Siempre es duro para un artista principiante cargar con el sambenito de "hijo de". Aunque se trate de músicos tan de culto como Richard y Linda Thompson, las comparaciones, que ya se sabe que son odiosas, son también inevitables. Las puertas que abre el pertenecer a una estirpe condecorada por el reconocimiento artístico se pueden cerrar ante los prejuicios de un público poco predispuesto a nepotismos y con poca paciencia para quien no es capaz de escapar de la huella de un gigante. Teddy Thompson, como su amigo Rufus Wainwright, otro que viene de una extensa saga de intérpretes, ha sabido distanciarse de la sombra de sus progenitores para tomar el amor de su padre por la música country y el rock and roll de los años cincuenta y transformarlo con su propia lexicografía.No se puede decir, sin embargo, que Thompson sea un recién llegado al mundo de la música, pero sí que sus cuatro discos anteriores pasaron bastante desapercibidos fuera de su país de origen. Bella, su quinta entrega, bien podría sacarlo del injusto semianonimato en que se encuentra. Hasta ahora, Thompson había demostrado su destreza con una voz que ha heredado los ricos timbres de su madre y, aunque sus obras anteriores no fueran en absoluto desdeñables (A Piece of What You Need de 2008 fue un álbum a todas luces brillante), es en este último trabajo en el que sale a relucir una capacidad compositiva que podría alcanzar las cotas sublimes de su egregio padre.
Los años como músico de acompañamiento de Thompson Sr. pasan factura y al fin se dejan notar más sus influencias. Looking for a Girl y The Next One encajarían sin rechinar en el repertorio más pop del autor que creó Rumor & Sigh, y a pesar de las cuerdas que la disfrazan, Delilah es uno de los típicos lamentos amargos que tan bien construye Richard. La inconfundible dependencia del tañido de la guitarra paterna asoma en Feel, y las baladas Over and Over y Home tienen ese rastro siniestro que a menudo destila la esencia del folk narrativo arropado en tules arábigos de Thompson padre, influencias ambas que Teddy Thompson asume por primera vez con total desinhibición.
Pero Teddy es también un músico potente y original que muestra un carácter propio. Take Care of Yourself es un lamento fifties que jamás podría haber compuesto Richard. Take Me Back Again presenta unos arreglos orquestales que traen aromas del sublime Love Will Find You de Findlay Brown, otro músico con origen en el folk y con el que Thompson demuestra tener más de un punto en común. Y Tell Me What You Want se acerca a las construcciones arquitectónicas que Chris Isaak erigiera cuando quería emular a Roy Orbison. Con Bella, Teddy Thompson ha entregado material de primera altamente melódico empapado en violines, guitarras pulsadas con buen gusto y nostalgia por el amor. Con un par de discos más como nadie volverá a mencionar el nombre de Richard cuando se hable de Teddy Thompson.
Calificación: 4
3 Comentarios:
Sí señor esta es la crítica que quería. No lo he escuchado todavía, pero con que mantenga el nivel del "A Piece..." me va a resultar maravilloso.
A mí Bella me ha golpeado con más fuerza y más inmediatamente, Mr. Phillips.
EH! Está en Spoty. Genial. Te iba a echar la bronca porque no habías metido enlaces a youtube.
Lo escucho cuando pueda, que ya sabes que en casa tenemos algo de jaleo (hoy comemos fuera, que están con la cocina). Estoy ahora con Looking for a girl (puro pop y me encanta!!)
Bueno, me voy, que tengo que salir ya.
Un saludito.
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