Los tiempos cambian que es una barbaridad. En los años heroicos en los que sólo un amigo de la pandilla tenía tocadiscos y entre todos apenas lográbamos juntar una docena de vinilos, nos reuníamos por las tardes a la salida del colegio para escuchar en sagrada comunión nuestras rodajas favoritas de Queen y David Bowie. Cada sorbo de aquellas canciones era como un maná que nos daba vida y nos abría las puertas a un nuevo mundo. Sí, la famosa experiencia que te cambia la vida para siempre. En la era de internet esos descubrimientos están a un simple click de distancia y quizá por eso la vida ya no te da un vuelco para siempre. Anoche, en conmemoración de unos días más inocentes y tal vez más excitantes, los dos únicos fans de Foxy Shazam que parece haber en España acudimos a comulgar a otra iglesia, The Church of Rock and Roll, por obra y gracia de la revista Rolling Stone que ha colgado on line al completo el nuevo disco de la banda de Cincinnati que será publicado el próximo día 24.Como les decía, los tiempos cambian que es una barbaridad. También porque los artífices del que fue el disco favorito de 2010 para quien esto suscribe, lo han continuado con un completo fiasco anodino y sin personalidad. Escucha tras escucha compruebo espantado que lo que en su tercer disco era inventiva, originalidad, empuje sin límites y sentido de la maravilla, se ha convertido en un tostonazo totalmente desorientado más cercano a Jesucristo Superstar que a The March of the Black Queen. Los alegres muchachotes de Eric Sean Nally han cambiado A Day at the Races, News of the World y Jazz por A Kind of Magic y The Miracle. Los que están en la pomada no necesitarán que les diga más. Al resto les aclararé que los primeros son los discos de Queen, el referente fundamental de Foxy Shazam, en los que la banda de Freddie Mercury brillaba entre el glamour y la exuberancia. La segunda tanda se corresponde con los álbumes en que Queen se convirtieron en una banda más blandita y carente de personalidad, discos que sólo ganaban con el tiempo por la familiaridad que se cobraba con ellos, no por su calidad intrínseca.
Y blandura es la palabra, porque el inicio de The Church of Rock and Roll es totalmente engañoso. Lo que parece que va a ser un disco de hard rock (formulaico, no se vayan a creer tampoco, compuesto de hermanos menores y tontos de Hammer to Fall) rápidamente se convierte en una papillita de pop de fácil digestión tan edulcorada que al final empalaga. No hay ni una sola canción destacable. Tras un anterior disco compuesto de hitazo tras hitazo, cada corte un single en potencia, The Church of Rock and Roll resbala sin dejar huella y, a pesar de su brevedad, llega hasta a hacerse largo. Sólo las canciones que parecen descartes de su tercer disco, Holy Touch y The Streets, hacen arquear una ceja por un momento, pero ninguno es un gran tema. Con The Church of Rock and Roll he sentido la misma decepción con la que me encontré cuando se publicó The Works. Evidentemente no es un paso adelante, pero ni siquiera es un paso atrás. Es una metedura de pata en un charco. Si esta es la Iglesia del Rock and Roll, me declaro apóstata.
4 Comentarios:
"los dos únicos fans de Foxy Shazam que parece haber en España"... No salen en los 40 pero te aseguro que dentro del rockerío este grupazo es muy conocido en españa y te recomiendo otra escucha del disco, porque es OTRO DISCAZO, quizás el único pero es que se nota demasiado la mano de Justin Hawkins en la producción, pero este grupo cada disco que saca es una bocanada de aire fresco
Me alegro de saber que hay un tercer fan, pero a pesar de que sigo escuchando el disco en rotación continua desde hace una semana y que ya voy tarareando algunas canciones, no las canto a grito pelado como me pasaba con el anterior. Sigo pensando que el problema no está en la producción, sino en las composiciones, y que lo bueno que le pueda encontrar está en que ya me voy acostumbrando a él. Algo que me apena porque hacía mucho tiempo que no esperaba un disco con tantas ganas.
En un primer momento no terminó de engancharme pero tras varias escuchas cada vez me gusta más y para nada creo que sea un fiasco. Desde "The Flamingo Trigger" no han dejado de sorprender, en mi caso para bien, pero para gustos... Este año espero poder verles en directo :)
Efectivamente, Nuria, eso es lo que pretendo decir. Foxy Shazam son un grupo de pegada inmediata. Sus canciones son una patada directa al estómago llenas de continuas sorpresas. The Church of Rock and Roll necesita que te acostumbres a él, es decir, que reconozcas lo que escuchas para apreciarlo. No sorprende en ningún momento. ¿Es eso que realmente lo disfrutas o que te es familiar como un viejo y cómodo jersey? Yo, tras el maravilloso tercer disco, esperaba mucho más de ellos.
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