martes, 3 de enero de 2012

Greendale de Joshua Dysart, Cliff Chiang & Neil Young

Neil Young siempre ha pensado a lo grande y en 2003 se embarcó en su proyecto probablemente más ambicioso. Greendale se proponía como una ópera rock que se extendió a una serie de conciertos en directo, una película, un musical y una novela gráfica alrededor de la familia Green y su vida en una localidad de provincias californiana. Las exploraciones musicales de Greendale están imbuídas de las preocupaciones fundamentales de Young: el medio ambiente, los tejemanejes de los políticos y el antibelicismo. Grabado junto a sus celebérrimos Crazy Horse, el resultado es un disco de cruda electricidad, canciones crujientes e himnos tersos. Sin embargo Greendale acaba deslizándose por un terreno resbaladizo e irregular. A raíz de la publicación del álbum, dos conciertos en directo fueron publicados en DVD, uno con interpretaciones en solitario de Young, y otro con Crazy Horse al completo. Neil también dirigió una película basada en el disco. En ella los actores interpretaban sus papeles y simulaban en playback encima de las canciones originales. La cosa no acaba ahí y en 2008 Greendale fue la base de un musical en el off-Broadway.

Ahora, de la mano de Norma Editorial, llega la adaptación a (glubs) novela gráfica que fue publicada por Vertigo en los Estados Unidos con guión de Joshua Dysart (Unknown Soldier, Conan, BPRD, Swamp Thing) y dibujos de Cliff Chiang (Human Target). Una vez más el hiperactivo y multipremiado Dave Stewart aporta el color. Young tiene una participación activa en este cómic. Escribe una introducción y el guión sale directamente de las letras de las canciones del disco. La historia cubre los temas que más le preocupan desde siempre (los indios nativos americanos, la ecología, la corrupción política) y sus objetivos literarios más recientes (la América post 11-S, el miedo al terrorismo y la oposición a la guerra). Todo ello salpicado de un realismo mágico muy afín a Vertigo. Están presentes incluso varios personajes que podrían ser diferentes facetas del mismo Young. Las tres generaciones de la familia Green reciben el aspecto del joven Young de Buffalo Springfield, el del músico adulto que grabó con Crosby Stills & Nash y el del maduro rockero que es ahora, respectivamente. Hasta hay un personaje diabólico que parece reflejo del lado oscuro que Neil no se ha privado de mostrar en el pasado.

Greendale, el comic, cuenta la historia de toda la familia Green cruzada con la filosofía que inspira la obra de Young en general y ese disco en particular. Afortunadamente se echa mano de un adecuado árbol genealógico para poder seguir una trama de desarrollo francamente hippioso: La comunión del ser humano con La Tierra, La Naturaleza y Los Elementos. El dibujo de Chiang es realmente ajustado y con dominio, no produce escalofríos, pero queda muy bonito. El guión, sin embargo, se convierte en un panfleto, patina y no acaba de funcionar, menos aún su final de cuento de hadas. Todo el cómic está plagado de referencias a Young que harán las delicias de sus fans, pero acaba siendo un batiburrillo en defensa del ecologismo y en contra de la guerra mal terminado. Los elementos de realismo mágico, si bien al principio son un recurso interesante, acaban por resultar un poco bobalicones. Muy loable, pero demasiado confuso y oscuro. Tan disperso como el disco de Young y su pensamiento, Greendale es un producto sólo para los muy cafeteros.