No se podía haber escogido un título más apropiado para el nuevo trabajo de Bill Callahan. La inquietante turbulencia acústica de Apocalypse retrotrae a los ambientes ominosos de The Tindesticks, y amenaza con desencadenar el fin del mundo sin alzar la voz ni buscar estridencias sonoras. Como siempre, se trata de un trabajo depresivo, tristón e hiperauténtico, que aquí desprende además mala baba y algunos arranques eléctricos guiados por la voz densa y atmosférica de Callahan. No se le puede negar al ex-Smog el talento compositivo ni la expresividad interpretativa, pero todos sus discos padecen del mismo mal: a la larga su aridez acaba por hacerlos tediosos. Apocalypse no es una excepción, una sensación aumentada por unos devaneos jazzísticos que hacen de esta obra una entrega aún más correosa.
Calificación: 2
Calificación: 2
2 Comentarios:
Por poco me corto las venas con Sometimes I Wish We Were An Eagle. No sé como este tío aparece recomendado en revistas musicales, es de lo peorcito que he escuchado nunca.
Sometimes i Wish We Were An Eagle es uno de los mejores discos que ha dado el folk. Imprescindible.
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