Vamos a jugar a las parejas. Jacen Burrows y dibujos de perversiones. Tocado. Alan Moore y guiones raritos. Tocado. Avatar y los tebeos de saldo. Hundido. El Neonomicón es la incursión del barbudo de Northampton en el universo de H.P. Lovecraft. Una miniserie de cuatro números más un prólogo recogidos ahora en un tomito por la editorial Panini en España. El título ya lo deja claro. Es un juego de palabras entre el libraco oscurantista que se sacó de la manga el autor de Providence para darle enjundia a sus cuentos de horrores innombrables, y la nueva versión que quiere dar el hirsuto guionista de la cosmogonía lovecraftiana. La protagonista del Neonomicón es una agente del FBI que acaba de salir de terapia por su baja autoestima y su adicción al sexo, que investiga una serie de asesinatos en los que parece haber envuelto un extraño culto de frikis a los que les va el reforcile emparejado con el mal rollo. No es de las mejores obras de Moore, le falta su personalidad característica, pero tampoco es desdeñable. Es una especie de El Silencio de los Corderos con toques sobrenaturales y con las habituales referencias culturales interconectadas del autor de Watchmen, en las que aprovecha para aventurar su propia teoría acerca de Lovecraft y su obra. Le ayuda en la tarea un Jacen Burrows con su habitual solvencia, a pesar de su dibujo un tanto envarado a veces, utilizando una plantilla horizontal muy cinematográfica. Una obra muy menor, pero entretenida, con un montón de r’lyehs y otros apóstrofes, a pesar de que el supuestamente sorprendente final se vea venir de lejos.
0 Comentarios:
Publicar un comentario en la entrada