miércoles, 25 de mayo de 2011

The Waterboys In a Special Place

Mike Scott sigue reciclando su pasado más glorioso. Si hace unos años fueron las sesiones de aquel disco magistral llamado The Fisherman Blues, ahora le toca el turno a las maquetas de su obra maestra, This Is the Sea, un disco que se merece todo un artículo en sí mismo. Lo que se nos presenta en In a Special Place, una frase extraída de la canción que abría el disco, la soberbia Don’t Bang the Drum, son las demos sólo con voz y piano que darían forma definitiva al mejor álbum de la carrera de The Waterboys. El resultado es el habitual en estos casos: versiones embrionarias, alteraciones en las letras y la evidencia de que muchas de estas canciones tienen su origen en improvisaciones de su autor ante el teclado mientras deambula a ver qué sale. Lo mejor del lote son las canciones con una melodía totalmente reconocible ya. La más conocida de la colección, el single The Whole of the Moon, y un puñado de temas que estaban a su altura, la mencionada Don’t Bang the Drum, The Pan Within y Old England. El resto ganaría mucho más con los diferentes arreglos, la producción y, sobre todo, la adición de la banda y la aportación del igualmente talentoso Karl Wallinger. En In a Special Place somos testigos del proceso de creación de eso que el propio Mike Scott definió como “The Big Music”, su sonido distintivo, y es interesante en tanto en cuanto conocemos su obra y nos preocupa el proceso de maduración de una colección de gemas. Pero como canciones en sí, distan mucho de ser productos totalmente satisfactorios. Sólo para coleccionistas.

Calificación: 2