viernes, 9 de diciembre de 2011

The Rise and Fall of Ziggy Stardust & the Spiders from Mars

En 1972 David Bowie ya lo había intentado todo para alcanzar el estrellato. Había sido modelo mod. Con sus primeras bandas y todavía llamándose David Jones había fusilado a todos los grupos de beat y rhythm & blues de la época. Había grabado canciones a lo Who, Yardbirds, Herman Hermits y hasta Beach Boys. Había publicado novelty songs, había escrito para todo el que se terciase (incluyendo una primera adaptación de Comme D’Habitude que luego bordaría Paul Anka con el nombre de My Way) y había hecho un encantador primer álbum homónimo que lo emparentaba con Al Stewart y que jamás nadie reconocería como el primero de David Bowie. Se había convertido en émulo de Bob Dylan, se había sentido fascinado por la Velvet Underground, Iggy Pop y Marc Bolan, había registrado un oscuro disco con estas influencias y una primera encarnación de las Arañas de Marte, y se había retratado como Greta Garbo en la portada de un álbum maravilloso, su primera obra maestra, que había pasado desapercibido. Y todo eso antes de que le llamasen el Camaleón.

Tan dando palos de ciego estaba que hasta grabó un par de singles con su diseñador de ropa al frente bajo el nombre de Arnold Corns. Ahí ya había versiones embriónicas de temas que luego irían a parar a The Rise and Fall of Ziggy Stardust & the Spiders from Mars, un disco que le salió casi por accidente y de rebote después de otro de sus múltiples cortes de pelo y cambios de vestuario. De hecho en su génesis hay canciones que entregaría a otros artistas, que dejaría para oscuras caras B de singles y para trabajos posteriores. Hasta el último momento el tracklist definitivo no quedó conformado. Bowie iba tanteando en busca de lo que quería, y cuando lo encontró se subió a ello y ya no se bajó hasta que acabó la década. Ziggy Stardust llegó en el momento adecuado estimulando la imaginación de una juventud británica hambrienta de sensaciones más sofisticadas que los devaneos esotéricos de Pink Floyd y la testosterona de Led Zeppelin.

Concebido como un disco conceptual, Ziggy Stardust relata una fábula sobre una estrella del rock que al final es sacrificado por sus seguidores. Una metáfora que reflejaba las ansias de éxito del propio Bowie y también una premonición de cómo el artista con el devenir de los años sería engullido por el mismo personaje que había creado hasta llegar a perder su propia personalidad. Evidentemente, se trata de un álbum repleto de números dramáticos de tinte apocalíptico, pero en sus once cortes también se define el estilo que fundamenta el glam. Bowie roba de aquí y de allá: rock potente, coros cincuenteros, ritmos vacilones y tiernas baladas escarchadas de purpurina espacial. David Bowie se destapa en Ziggy Stardust como compositor y como intérprete. Cuando se enfrenta a temas más fuertes, su voz tiene reflejos metálicos; cuando lo hace a números más dulces se revela como un crooner de tonalidades profundas.

El personaje del alienígena andrógino que encarnaba Bowie estimuló las fantasías de los jóvenes de principios de los 70 y popularizó la ambigüedad sexual (y un espantoso peinado que todavía se ve por ahí). Una baza que el artista jugó descaradamente y que lo puso en las portadas de todas las revistas cuando apareció en Top of the Pops, un programa musical emblemático de la televisión británica, en actitud melosa al lado de Mick Ronson, su guitarrista, y pieza clave del sonido del disco. Fue un escándalo para una sociedad mojigata que lo propulsó al estrellato y del que Marilyn Manson sin duda tomó buena nota. El siguiente paso fue la portada del Melody Maker con un primer plano de Bowie y un entrecomillado debajo: “I’m gay”. Pero sobre todo estaba la música. Dicen los que vieron las actuaciones de la época que fueron las mejores de la carrera de Bowie. Ahí es donde empezó a desarrollar su sentido teatral del espectáculo con continuos cambios de vestuario y haciéndose acompañar por la troupe de mimos de Lindsay Kemp donde él mismo había militado.

A lo largo de su carrera David Bowie siguió interpretando en concierto casi todos los temas de Ziggy Stardust hasta que hace unos años abandonase los escenarios por un problema cardiaco. Desde los eurovisivos arreglos de su etapa berlinesa hasta la apasionada lectura junto a Arcade Fire en una de sus últimas apariciones en directo, es un disco cuya importancia nunca ha decrecido. El punk y los Nuevos Románticos lo abrazaron y la versión del tema que da título al disco a cargo de Bauhaus contribuyó a que su vigencia no decayera. Ziggy Stardust significó el momento en que Mister Bowie se convertiría en Master Bowie. Cuando pasaría de discípulo a maestro. Tanto fue así que ese mismo año produciría a sus ídolos, Lou Reed e Iggy Pop, mientras su amigo / rival, Marc Bolan, se moriría de envidia y perdería el norte hasta la autoparodia. The Rise and Fall of Ziggy Stardust & the Spiders from Mars fue un trabajo fundamental de una década inmaculada en una carrera imprescindible, la de David Bowie.

11 Comentarios:

Jero dijo...

No es mi disco favorito de Bowie (aún me quedan algunos de los 80 y 90 por degustar/sufrir reposadamente, pero por lo de pronto "Hunky Dory" me gusta un pelín más) aunque desde luego es una pieza clave de la historia de la música. Y en singles, eso sí, no le gana ninguno.

Curiosamente, en el reciente Expocomic me hice con el tebeo "Red Rocket 7" (del que hablaste en este mismo blog hace un tiempo) y tras leerlo me dio por investigar un poco en la discografía de Ronno. Y oye, el "Slaughter on 10th avenue" me parece un álbum estupendo. No es Bowie, claro (nadie lo es), pero aún así...

Siguiendo con el comic de Allred (y perdona si esto se pone demasiado off-topic): resulta curioso que de pronto el autor pierda interés en la historia del rock tras la disolución de las Arañas de Marte, ¿no? Y más aún que luego vuelva a recuperarlo (el interés) con los Dandy Warhols (que sí, que el "Thirteen Tales..." es un discazo, pero aún así... muy sospechoso).

Volviendo tangencialmente al "Ziggy Stardust": ¿has visto la película "Hedwig and the Anrgy Inch"? John Cameron Mitchell se marca una especie de homenaje a "Rock'n'Roll Suicide" (o al menos yo la veo como el "Rock'n'Roll Suicide" de Hedwig) maravilloso:

http://www.youtube.com/watch?v=u8Y-sZ2WrfA

(El vídeo es un poco spoiler porque es la última canción de la peli, pero aún así merece muchísimo la pena)

Hala, lo dejo ya, que cuando empiezo con Bowie, si me descuido, puedo acabar hablando de las costumbres sexuales de los cetáceos del Ártico...

Int dijo...

Como seguidor de David Bowie tengo en gran estima este disco, el cual contiene algunas de sus mejores canciones (la deliciosa "Moonage Daydream") pero también tengo algunos problemas con él. Especialmente en lo que respecta a la producción de Ken Scott, demasiado limpia, casi diría que educada, y que le resta fuerza a las excelentes composiciones. Más aún si lo comparamos con la briosa experimentación de otro grupo glam de la época, los grandísimos Roxy Music. De ahí que, puestos a elegir, me quede con el quizás más irregular pero muy potente "Diamond Dogs".

Y siguiendo las recomendaciones cinematográficas de Jero, añadir la excelente "Velvet Goldmine", apócrifo y muy heterodoxo biopic sobre Bowie en general y su relación con Iggy Pop en particular. De hecho, el propio Bowie se negó a facilitar cualquiera de sus canciones de lo descarado que le pareció el invento de Tod Haynes.

Arion dijo...

Velvet Goldmine es brillante. Recién la vi hace un par de meses, y creo que es de lo mejor que ha hecho Todd Haynes.

Fran G. Lara dijo...

Jero: Yo pongo algo por delante Ziggy Stardust probablemente porque fue el primero que escuché, pero de Space Oddity a Scary Monsters me quedo con todos. Lo mejor de los dos discos de Ronson son las canciones que le compuso Bowie y verlo con vaqueros y camisetas deportivas. Creo que Red Rocket 7 se queda en lo que se queda porque en realidad le interesa basarse en todo el rollo alienígena de Bowie. Y también se salta muchas etapas del rock porque a Allred no le interesan (prog-rock, disco…). Los Dandy Warhols es que son amigos, claro. No he visto esa peli, pero sí que te recomiendo Velvet Goldmine como divertimento y sin que te esperes mucho.

Int: Escuché Ziggy Stardust con 12 años. Entonces me pareció perfecto. Su sonido me trae el olor del cartón de la portada, el mensaje de “play very loud” en la contraportada (jo, pincharlo a volumen máximo en mi viejo tocadiscos no es lo mismo que meter el CD ahora en el equipo, claro). Así que no puedo ser objetivo. No podría cambiar nada. Y como le digo a Jero, Diamond Dogs entra dentro de ese reguero de discos que me ponía a diario cuando era un crío. Para mí forman parte de un todo. Me llenaban mucho que los primeros de Roxy Music, una banda cuya música está muy presente en la banda sonora de Velvet Goldmine, por cierto, que yo creo que está tan basada en Bowie como en el propio Ziggy Stardust, sin olvidarnos del gran Jobriath. El personaje de Iggy Pop / Ewan McGregor también incluye parte de Lou Reed. Y es graciosísima la última parte en la que el protagonista vuelve tras una nueva encarnación.

Arion: A mí me parece que Velvet Goldmine es divertida para los fans de unos grupos concretos. Para el espectador general, o incluso para aquellos a los que no les interese Bowie y el glam les podrá resultar un sinsentido.

David dijo...

Pues no me pasa como a Jero, porque sí es mi disco favorito (de los que tengo) de Bowie (de los 80/90 tengo pocos)..Hunky Dory me gusta muchísimo (pero este, un pelín más). Y de los últimos, Heathen y Reality me gustaron mucho.
Lo de Greta Garbo.. Joder! Hace poco comentaba esto en otro blog.. No fue por esa portada. Vi una foto (no sé de quién de los dos) en un periódico hace ya la tira y ahí caí en el parecido... Y ahora no encuentro la maldita foto. Y no, no me enlaces a algunas que los comparan en google imágenes (y sí, ahí también hay parecido).
El disco de Young Americans no me termina de convencer, pero ese tema me parece buenísimo.
Buena entrada (en serio). No como las que yo no hago ya (esto es en broma).
Otro saludito.

Fran G. Lara dijo...

No sabía que hubiesen comparado a Bowie en la portada de Hunky Dory con Greta Garbo. La verdad es que mi primera opción era Marlene Dietrich, pero lo cambié en el último momento.

David dijo...

No, no... Metedura total de pata mía, que leo y escribo a lo loco y he cruzado nombres. Ya lo siento.
Todo venía porque la modelo esta.. joder, no me acuerdo..
vale. Kate Moss... salía en no sé qué revista como Bowie.. Y no sé quién comentaba que más parecido entre Bowie y HEPBURN. KATHERINE HEPBURN!! (no Greta) Y ahí empezó todo...
Yo nunca le he encontrado parecido con Garbo, pero si con Kate (y otros también, por lo visto):
http://www.flickr.com/photos/spiralsheep/2704342235/ y http://cheezburger.com/Sashy/lolz/View/5336041472
Pero no era en esas dos fotos. Creo que yo vi una foto de Kate (el rostro más que nada) y pensé que parecía Bowie. Recorté la foto...pero como de eso hace ya veinte años más o menos...pues no sé qué fue de ella.
Te he leído lo de Greta y no sé por qué he pensado automáticamente en Kate (como que tú también habías pillado el parecido).

Fran G. Lara dijo...

La revista es Q. Una portada en la época del Reality con Bowie trajeado y Kate Moss desnuda abrazándolo por detrás. Dentro una anodina entrevista a él por parte de ella. Horrible.

Probablemente el parecido con Katherine Hepburn se deba a la contraportada de Hunky Dory. Bowie con una blusa y unos pantalones de pata de elefante muy similares a los que llevaba la Hepburn. No olvidemos que fue una de las primeras actrices de Hollywood en llevar pantalones cuando eso era algo prohibitivo para las mujeres.

David dijo...

Espera...
De lo de Q no tenía ni idea.
Lo de Kate Moss era Vogue: http://www.out.com/fashion/truman-says/2011/11/30/pic-day-kate-moss-ziggy-stardust
Lo de Kate Hepburn no fue por la foto del disco (al menos en mi caso)... Fue por una foto de El País hace la tira de años como te he comentado. No sé si era de Bowie o de Hepburn. Me da más bien que era esta última porque la foto estaba en las páginas finales (programación televisiva de la semana; el recuadro que comentaba las pelis; por eso creo que era más bien Kate).
Y sí, con lo de Hepburn y los pantalones será lo que tú dices... Pero no me negarás que el parecido en los enlaces que te he puesto es asombroso (y son sólo los rostors)

Fran G. Lara dijo...

http://covers.q4music.com/Item.aspx?pageNo=6066&year=2003

David dijo...

Pues esa no la había visto (o no recordaba la foto)