domingo, 6 de febrero de 2011

La Trampa del Mal

Aunque de un tiempo a esta parte el prestigio de M. Night Shyamalan ande de capa caída, para los más curiosones su nombre todavía representa un reclamo para pasar por taquilla. En el caso de La Trampa del Mal el gancho es que viene avalada por ser una historia original del realizador de El Sexto Sentido, quien además ha puesto la pasta para que se haga esta primera entrega de una proyectada trilogía acerca de la influencia de lo sobrenatural en en el mundo del siglo XXI, bautizada, haciendo un alarde de ingenio, como The Night Chronicles.


Llega así con bastante retraso a nuestras pantallas esta película dirigida por John Erick Dowdle, responsable de Quarantine, el remake norteamericano de Rec, quien se pone detrás de las cámaras para contar la peripecia de un grupo de personas atrapadas en un ascensor de un edificio de oficinas. En el mismo lugar un hombre acaba de saltar al vacío desde una ventana, y un policía está investigando el supuesto suicidio. Poco a poco, tanto en el exterior como dentro del ascensor, seguro que ya se lo imaginaban, va ocurriendo una serie de sucesos extraños aparentemente inconexos entre sí.

La única originalidad de La Trampa del Mal, el imaginativo título con el que se ha distribuído lo que en versión original se llamaba más explícitamente Devil, reside en la complicada red que teje la trama hasta enlazar todas las historias, manteniendo siempre la tensión apoyada en una musiquilla inquietante que es lo que más contribuye a crear el ambiente ominoso propicio. Cada uno de los personajes, desde el policía hasta los que están dentro del ascensor, tiene una tragedia en su pasado, un lado oscuro desgranado por un narrador que lo cuenta todo como una profecía siniestra. Para convencernos de que El Diablo ha tomado forma humana para torturar a los pecadores.


Los atrevidos movimientos de cámara no consiguen evitar la sensación de estar presenciando un telefilm con alto presupuesto, y las interpretaciones un tanto pedestres redondean la sensación de que se trata de la transposición a la pantalla de una novela de Agatha Christie a lo Diez Negritos, llena de trampas, engaños y secretos. Las secuelas que vienen, retoman (agárrense) la segunda parte nunca filmada de la fallidísima El Protegido, una película larga, lenta, un poco boba y que nunca supo rematar lo que era un buen planteamiento. Suena a broma, pero les juro que no me lo he sacado de la manga.

Calificación: 1

2 Comentarios:

ANTONIO NAHUD JÚNIOR dijo...

Me gustó el blog. Enhorabuena. Vamos a hacer una conexión
ideas? Y VIVA EL CINE!

Abrazos

www.ofalcaomaltes.blogspot.com

David dijo...

A mí El Protegido me gustó mucho en su día. Te admito lo de un poco boba...Pero bueno, como cuando alguien se pone un antifaz en un tebeo (esto es una puñalada cariñosa, conste). Es que era un tebeo de tipos en pijama sin pijamas... Pero a mí me entretuvo.