martes, 26 de abril de 2011

Código Fuente

Al director Duncan Jones parece que le gustan las historias claustrofóbicas con misterio y los problemas de identidad disfrazados de ciencia ficción. En su segunda película, Código Fuente, Jake Gyllenhaal es un militar en una misión experimental. Su mente viaja en el tiempo al cuerpo de un pasajero en un tren en el que en ocho minutos estallará una bomba. En ese tiempo tiene que localizar al terrorista e intentar detener la serie de atentados que se desencadenarán a partir de ese primero. El protagonista volverá una y otra vez a pasar por las mismas circunstancias aprendiendo en cada ocasión un poco más sobre su misión y sobre sí mismo.

A pesar de las apariencias, Código Fuente tiene mucho más en común con Moon, la anterior película del hijo de David Bowie, que con Atrapado en el Tiempo. Poco le importa jugar con las posibilidades de un protagonista viviendo un eterno día de la marmota. Lo que a Jones le interesa es mostrar una América obsesionada con el terrorismo y presentar de nuevo a un individuo manejado por un poder superior que hace de él un peón en el juego. Como thriller, Código Fuente es aceptable, aunque el final sea un tanto relamido. Duncan Jones sigue sin hacer una película redonda, sin embargo la valentía que subyace hasta ahora en su filmografía merece un aplauso.

Calificación: 3

5 Comentarios:

Jero dijo...

¿Valentía? No sé yo...

Fran G. Lara dijo...

En la crítica de Moon lo argumento más extensamente. No quería repetirme.

Yourcenar dijo...

Me encanto Moon, esta aun no la he visto pero tiene buena pinta.
Lo que dices del final relamido suele ser marca de la casa USA.

Cinemagnific dijo...

A ver si la veo este finde.

Bronson dijo...

Como decías en la crítica de Moon, esta película es, de nuevo, una "reflexión sobre la identidad y la existencia", con un cambio de contexto y de género (de la SciFi al thriller).
Pero el hueso es el mismo en las dos.