domingo, 13 de febrero de 2011

The Decemberists: The King Is Dead

The Decemberists han hecho de todo y todo lo han hecho bien. De discípulos aventajados de The Smiths con pinta de profesores universitarios en Picaresque a eruditos reformuladores del rock progresivo en The Crane Wife, llevan ya más de una década sorprendiéndonos con sus cambios de chaqueta. Sólo su ópera rock The Hazards of Love les ganó algunas críticas negativas por primera vez por su ambiciosa complejidad. Para su nueva aventura estos intelectuales urbanitas se embarcan en la música que siempre se ha despreciado como propia de las clases rurales menos cultivadas: el country y el folk británico. The King Is Dead mezcla ambas tradiciones fundadoras del rock and roll para dar lugar a un hermoso disco acústico guiado por la guitarra, el piano, la armónica, el violín, y la ocasional slide. No suena, sin embargo, como algo trasnochado, sino como una recuperación de los R.E.M. de Fables of the Reconstruction. No en vano Peter Buck contribuye en varias canciones, más notablemente en Calamity Song y en el single Down by the Water, en el que junto a Gillian Welch a las segundas voces consiguen algo cercano a lo que hizo Bruce Springsteen en su disco de versiones de Pete Seeger. Exhuman el espíritu de Gram Parsons en Don't Carry It All y se visten con ropajes más tradicionales para January Hymn, un número que se podría remontar hasta The Carter Family, y su contrapartida, June Hymn, con la que consiguen la mejor canción de Neil Young que el propio Young haya hecho desde Harvest Moon. La más clara influencia del folk céltico se deja sentir en la inmediatamente pegadiza Rox in the Box, que se construye sobre el motivo fundamental de The Raggle Taggle Gypsy, una canción tradicional versioneada por The Waterboys en Room to Roam, y en el tema Rise to Me, donde echan mano a la herencia de Fairport Convention. Hay también momentos más ligeros musicalmente hablando, como la divertida All Arise y This Is Why We Fight, donde no olvidan su amor por el grupo de Morrissey y Marr, y lo sacan a relucir descaradamente. Una suma de factores que hace de The King Is Dead el disco más inmediato y menos complicado de The Decemberists hasta la fecha. Una delicia.

Calificación: 4

2 Comentarios:

Manuel J dijo...

Me lo apunto ;)

Jero dijo...

Había escuchado tres o cuatro temas hace unos días por una crítica muy elogiosa en Hipersónica y me había dado buenísimas vibraciones, pero con el ajetreo me olvidé por completo de él... ¡Me pongo!

Por cierto, estoy escuchando ahora el de The Gaslight Anthem y no veas cómo me está gustando, con ese deje al Boss (y un poco a U2 cuando molaban...)