
No me digan que no tiene gracia que un chiquillo criado en una comuna de la secta los Niños de Dios se escape de ese ambiente y se largue a San Francisco, esa ciudad nada menos, para convertirse en una estrella del rock. Esa es la historia del sensible Chris Owens, vocalista, compositor y cabeza pensante del dúo Girls. Tras un aclamado álbum de debut titulado precisamente así, Album, y un EP no menos goloso, nos llega la nueva entrega de Girls en formato larga duración. Father, Son, Holy Ghost continúa en su línea de pop-rock frágil a medio camino entre los 50 y los 80 ejemplificado en el single Honey Bunny. Aún así, Girls expanden su paleta con incursiones en la psicodelia americana, muy diferente de la británica, tengan en cuenta, hasta rozar lo progresivo. Es el caso del otro single extraído del disco, la arquitectónica Vomit, que les ha granjeado comparaciones con Pink Floyd y los Rolling Stones, más que nada gracias a los coros negroides que asemejan el tema a números de The Dark Side of the Moon y de Let It Bleed. El conjunto es de una extraordinaria originalidad en el que los momentos más intensos salvan al disco de una excesiva liviandad que acabarían llevándolo por derroteros demasiado dispersos. Father, Son, Holy Ghost es sorprendente por momentos, diferente casi siempre (lo que no es poco) y contiene los necesarios desparrames guitarrísticos, pero definitivamente carece del suficiente punch.
1 Comentarios:
Su primer disco me pareció muy interesante por el tratamiento tan minimalista a sus temas. Y que temas! A ver este que tal ;)
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