En la larga tradición de proyectos abandonados por
David Bowie, he aquí uno que en su día llegó casi a su punto de compleción. En 2001
Bowie decidió regrabar algunas de las canciones más oscuras de su catálogo con objeto de realizar su nuevo disco tras
Hours en
Virgin, su discográfica de entonces. Parte de uno de sus muchos caprichos, había pensado rescatar canciones de la primera parte de su carrera, previas al éxito, y darles una nueva pátina de barniz que las modernizara. La idea se asemejaba lo bastante sabrosa y el disco entero llegó a grabarse, pero discrepancias con la discográfica llevaron a que el músico cambiase de compañía y el álbum se archivara. Su siguiente trabajo,
Heathen, incluyó un par de estos temas y otros aparecieron como caras B, pero el larga duración en sí jamás vió la luz.

Ahora que hay sequía de material de
Bowie debido a su retiro por problemas de salud,
Toy, que así se llamaba el disco, se ha filtrado a la web sin que se sepa muy bien cómo ni por qué. Diversas versiones de
Toy habían estado circulando por los circuitos alternativos, pero lo que ahora se puede conseguir es el álbum de 14 canciones tal y como se concibió en su momento y con un sonido perfecto. El disco se abre con
Uncle Floyd, una canción nueva, escrita ex-profeso, y que luego sería regrabada para
Heathen con el título de
Slip Away. Es una versión más desnuda, menos producida. En
Heathen resultaría un tema más complicado tanto lírica como musicalmente. En
Toy, de alguna manera, recuerda a aquella broma de 1967 llamada
The Laughing Gnome, reforzada por el título que recuerda al
Uncle Arthur de su disco de debut. La otra canción conocida es
Afraid, que también apareció en
Heathen casi exactamente igual, pero sin la producción del gran
Tony Visconti, colaborador de
Bowie en los tiempos de gloria de
Ziggy Stardust.
Con la siguiente canción comienza la chicha del disco.
Baby Loves That Way es la regrabación de la cara B de un single publicado como
Davy Jones & The Lower Third en 1965 nada menos. Material oscuro de verdad. De todos modos, por si no fuera suficiente rareza, una versión de la toma para
Toy había aparecido como cara B del single de 2002
Slow Burn en
Japón, donde son muy aficionados a este tipo de caramelos.
I Dig Everything fue un single de 1966, su segundo bajo el apelativo de
David Bowie, y con un sonido marcadamente sesentero que aquí se pierde en favor de una toma mucho más rockera. Como si
Bowie buscase entre lo más raro de su catálogo, el siguiente tema,
Conversation Piece, fue cara B del single
The Prettiest Star en 1970 y con
Marc Bolan. Esta última canción sería luego vuelta a grabar en una vena mucho más
glam para su disco de 1973,
Aladdin Sane. En lo que respecta a esta lectura de
Conversation Piece, es muy similar a su original, aunque con mayor arropamiento instrumental, pues en 1970
Bowie se hallaba totalmente inmerso en su etapa de cantautor. La versión grabada para
Toy había aparecido previamente en el
bonus disc de la edición especial de
Heathen. Rareza sobre ultrarareza.
Let Me Sleep Beside You fue una fantástica canción grabada por
Bowie en 1968 con vistas a una nueva serie de
singles que serían archivados. La canción llegó luego a ser publicada en diversas recopilaciones de su etapa en la discográfica
Deram, y la revisión para
Toy la presenta mucho más enrockecida y con una interpretación vocal brillantísima. Si seguimos con canciones raras, la que da título al álbum,
Toy, tiene toda una historia en sí, porque retitulada como
You Turn to Drive se ofreció como descarga gratuíta para aquellos compradores que encargasen su copia del disco de
David Bowie de 2003,
Reality, su último hasta la fecha, a través de
HMV, y luego apareció como
track exclusivo en
iTunes. Así es como había llegado a los coleccionistas hasta ahora. El siguiente tema es
Hole in the Ground, un número inédito de 1970 que en cierto modo recuerda al estribillo de
Walk on the Wild Side de
Lou Reed. De hecho, tanto en esa canción como en la
demo original de
Bowie en 1970 intervenía el bajista
Herbie Flowers.
Uno de los números más interesantes de
Toy es
Shadow Man. La canción había sido una maqueta en 1971 como parte de lo que más tarde se convertiría en una de las cumbres de
David Bowie y de la música
rock, el disco
The Rise and Fall of Ziggy Stardust & the Spiders from Mars, pero no pasó de ese status y quedó olvidada. Esta nueva versión es mucho más delicada, se deja guiar por el piano y la sensible interpretación vocal de
Bowie, olvidando su convulsa amargura de 1971. Esta nueva toma había aparecido también como cara B de un par de
singles, en concreto de
Slow Burn y de
Everyone Says Hi, ambos del disco
Heathen. Otra canción de las consideradas como
single para 1968, al igual que
Let Me Sleep Beside You, es
In the Heat of the Morning. Como la anterior, es igualmente extraordinaria, igualmente la nueva toma es muy similar a la original (no le hacía falta más) e igualmente apareció en recopilaciones de la época y en sesiones para la
BBC.
You've Got a Habit of Leaving fue otro single de 1965 para
Davy Jones & The Lower Third. Para quien no lo sepa,
David Jones es el verdadero nombre del amigo
Bowie. La versión grabada para
Toy, mucho más dura y guitarrera gracias a la labor de
Earl Slick, guitarrista con
Bowie en varias etapas de su carrera, volvió a asomar como cara B de diversos
singles en 2002 y una toma en directo se puede escuchar en el especial
Storytellers que
Mr. Jones dejó para la posteridad en la cadena de televisión
MTV. El álbum se cierra con una épica versión de
Silly Boy Blue, un tema de su disco de debut de 1967, titulado
David Bowie, en esta ocasión mucho más arreglado y arropado. Pero eso no es todo. Para
Toy se grabaron un par de caras B, la primera nada menos que una versión de su primer
single,
Liza Jane, de 1964, acreditado a
The Manish Boys, aquí en una irreconocible lectura en clave de
blues-jazz que parece interpretada por el mismísimo
Tom Waits. La segunda es
The London Boys, en un principio cara B de un
single de 1966 que relata sus experiencias en el
Swinging London de la época, bastante respetuosa con la original, y de la que han visto la luz dos tomas, una de ellas con profusos arreglos orquestales.
Y aún hay más. Se rumorea que en las mismas sesiones se grabó también una versión de
Karma Man, originalmente de 1968, y una serie de temas que han ido apareciendo más tarde. Así
Bowie llegó a realizar sendas tomas de
Waterloo Sunset de
The Kinks,
Pictures of Lily de
The Who y una canción llamada
Fun (no la de
Iggy Pop), que se desperdigaron por diversos discos y
bonus tracks. Además hay otros números como
Wood Jackson, que luego asomó como tema extra en
Heathen;
Planet of Dreams, que fue a parar a un disco benéfico en favor del
Tibet, y
Safe, que se planeó para la banda sonora de
Rugrats y luego fue, cómo no, cara B de un
single. En todo caso,
Toy es, para los fans, un trabajo que merece la pena buscar en plena ausencia de música del siempre grande
David Bowie.
Calificación: 3