lunes, 21 de febrero de 2011

The King of Limbs, lo nuevo de Radiohead

Radiohead han sacado otro disco difícil, mes amis. De nuevo han hecho lo que les ha dado la gana y no lo que esperaban sus seguidores. O tal vez si era esto lo que nos estábamos temiendo en lugar de lo que desearíamos. El tema de adelanto, Lotus Flower, sin ser nada del otro jueves, es el más “comercial”, o al menos el más inmediato, de The King of Limbs, trabajo con el que Thom Yorke y sus huestes siguen con el modo experimental en on. Esas son las malas noticias. Las peores son que un grupo tan rompedor como Radiohead ni siquiera abre nuevos caminos con su último álbum, sino que reciclan ideas que ya han ofrecido antes en grabaciones previas. La extraña invitación a la danza que supone Morning Mr. Magpie, la marcha fúnebre de Codex, el fragmentario cántico amodorrado en Bloom, las hipnóticas melodía huidizas que impulsan Little by Little, el probable éxito en las listas de Marte que se intuye tras la cuasi-psicodélica Separator... Todo ello estaba presente anteriormente en su obra post-OK Computer. Predominan las percusiones polirítmicas programadas (cómo me gusta la aliteración) y una miríada de cachivaches electrónicos que proporcionan ambientes etéreos para que Yorke, quien parece haber renunciado ya a cantar, desaproveche una voz preñada de emoción invirtiendo en un débil hilillo de falsete. Sólo hacia el final de The King of Limbs, en Give up the Ghost, aparece el alivio de una guitarra en la forma de un rácano riff acústico. Probablemente el paralelismo no sea justo, pero teniendo tan reciente la publicación del trabajo de otros gigantes, no puedo resistirme a la comparación. Debo decir que el disco de Beady Eye, con todos sus defectos, es mucho más satisfactorio que lo nuevo de Radiohead. También es cierto que la obra de Liam Gallagher y los suyos es mucho más conservadora, pero muchas veces "riesgo" no es sinónimo de "logro". Si todo el marasmo de maquinitas y ruiditos minimalistas se hubiera puesto al servicio de verdaderas canciones, si bajo la superficie de The King of Limbs hubiera algo más que pretensiones y ganas de improvisar con todo lo que les ofrezca el estudio de grabación para ver qué pasa, un disco tan breve, de tan sólo ocho canciones y apenas cuarenta minutos de duración, no resultaría tan aburrido. Al final, va a quedar como lo mejor de todo el baile epiléptico que se marca Thom Yorke en el vídeo de Lotus Flower. Ellos deben de sentirse muy satisfechos consigo mismos, pero a mí estos Radiohead que infrautilizan su talento ya no me interesan.



Calificación: 1

6 Comentarios:

Manuel J dijo...

Se ha puesto de moda el rock minimalista.

Cinemagnific dijo...

Le pasa a muchos que infrautilizan su talento. Y la verdad es que es una pena, porque hay miles de discos que con un toquecito más podrían ser redondos. A mi me pasa con Radiohead, con U2, con los The Verve del Forth, con Jarvis en solitario, con los últimos Suede... Pena.

Bruno dijo...

Lo escuché el otro día, una sola pasada, y me dejó bastante frío.

Con Radiohead ocurre que no es que te pongan las cosas fáciles precisamente: hay que volver una y otra vez, y así encontrarte con su maravillosa música y su genialidad. Me gusta el carácter inconformista y experimental de Yorke y compañía, pero en mi opinión en este disco se les ha ido un poco la pinza.

Los prefiero armados con guitarras (al fin y al cabo, cualquiera puede tocarla) que con cajas de ritmos y maquinitas.

Un saludo.

José Fernández dijo...

Bueno, parece que no te gusto el disco, no xD. En fin, para mi estos tíos son el OK Computer y poco más. El Kid A tiene momentos interesantes, pero aburre, y por tu reseña me imagino que la habran vuelto a cagar recayendo en esa manía experimental que no les lleva a ningún lado. Curioso, porque In Rainbows tenía 3 o 4 temas aprovechables.

juselito dijo...

Por qué me recuerda Thom Yorke a Gollum en el video?......

Jero dijo...

Ha salido este viernes y yo aún no lo he escuchado todo lo que debería antes de emitir un juicio, sobre todo porque con Radiohead siempre me pasa igual: cada nuevo disco nunca es lo que espero, así que al principio pienso "menudo patinazo" y luego "no está tan mal" y finalmente "mierda, han vuelto a jugármela". Así que me reservo mi opinión hasta... no sé, verano o así, jeje. Adémás, todo apunta a que estas primeras 8 canciones no serán las últimas...

De todos modos, lo que sí puedo decir ya ahora es que "The king of limbs" no es un "Ok Computer" ni un "Hail to the thief"; pero si resulta ser un "Amnesiac" o un "In rainbows" yo estaré la mar de satisfecho (y aquellos no eran discos inmediatos, precisamente...)