martes, 31 de mayo de 2011

Los 21 años de Adele

Adele no tiene el carisma de Amy Winehouse, ni el sex-appeal de Duffy, pero tiene un vozarrón soberbio y una cosecha de canciones perfectamente manufacturadas. Dos años después de su álbum de debut, 19, nos entrega su continuación, 21, de nuevo titulado con su edad. Si no está estropeado, no lo arregles, reza el dicho, así que Rolling in the Deep y Rumour Has It resuenan como singles inmediatos y pegadizos, y baladas como Turning Tables dan la medida de su sensibilidad y sus registros. Sin embargo Adele no llega a redondear un álbum completo. A pesar de la evidente calidad de la interpretación, hay demasiados temas que parecen destinados a ser pasto de la próxima edición de Operación Triunfo. De todos modos Dios recompensa a los que son pacientes y toda esa autencidad de la que escasea en algunos momentos, empero, sale a relucir con pleno derroche en el soul de I’ll Be Waiting y en el góspel de One and Only, sendos números dignos de la mismísima Aretha Franklin. En unos años Adele nos dejará un Greatest Hits espléndido. Lo triste sería que al final ese resultase su mejor disco. Al tiempo.

Calificación: 3

1 Comentarios:

Jero dijo...

Ya sabes que a mí me ha encantado. Que algunos temas sean más comerciales (en el sentido de fáciles en la primera escucha) no les resta, en mi opinión, ni un ápice de calidad. Canciones como "Set fire to the rain" (supongo que es una de las que tú englobas como "pasto de la próxima edición de Operación Triunfo") son material de primera para la radiofórmula, sí, pero sin el componenete peyorativo que podría desprenderse de la expresión. Ojalá en la radiofórmula sonasen siempre "gitazos" "comerciales" "para el gran público" de ese calibre. Y no sé si consciente o inconscientemente, has obviado mencionar mi favorita de todo el LP, "Someone like you". Que compositivamente no es "Baba O'Riley", vaya, pero que con semejante derroche de sentimiento no le hace maldita falta.