martes, 27 de septiembre de 2011

Cashier No. 9 To the Death of Fun

A todo el mundo le gustan los cuentos de hadas. Sobre todo porque nos permiten soñar con un final feliz. Daniel Todd está viviendo su propio cuento de hadas. Harto de ser cajero en una tienda de café de su Belfast natal, de ahí su nombre artístico, se empeñó en grabar un álbum rico en texturas y dulce en melodías, que se está llevando el aplauso allá donde le prestan un oído. Como unos The Coral menos cabreados y con unas armonías vocales igualmente exquisitas, el disco de Cashier No. 9 está repleto de espaciosa psicodelia sesentera cercana a los Byrds de David Crosby que no se va por las ramas ni un segundo. Este es un álbum lleno de estrofas arrebatadoras y estribillos emocionantes, en gran parte gracias a la labor como productor de David Holmes (ocupación previa: soundtracks y remezclas de éxito). Si el power pop es la herencia de los Beatles tamizada por la energía norteamericana, To the Death of Fun es el sonido de la Costa Oeste visto por unos jovenzuelos tan británicos como el té de las 5. Sería bonito que este cuento de hadas alcanzara el éxito y el joven Todd pudiera alegrarse un día de haber dejado un trabajo estable, aunque basura, en estos tiempos de crisis que nos fustigan.