Estamos en 1966 y Colin Blunstone, el cantante de The Zombies, se ha reunido con Brian Wilson para grabar un disco conjunto. Esa es la impresión que da al pinchar los primeros compases de Mobile Chateau, el tercer disco de Matt Costa, un trabajo en el que el californiano, además de escribir todo su repertorio, desempeña también las labores de productor y multinstrumentista. No se queda Costa en la mera copia, sino que sabe diversificar sus influencias, moviéndose siempre entre los parámetros de mediados de la década de los sesenta, para situarse cómodamente al lado de modernas bandas retro como The Coral, y embarcarse en temas que encajarían igual entre los primeros tanteos psicodélicos de The Byrds, que en el repertorio más baladístico de The Beach Boys. Una eficaz labor de artesanía para dar forma a un album plácido, que no aporta nada nuevo, pero que es la mar de agradable.Calificación: 3
0 Comentarios:
Publicar un comentario en la entrada