viernes, 30 de septiembre de 2011

My Morning Jacket: Circuital

Esto es el regreso en plena forma de otros pesos pesados. Tras aventuras varias, Jim James y los suyos han parido su propio Unforgettable Fire. Desde el inicio con Victory Dance nos encontramos con una colección de himnos (sí, en el sentido religioso de la palabra) y de paisajes espaciosos plenos de inventiva. Canciones de guitarras cálidas espesas como el kétchup, que parten de una idea inicial aparentemente absurda y se edifican como épicos monumentos arquitectónicos de repetición hipnótica. En no pocas ocasiones las melodías de Circuital remiten como un disparo a una puesta al día del psych británico de mediados de los sesenta y se encuentran con tremendísimas burradas arrebatadoras. En otras, los ligeros toques de sonidos típicamente americanos se funden en temitas marcadamente lennonianos deliberadamente leeeeentos. Con Circuital, My Morning Jacket han hecho otro disco expansivo, para sumergirse en él, apasionado y estremecedoramente hermoso hasta en su fragilidad. Cosmic Americana, que dijo Gram Parsons.

2 Comentarios:

Jero dijo...

Me gusta mucho el disco, pero no estoy seguro de poder relacionarlo con todas las referencias que mencionas en tu entrada. Será que me faltan semicorcheas, pero creo que si no lo hubiese escuchado antes no tendría ni idea de qué demonios estás hablando...

Últimamente (o igual es de siempre, pero yo me percato ahora) te ha dado por las metáforas gastronómicas proletarias, ¿no? ("espesas como el kétchup", "gruesa como un bocadillo de calamares sin masticar", etc.) Antes eras más de cócteles alcohólicos con sombrilla. Será que la crisis se filtra incluso hasta el subconsciente de los bloggers más sibaritas...

Fran G. Lara dijo...

Y la cerveza de lata. Te olvidas de la cerveza de lata. Estoy popular.