrabos de piel. Se trata de un guerrero endurecido, surcado de cicatrices, enfundado en cota de mallas y armadura, atractivo e inquietante a la vez, sutil y salvaje, sofisticado y elemental. Es, por fin, la imagen realista del aventurero que imaginó Howard.
Si Howard escribe que Conan no mira atrás y salta desde su caballo a un barco, así lo dibuja Hiltunen. Si lo que se cuenta es que Belit combate completamente desnuda entre negros gigantescos, eso es lo que muestra el dibujante, vello corporal incluido. Si en la acción un personaje debe ser cortado por la mitad de un espadazo, el rebanamiento se representa tal y como lo describió su autor. Es una escrupulosa labor de respeto en la que se pone en imágenes minuciosamente, sin añadidos, sin saltarse una coma, el relato escrito por su autor con un virtuosismo cercano a Mike Kaluta y que al mismo tiempo refleja la influencia de la rotundidad de Richard Corben y la aspereza del comix underground. Sucio y brillante, brutal y refinado, con un detallado cuidado por la ambientación, con la dosis justa de fantasía de esa era no soñada, pero sin ridículas espadas repujadas. A medio camino entre la ficción histórica y la fantasía épica. Publicada en España por la editorial Aleta en su revista Sword, esta adaptación de La Reina de la Costa Negra es una maravilla para deleitarse en ella con los ojos abiertos como platos y disfrutable hasta la última viñeta por los fans del personaje. La manera en que nos gustaría ver adaptados todos y cada uno de los relatos de Howard. Solicítenla en la página del editor o en su librería favorita, todavía quedan ejemplares.
Si Howard escribe que Conan no mira atrás y salta desde su caballo a un barco, así lo dibuja Hiltunen. Si lo que se cuenta es que Belit combate completamente desnuda entre negros gigantescos, eso es lo que muestra el dibujante, vello corporal incluido. Si en la acción un personaje debe ser cortado por la mitad de un espadazo, el rebanamiento se representa tal y como lo describió su autor. Es una escrupulosa labor de respeto en la que se pone en imágenes minuciosamente, sin añadidos, sin saltarse una coma, el relato escrito por su autor con un virtuosismo cercano a Mike Kaluta y que al mismo tiempo refleja la influencia de la rotundidad de Richard Corben y la aspereza del comix underground. Sucio y brillante, brutal y refinado, con un detallado cuidado por la ambientación, con la dosis justa de fantasía de esa era no soñada, pero sin ridículas espadas repujadas. A medio camino entre la ficción histórica y la fantasía épica. Publicada en España por la editorial Aleta en su revista Sword, esta adaptación de La Reina de la Costa Negra es una maravilla para deleitarse en ella con los ojos abiertos como platos y disfrutable hasta la última viñeta por los fans del personaje. La manera en que nos gustaría ver adaptados todos y cada uno de los relatos de Howard. Solicítenla en la página del editor o en su librería favorita, todavía quedan ejemplares.
4 Comentarios:
Obra Maestra que se merece una edición en tapa dura y a poder ser en buen tamaño.
Ahora mismo es mi cómic de Conan favorito, pero dudo mucho que se reedite en tapa dura, son muy pocas páginas. Lo que sería fantástico (y de todo punto imposible) es que Hiltunen adaptase del mismo modo el resto de relatos de Howard.
Sí, son pocas páginas para un tomo solo, pero podrían incluir como extras el propio relato de Howard y la versión Marvel (ojo, solo las partes de la adaptación).
Pero lo mejor sería la inclusión de esta otra adaptación de un relato de Howard por parte de Hiltunen, que por cierto, yo desconocía.
Te adjunto la dirección de la foto:
http://2.bp.blogspot.com/_2m2qh1ZBHq8/TQVVtOG3o1I/AAAAAAAAFDU/wIw_POtPQRE/s1600/greygodpasses.jpg
Ya la conocía, gracias.
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