Estoy en la semana del rock and roll histérico. Si son fieles lectores de este blog (y si no es así no sé a qué esperan, su vida estará más llena y sus amigos les felicitarán por su buen gusto) recordarán que no hace mucho declaramos nuevo disco favorito el último de Jackdaw4, un álbum rico en matices y repleto de canciones variadas con diferentes movimientos, que roza el prog-rock y cualquier estilo que se puedan imaginar. Un LP que por similitud de planteamientos me lleva al último de Foxy Shazam, uno de los mejores del año para quien esto suscribe, y un desparrame de imaginación, entusiasmo e inventiva. A partir de ahí me he visto completamente enganchado a lo que podríamos llamar Discípulos de Queen. Cómo me gustaba la banda de Freddie Mercury cuando era un chaval. Años más tarde, cuando llegó la New Wave y todos nos las dábamos de modernos, renegué de ellos y no me atrevía a ponerlos en casa por vergüenza a que los vecinos lo oyeran. Era el tiempo en que me paseaba con los álbumes de The Smiths bajo el brazo, no sé si me comprenden.
Pero también es cierto que Queen comercializaron mucho su sonido cuando llegaron los ochenta y, al simplificarse, en cierto modo dejaron de ser lo que habían sido. Eran asequibles. Probablemente a raíz de Radio Ga Ga comience su etapa más popular en España. De repente todo el mundo los conocía y a todo el mundo le gustaban. Cuando yo era escuchaba A Day at the Races, pongamos por caso, nadie les prestaba atención, sin embargo desde ese momento me empecé a encontrar con gente que aireaba sin pudor que Queen eran su banda favorita de toda la vida y que los había descubierto con A Kind of Magic (¡su décimosegundo trabajo!). La influencia verderamente importante de Queen en otros músicos proviene de la primera década de su carrera, los años setenta. Con Sheer Heart Attack y News of the World, por ejemplo, Mercury, May, Taylor y Deacon cambiaban de traje no ya para cada disco sino para cada canción, transitando por el hard rock , el music hall, el gospel, el rock sinfónico, la opereta, el folk, el puro pop y barbaridades inclasificables como la cara B de Queen II. Un sonido orquestal conseguido sólo con piano, guitarra, bajo y batería. Y ese juego de voces.Queen crearon un sonido único e inconfundible partiendo de elementos tan dispares como The Beatles, The Beach Boys y Led Zeppelin. Su música era inmisericordemente vapuleada por la crítica seria y sus directos se minusvaloraban argumentando que todo el espectáculo se basaba en un innovador juego de luces. No es hasta la muerte de Mercury que se les ha empezado a considerar como un tesoro nacional de la música británica. Sin embargo su rastro se deja sentir bien pronto en otras bandas contemporáneas. Es evidente en el caso de Aviary, una banda norteamericana que en 1970 publicaron un único disco de pompa y circunstancia muy recomendable. Thin Lizzy, la banda de Phil Lynott giran como teloneros de Queen entre 1976 y 1977. De ahí nacería una gran amistad y una evolución de su sonido desde unos inicios blueseros anclados en Jimi Hendrix a epopeyas más sofisticadas como Jailbreak y Johnny the Fox. También el hiperactivo Todd Rundren había fundado su banda paralela, Utopia, para dar rienda suelta a sus inquietudes más progresivas hasta acabar haciendo un power pop brillante y en ocasiones demasiado estereotipado. Por el camino, sin embargo, dejó rastros de la importancia de Queen en su sonido con discos como Ra.
La influencia de Queen colaboró en gran medida a dar forma a la new wave del heavy metal británico. Al frente de esta corriente, Def Leppard no disimularon sus querencias en dos de sus álbumes más populares, Pyromania e Hysteria. Pero probablemente sean los más recientes The Darkness los que más desvergonzadamente han saqueado el legado de los autores de Bohemian Rhapsody. Para ello tiran de su faceta más histriónica y llegan incluso a trabajar con Roy Thomas Baker, el eficaz complemento que manejaba los botones desde la consola de productor. Lástima que ni ellos mismos se tomasen en serio. Al otro lado del charco, los americanos Extreme son fans declarados que han replicado el sonido de Queen con cariño por sus maestros, no hay más que ver su actuación en el homenaje a Freddie Mercury. Y hasta los Foo Fighters han admitido la importancia de Queen en sus canciones como lo demuestra sus momentos más poppies. Taylor Hawkins, el batería del grupo de Dave Grohl, ha llegado a grabar dos discos en solitario en los que el poso de su banda favorita es aún más manifiesto.
Más recientemente se puede detectar el rastro de Queen en cierta tendencia a la aparatosidad de Manic Stret Preachers y en la voz de su cantante, James Dean Bradfield. Si bien Muse pronto demostraron su inclinación por replicar el sonido de los primeros álbumes de Queen, es con el último, The Resistance, con el que más directamente se han destapado. Pero quizá sean My Chemical Romance con su teatral The Black Parade los que más se han acercado a los momentos más complicados de los primeros Queen. Lo que nos lleva a cerrar el círculo y de nuevo al boato y oropel de Foxy Shazam en el momento presente, quienes han hecho un trabajo suntuoso y de relumbrón en el que las canciones corren con la urgencia de Don’t Stop Me Now. Después de esta sobredosis de paroxismo, voy que me pego de cabezazos contra las paredes. Al final, casi voy a pensar que Jackdaw4 resultan un remanso de paz ante tanta ostentación.
4 Comentarios:
Estoy muy de acuerdo con tu apreciación sobre Queen y su influencia, salvo en un par de detalles.
El reconocimiento de Queen en UK no llega a todas las esferas. Me acuerdo que cuando la Mojo publico un número con Queen en portada, en el siguiente ejemplar publicaron por lo menos un par de correos de gente furiosa con esa decisión. Me acuerdo porque una de las misivas decía que Queen era el grupo del que los oficinistas con un BMW compraban su unica adquisición discográfica anual, comentario que me hizo bastante gracia.
Por otra parte, creo que te olvidas de mentar a gente como Mika, los pesados de Bigelf o .357 Lover como grupos que intentan recoger el legado Queen (estos últimos han surgido claramente a rebufo del 1º, por otra parte).
Qué bien que publiques esta entrada justo ahora, Fran, que me he puesto a repasar la discografía de Queen de cara a un futurible "Mis músicos favoritos" en el Abismo... Estoy reescuchando todos sus discos de forma meticulosa y pausada, cronológicamente (voy por "A day at the races"), y la verdad es que no tengo ni idea de por dónde empezar a escribir. Supongo que uno no puede resumir la trayectoria de su banda favorita en tres o cuatro entradas: es inhumano. El caso es que reescuchando esos primeros álbumes he estado pensando en el cambio brusco que se produce en su sonido con "The Game" (un disco mejor de lo que yo lo recuerdo, supongo, igual que "Hot Space", pero al que le tengo manía porque se cargó para siempre a mis Queen de los 70, los de "The millionaire waltz", "March of the black queen" o "Great king rat", por citar algunos de sus temas más infravalorados). Y a mí, qué le voy a hacer, me da pena que se les recuerde más por "I want to break free" (temazo pop-rock, si quieres, pero harto convencional al fin y al cabo) que, por ejemplo, por esa cara B del "Queen II" que es un despiporre de creatividad, experimentación y que además bien podría ser el origen del epic metal estilo Blind Guardian (¿Ogre battle?).
Por otro lado, no conozco ni a la cuarta parte de los grupos que mencionas en la entrada (lo cual es genial, claro, pues me asegura horas y horas de investigación musical), pero sí veo muy evidente la influencia de Bulsara y cía. en Foxy Shazam (más en la época de "Jazz", como apuntas), My Chemical Romance y The Darkness. Con todo, los que mejor han reproducido el auténtico sonido Queen (el de los 70, para mí) son los Muse de "United States of Eurasia". "Plug in baby" no me parece ni la mitad de "queenesca" que ésa o que los coros de "Unnatural selection" (cuando Bellamy canta el último "I want the truth" la producción parece esconder a un Freddie Mercury resucitado...)
Y sí, divago, pero es lo que me ocurre con Queen, que no sé bien cuándo y dónde parar... Ergo, sorry por la chapa ;)
Pues te compro a estos Jackdaw4 a los que les voy a dar una oida seguro. Efectivamente el legado Queen sigue vivo y para mi los herederos naturales son Muse porque lo de Foxy Shazam tiene gracia pero se queda en lo superficial. Me ha hecho gracia que menciones a los Aviary, un grupo con un discazo brutal, lástima que fuera el único. Pero en general Queen es un grupo que ha influído a toneladas de bandas, despues de los intocables Beales, Stones, Zeppelin, etc. seguramente uno de los grupos más influyentes.
José: Sigue habiendo muchos prejuicios sobre Queen que los tachan de horteras, es cierto. Por otra parte no pretendía que este artículo fuera exhaustivo, ya me ha salido lo suficientemente largo. Nada de Metallica ni de Judas Priest. Y por supuesto, nada de Mika.
Jero: Me parece la mejor forma de repasar la discografía de Queen, de forma cronológica. Es la manera idónea de darse cuenta de su evolución. La influencia de los Zeppelin en su primer disco, el descubrimiento de la personalidad propia con los dos siguientes, la cima de A Night... y A Day..., la diversificación de News..., las tendencias más pop de Jazz.
Siempre hubo algún tema de relleno en sus discos, pero en The Game me parece que hubo más que en otras ocasiones. Aún así, no me parece una partida tan radical con los anteriores. Es evolución lógica de Jazz y números como Play the Game son vintage Queen. Todo el mundo machacó (y lo sigue haciendo) Hot Space. A mí, sin embargo, me parece muy divertido. Lo cierto es que me encanta. El que fue la gran decepción fue The Works. It's a Hard Life es un autoplagio, Man on the Prowl intenta replicar con poca gracia el éxito de Crazy Little Thing Called Love, I Want to Break Free tiene un solo de guitarra sintetizado (!!!). Para mí fue una chapuza y la verdera partida radical.
Por último, he seguido la carrera de Muse al día desde que debutó. Vale que con perspectiva ahora suenan más a Queen. Me parece, de hecho, un esfuerzo consciente por su parte. Pero cuando escuché por primera vez el single Plug in Baby cuando salió, enseguida pensé: "La cara B de Queen II!"
Dortol: Yo estoy totalmente seducido por el último de Foxy Shazam. Hoy mismo lo he escuchado cuatro veces. Y el nuevo de Jackdaw4, sin sen descaradamente queenesco, sí que tiene cierta cualidad de inventiva, riesgo y diversificación que me hacen recordarlos.
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