lunes, 8 de agosto de 2011

El Origen del Planeta de los Simios

Cuando en 1968 decidieron basarse tangencialmente en una novela homónima del escritor francés Pierre Boulle para lanzar a la gran pantalla El Planeta de los Simios, la apuesta no podía ser más arriesgada. El público podía reaccionar con hilaridad ante unos monos parlantes, y todo el ambiente de angustia e implicaciones socio-políticas que burbujeaba tras la superficie del argumento podía irse al traste. La buena elección a la hora de contar con actores reputados para encarnar los principales papeles tanto de simios como de humanos dio unos resultados más que interesantes y El Planeta de los Simios se convirtió en uno de los grandes clásicos del cine hasta dar lugar a una serie de secuelas cada vez más desafortunadas, pero siempre con destellos de brillantez. Tanto que después de más de cuarenta años todavía mantiene toda una legión de seguidores que le rinden culto. Aquí levanto el dedo índice.

En 2001 Tim Burton reinventó la mitología de El Planeta de los Simios apoyándose en una mayor calidad técnica gracias a los avances de la industria, y poco más. Su reboot de la franquicia fue francamente decepcionante. Más viniendo de quien venía y contando con la materia prima de que disponía. Sorprendentemente se ha fraguado una secuela que, como viene siendo habitual hoy en día, se trata más bien de, como dicen los modernos, una precuela. Una explicación de la creación del mundo que presentó Burton. Cómo se llegó ahí. El Origen del Planeta de los Simios es, en realidad, una revisión casi punto por punto de La Conquista del Planeta de los Simios, la cuarta película de la saga protagonizada por Roddy McDowall, ahora con mayor pirotecnia de efectos especiales y, a pesar de que la original ya daba su canguelo pertinente en su momento, con secuencias de mayor brutalidad.

El Origen del Planeta de los Simios mantiene el trasfondo filosófico que se pretendió con los films de los setenta. El ser humano presentado como una especie egoísta, con tendencia a esclavizar a los seres que considera inferiores, y procurador de su propia destrucción definitiva por jugar a ser Dios. Pero también incide en lo débiles que nos vuelve la civilización y describe un nada sutil paralelismo entre el chimpancé protagonista, César, y el monstruo de Frankenstein con sus problemas de identidad y su relación de amor / odio con su padre-creador. Todo ello trufado de guiños constantes a las películas clásicas, algunos de los cuales no me puedo resistir a enumerarles: El paseo de César adulto con una correa al cuello que recrea otro momento similar de la cuarta película de la serie; el nombre de su madre, Ojos Brillantes, es el mismo que recibe Charlton Heston por parte de Zira; Heston es también regado con una manguera de agua como lo es aquí César; la distinción entre monos y simios que tanto irrita a Cornelius en la tercera parte de la saga; allí también Zira, Cornelius y el bebé César son ayudados por una pareja de jóvenes científicos; César es desnudado y enjaulado con simios primitivos que lo reconocen como líder; la famosa frase “sácame tus sucias zarpas de encima, mono apestoso”… Me dejo otras tantas referencias, incontables y muy divertidas para los fans.

Están James Franco y Freida Pinto , pero, francamente, ¿a quién le importan? En El Origen del Planeta de los Simios Los humanos son meros comparsas. Aquí lo que cuenta es la historia de los simios. Nos muestran todo el proceso de maduración que nos escamotearon en la versión original. El interesante viaje de comprensión por parte de César de cómo es un ser desubicado y temido. Yo diría que muchas de las expresiones del rostro de Andy Serkis como el chimpancé protagonista están sacadas de los gestos del gran Roddy McDowall, el César original. Y una vez más, como pasaba en la película de los setenta, es curioso comprobar cómo el espectador se pone del lado de aquel que en realidad supone una amenaza para la existencia de la humanidad. El tremendo tramo final es también la puesta en escena con gran presupuesto y conocimientos extra de las secuencias que concluían La Conquista del Planeta de los Simios, y aunque allí era más eficaz la idea de toda una raza de simios sirvientes rebelándose contra sus amos hasta en la propia Casa Blanca, el resultado ahora es francamente impactante. No puedo ser imparcial porque a mí toda la saga de los simios me ha fascinado desde niño, pero me atrevería a decirles sin empacho que El Origen del Planeta de los Simios es un espectáculo de primera. Una historia muy bien contada que engancha hasta el último segundo. Lástima de discurso épico final. Seguro que se lo reservan para la siguiente parte.

13 Comentarios:

Misty dijo...

Pues sencillamente que me gustó la pelicula, y me gusta tu entrada en el blog, para mi los actores eran lo de menos, lo importante era el conjunto de todo y para mi es genial y me merece matricula de honor-

Kinski dijo...

Esta no se puede considerar secuela o precuela de la de Burton, va a su bola y genera su propio universo.
Si los guiones siguen siendo tan buenos como este tienen mi permiso para continuar la historia.

Jero dijo...

Resulta que tenías razón, entonces. La crítica la está poniendo en general bastante bien. Posiblemente la vea esta semana, ahora que me has metido el gusanillo... Eso sí, Freida Pinto me sigue pareciendo demasiado guapa para hacer de científica-florero. No sé por qué Hollywood se empeña en meter con calzador mozos y mozas lozanos en todos sus films cuando posiblemente este tipo de película ganaría en impacto psicológico con actores más... terrenales.

Manuel J dijo...

Yo la vi el pasado sábado después de leer las altas puntuaciones que se gastan en filmaffinity con esta película. También me ha fascinado siempre el universo del Planeta de los Simios y tenía muchas ganas de ver esta película. Creo que no es precuela de la de Tim Burton, es un universo propio y ya veremos si un nuevo arranque para la franquicia. Me enfrasqué tanto en la peli que se me pasó el tiempo volando, es muy buena. Recomendable.

Fran G. Lara dijo...

Kinski y Manuel: Yo sí creo que es una precuela de la película de Burton. Más que nada por la secuencia en la que se ve el periódico con la noticia en primera página "¿Nave espacial perdida?"

Jero: No es que pongan chic@s guap@s en las pelis. Es que hoy si no estás jamón no te dan un papel de prota ni en el telediario.

Rufus Von Eerie dijo...

Pues yo al contrario pienso(me gustaria/preferiria pensar)que estan hablando de la precuela del film de 1968; no el de Tim Burton... Esque acaso no puede ser Taylor y su tropa los que se pierden en la nave espacial?!... Porque si Caesar sabe que le espera el universo de Tim Burton y con Mark Whalberg; igual se lo piensa y prefiera quedarse enjaulado.

Fran G. Lara dijo...

Rufus: No puede ser porque ese universo ya está cerrado. El origen, en una paradoja temporal, está en la huida de Zira y Cornelius del futuro hasta llegar a nuestro presente, engendrar al bebé César y este protagonizar la rebelión.

Rufus Von Eerie dijo...

Es cierto. Entonces solo quiero(prefiero)pensar que va a su bola y es simplemente un reboot(no precuela al film del 2001) de la saga; y si sigue así de bien como esta; ojalá continue. La propuesta de Tim Burton patina bastante y sigo sin verla conectada adecuadamente a esta película...

Kinski dijo...

No recuerdo bien la peli de Burton pero creo que ni siquiera estaba ambientada en la Tierra sino en un planeta donde se estrellaba el prota y después su estación espacial llena de monos que evolucionaban hasta dominar el planeta.

Espero que este nuevo comienzo se vea libre de las versiones anteriores para evolucionar por su cuenta.

Saludos.

Jero dijo...

Vista. Me ha gustado más de lo esperado. La primera hora de película (presentación de César, posterior implicación emocional del espectador con el personaje y toma de conciencia del mismo como líder simio) me ha parecido estupendamente narrada, empleando los FX al servicio de la historia y no al revés, y con bastantes aciertos de dirección (hay un par de planos secuencia muy majos, como el de César subiendo por la casa hasta el desván, o su primer paseo por las secuoyas).

Creo que a la segunda parte del film (el alzamiento simio) le falta algo de contundencia, y que está un pelín acelerada. Sigue estando muy bien narrada y siendo bastante coherente (dentro de lo irreal de toda la situación), pero eché de menos un final un poco más rotundo. Algo que me dejase sin aliento en la butaca.

De todos modos, es una buena peli de ciencia-ficción, con el foco puesto en los personajes y no en la acción pura y dura. Se me hizo corta, además, lo que hoy en día es toda una rareza...

Sobre su continuidad con el resto de la saga: yo no veo conexiones con la versión de Burton más allá del detalle de la nave perdida, que también podría ser un guiño a la de Shcaffner, ¿no? Es que la de Burton era tan incomprensible (¿dónde estaban al final?) y esta es tan autoconclusiva (muy buenos los créditos, por cierto) que casi prefiero considerarla un reboot de la franquicia que no mire al pasado sino al futuro...

Fran G. Lara dijo...

En vista de lo que dices, Jero, permíteme que te recomiende la saga original. Supongo que has visto la primera, la protagonizada por Charlton Heston. Y supongo también que ya me lo has dicho, pero mi memoria...

La segunda, Beneath the POTA es más prescindible, pero tiene un encanto kitsch nada desdeñable con la aparición de mutantes y mayor permanencia en pantalla de la tremendísima Linda Harrison. Además es necesaria para entender...

... la tercera, Escape from the POTA. Muy curiosa. La historia al revés en toda una paradoja temporal. Para mí tiene un sabor muy especial y disfruto con ella siempre que la veo.

La cuarta, Conquest of the POTA, es la mejor después de la primera. En ella puedes encontrar todo lo que echas a faltar en esta nueva versión. Porque este film es una reedición de esa película puesta al día. Tienes que verla, pero para ello necesitas haber visto las anteriores. Sería peor que saltar de The Bends a In Rainbows sin pasar por Kid A.

La quinta, Battle for the POTA, es la más prescindible, la que pretende cerrar el círculo. El eslabón temporal entre la cuarta y la primera, pero con una historia falta de atractivo y con cada vez menos presupuesto. Aún así... sería como perderse The King of Limbs. No sabes a dónde ha ido a parar la cosa.

Jero dijo...

Pareciera que me hayas leído el pensamiento, Fran. En las últimas horas he estado rastreando por internet las películas originales para saciar mi curiosidad. Genial la analogía con Radiohead, aunque temo que te hayas olvidado de la aportación más importante de los simios a la cultura popular de los últimos 20 años, jejeje... Quien sabe si después de descubrir la saga original yo también empezaré a referirme a ella, en modo experto, como POTA ;)

Fran G. Lara dijo...

Doctor Zaius, doctor Zaius...

A este paso corres el riesgo de querer ver también los cómics de Marvel (Vértice en España). Las adaptaciones de las películas 2, 3 y 4, imprescindibles. La 1, demasiado marvelita. La 5, interesante, pero fallida en comparación. Y las historias originales, una maravilla. En especial Crónicas de Historia Futura (Tom Sutton) y Terror en el Planeta de los Simios (Mike Ploog).

Eeeh... si necesitas unos samplers, házmelo saber.