
El retorno de los cariñitos de la crítica. A
Fleet Foxes les llovieron los elogios con su debut, un sobrevalorado y por momentos soporífero album que, sin embargo, copó todas las listas de mejores discos de 2008. Han tardado en volver. Y es que
Helplessness Blues ha tenido una gestación tortuosa, con múltiples sesiones, reinicios, cintas borradas y canciones totalmente rehechas. El producto resultante no dista mucho de aquel primer disco homónimo. Erráticas melodías de desolación y esperanza que parecen extraídas del repertorio de
Roy Harper o de la
Incredible String Band, y que fusionan a
Crosby, Stills, Nash & Young con
The Beach Boys. Son números de estructura incierta, con apariencia de retales en muchos momentos que, sin embargo, sitúan al oyente predispuesto en un ambiente de ensueño cuasi místico. Como casi todos los discos, gana con sucesivas escuchas, pero sigue sin llegar a ser esa obra definitiva que volverán a alabar los críticos musicales y otros entendidos. Lo que al final queda es la impresión de película ya vista, de historia ya contada, de aventura repetida en la que lo que de verdad importa es el arreglo más que la canción. Y para eso, me sigo quedando con
Smile.

Calificación: 3
3 Comentarios:
Completamente de acuerdo, sobre todo en lo relativo a lo tedioso de ese primer disco.
No he escuchado este disco, pero despues de haber gastado bastante tiempo buscando las virtudes del 1º, y no encontrándolas, dudo mucho que vuelva a intentarlo.
Yo suelo dar una segunda oportunidad. Muy bien van a tener que vestirlo para que les dé una tercera.
Pues a mí el primer disco sí que me gustó, aunque al principio me daba la impresión que iba perdiendo gancho a medida que avanzaban los temas.
Veremos este segundo...
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