Para muchos, José Luis Garci será a estas alturas un nombre desconocido. A lo sumo les vendrá a la mente el tipo pelmazo de la barba que hacía aquello de Qué Grande Es el Cine. Otros verán en él al director pim-pam-pum que se ha convertido en blanco de puyas variadas por sus películas de hálito conservador y sus filias con la cadena COPE. Unos pocos lo recordarán por su Oscar por la película Volver a Empezar y su descacharrante discurso que inauguró toda una serie de apariciones, digamos, peculiares por parte de los cineastas españoles premiados. Y sólo algunos sabrán de sus inicios como guionista para otros en producciones de televisión como la que nos ocupa. La Gioconda Está Triste parte de un relato corto de Garci convertido en guión para la pequeña pantalla por él mismo y por el director Antonio Mercero, bien conocido por su serie Verano Azul. Este telefilm es la unión de dos gigantes legendarios, ya ven. Y les aseguro que no hay el más mínimo asomo de ironía por mi parte en esa última frase.
En el museo del Louvre descubren que la misteriosa sonrisa del cuadro de la Gioconda está dando paso a un rictus de tristeza. Comienzan las investigaciones para averiguar las causas de tan extraño fenómeno mientras que poco a poco va ocurriendo lo mismo en todas las reproducciones que hay en del cuadro, y por todo el mundo se suceden las catástrofes que presagian que el planeta se va a pique. Antes de que se pusieran de moda Códigos Da Vinci, Tablas Secretas y tantas otros relatos que se inspiran en supuestos mensajes ocultos en las grandes obras, la televisión única del Cuéntame nos ofreció esta historia un poco ingenua y simplista, pero definitivamente inquietante, en la que lo que importa es el mensaje, la metáfora sobre la vida deshumanizada que llevamos. Y piensen que estamos hablando de 1977.
El reparto está repleto de espléndidos secundarios (“característicos”, que se decía entonces) del cine español, en especial el flemático Walter Vidarte. En su momento nos marcó a todos los televidentes tanto como otra obra mítica de la época creada por el mismo tándem, La Cabina, protagonizada por José Luis López Vázquez. Para los estándares actuales, La Gioconda Está Triste resulta lenta en exceso, sin embargo en aquellos tiempos inocentes la audiencia y el suspense estaban asegurados. Merece la pena recordar este incunable lleno de encanto camp, que en los cinco minutos finales, a su manera inocentona, hasta consigue transmitir el mal rollito. Pueden verlo en el enlace de abajo. No se pierdan los peinados ni las patillas.
En el museo del Louvre descubren que la misteriosa sonrisa del cuadro de la Gioconda está dando paso a un rictus de tristeza. Comienzan las investigaciones para averiguar las causas de tan extraño fenómeno mientras que poco a poco va ocurriendo lo mismo en todas las reproducciones que hay en del cuadro, y por todo el mundo se suceden las catástrofes que presagian que el planeta se va a pique. Antes de que se pusieran de moda Códigos Da Vinci, Tablas Secretas y tantas otros relatos que se inspiran en supuestos mensajes ocultos en las grandes obras, la televisión única del Cuéntame nos ofreció esta historia un poco ingenua y simplista, pero definitivamente inquietante, en la que lo que importa es el mensaje, la metáfora sobre la vida deshumanizada que llevamos. Y piensen que estamos hablando de 1977.
El reparto está repleto de espléndidos secundarios (“característicos”, que se decía entonces) del cine español, en especial el flemático Walter Vidarte. En su momento nos marcó a todos los televidentes tanto como otra obra mítica de la época creada por el mismo tándem, La Cabina, protagonizada por José Luis López Vázquez. Para los estándares actuales, La Gioconda Está Triste resulta lenta en exceso, sin embargo en aquellos tiempos inocentes la audiencia y el suspense estaban asegurados. Merece la pena recordar este incunable lleno de encanto camp, que en los cinco minutos finales, a su manera inocentona, hasta consigue transmitir el mal rollito. Pueden verlo en el enlace de abajo. No se pierdan los peinados ni las patillas.
5 Comentarios:
Este no lo he visto. Recuerdo La Cabina, sí. De crío me dejó aterrorizado...
Recuerdo también un telefilm de Garci de corte fantástico que no estaba mal... Creo que Garci hizo unos años después una serie de temática fantástica, pero de esta no vi ningún episodio.
Otro telefilm que me marcó de Mercero (y que Garci rescató en un especial que se llamaba Qué grande es la televisión o algo así) fue el de "La noche del licenciado". Y sí, al verlo, había "envejecido" en bastantes cosas (como supongo que le pasará a este; no sé, no lo he visto)... pero tenía siguiendo algo que me llegó también cuando lo vi de niño.
Buenos días.
El video ya no va, lo han borrado. Sñif.
PD: Yo también. Creo que es porque duermo mal....
Sí que va, señores, lo acabo de comprobar.
David, creo que hablas de una serie que hizo Garci que se llamaba "Historias del otro lado" (creo que fueron dos etapas) Recuerdo un capítulo que se llamaba "El que decide" muy inquietante...
El final de la Gioconda es maravilloso, aunque técnicamente y con los ojos de hoy, sea un tanto "camp".
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