viernes, 25 de febrero de 2011

Conan: The Scarlet Citadel de Truman & Giorello

Timothy Truman y, sobre todo, Tomás Giorello son dos tipos valientes. Hay que tener coraje para enfrentarse a una historia clásica de Conan como La Ciudadela Escarlata, que en manos de Roy Thomas y de Frank Brunner supuso una de las cimas del personaje para la editorial Marvel. The Scarlet Citadel es un relato original de Robert E. Howard, el creador de Conan, que narra una de sus primeras peripecias como ya maduro rey enfrentado a una conspiración que lo derroca del trono. Considerado uno de los mejores trabajos de Howard, en La Ciudadela Escarlata hay batallas, intrigas, seres de otro mundo, brujos, acción y suspense a raudales. Todos los ingredientes que conforman una excitante aventura con el inimitable estilo de su autor y una cumbre de la Fantasía Heroica a años luz de los subproductos con los que talentos menores y vergonzosos pastiches amparados bajo una cabecera de éxito han querido dar gato por liebre a los seguidores del bárbaro cimmerio durante demasiado tiempo.

Una experiencia mucho más satisfactoria aún cuando la presente adaptación al comic viene introducida por dos artistas tan competentes en sus respectivos campos como Truman y Giorello. El guionista, fiel a su estilo en la colección, da una vuelta de tuerca a la historia de Howard adaptándola fielmente y a la vez presentándola desde una nueva perspectiva. Pero es el dibujante argentino el que se luce en esta nueva revisión de La Ciudadela Escarlata. Es difícil no ya superar, sino estar al menos a la altura del espectacular prólogo dibujado en The Savage Sword of Conan en 1978 por Frank Brunner, una primera página maravillosamente narrativa seguida de una espectacular doble splash page que pueden ser apreciadas en La Saga de Conan 28. No se arredra Giorello sin embargo, y consigue momentos de absoluta brillantez con un dibujo cuidadoso y detallado, pleno de expresividad, que trae aromas de Frank Frazetta, Richard Corben y Mike Ploog.

Entre Tim Truman y Tomás Giorello han construído un bárbaro más cercano al original howardiano, más salvaje, más pasional, con el que se han atrevido a enfrentarse a la revisitación de una obra maestra y salir airosos. Esperamos los otros tres próximos capítulos para ver cómo redondean la faena, porque si un poco más abajo le arreamos un palo a Dark Horse por la errática política que lleva últimamente a la hora de publicar comics basados en los personajes de Robert E. Howard, con The Scarlet Citadel la editorial norteamericana se merece el aplauso más efusivo al mantener en nómina a dos autores que han ido en alza dentro de su equipo, y por confiarles uno de los trabajos más potentes que podrían presentar al aficionado. Ahora bien, es incomprensible la decisión de que Darick Robertson se encargue de las portadas. Los sucios pinceles del dibujante de Transmetropolitan y su falta de sutileza no podrían hacerle peor servicio al delicado trabajo que aguarda al pasar sus ilustraciones.

Calificación: 4

8 Comentarios:

PAblo dijo...

Hombre, una zanahoria tras tanto palo...;-D

Me lo apunto que a mí Truman y Giorello me han convencido en su adaptación de Conan.

Espéremos que si lo saca Planeta se decidan directamente por los tomos y no por las grapas...

Impacientes Saludos.

Paganini dijo...

Buff, qué buenas pintas tiene esto. Giorello se vuelve a superar. Qué buenos los sombreados del rostro del Cimmerio.
Como comenta Pablo. Espero que al ser una miniserie de 4 números, Planeta lo publique directamente en un tomo recopilatorio. Por cierto, sería magnífico un volumen recopilando ambas historias, la de Thomas-Brunner y esta de Truman-Giorello. Como los prometidos absolutes.
Saludos

Mo Sweat dijo...

Yo también espero que salga en un bonito tomito...

Que pena que Frank Brunner no realizara más cómics de Conan; esa historia dejó un gran sabor de boca.

Por cierto, a mi no me desagrada tanto Darick Robertson, al menos como portadista; como dibujante de interiores cada vez parece más dejado y da la sensación de que quiere terminar los dibujos rápido...

Saludos.

soyfrikiyque dijo...

Giorello me gusta, pero me recuerda mucho (incluso hasta demasiado)a Geoff Isherwood, más que a los citados.

Al menos en este número y dado que creo recordar que no salen mujeres, no tendremos que padecer la pacata censura yanki (autocensura, ya sin el Code). Que me dio ganas de llorar en la por otra parte estupenda adaptación de El Coloso Negro. Descapitaciones, empalamientos ejércitos abrasados vivos... pero cuidado! NO se vaya a ver un pezón! Pssss

Pa te ti co

SUTIEMS, PRENSA dijo...

"La ciudadela escarlata" fue el primer comic que compre de Conan en editorial novedades en México. Nunca más pude encontrar dibujas de este increible nivel (Frank Bruner), ni siquiera con Jhon Buscema, no se si este excelente dibujante realizó algunos otros dibujos para Conan en blanco y negro, he visto otros dibujos a color de éste artista pero no me han gustado, quizá sea el entintador. ¿Saben si en la web podemos encontrar otros dibujos para Conan de Bruner?

Fran G. Lara dijo...

La Ciudadela Escarlata es la única historia que dibujó Frank Brunner para Conan. Lo que sí hizo fue un excelente portafolio de ilustraciones sobre otro personaje de Robert E. Howard, el picto Bran Mak Morn. Es una pena porque La Ciudadela Escarlata de Brunner es uno de los mejores cómics del personaje.

SUTIEMS, PRENSA dijo...

Gracias por la información, hace casi 20 años que compre esta revista y aún la sigo conservando, en especial el dibujo doble, posterior al prólogo, es increible, muy renacentista, trazo limpio. Me han decepcionado otros de los dibujos de Brunner a color, se me hacen muy corrientes, no se porqué en el de Conan hizo una obra de arte y en los otros comics sus dibujos aparecen como simplones y sin chiste ¿saben a qué se debe?

Fran G. Lara dijo...

Posiblemente se deba a que el estilo de Brunner funciona mejor en blanco y negro que en color. En concreto, el uso de los grises en este relato es espectacular y dotan a la historia de un ambiente sombrío y misterioso muy adecuado. La portada que realizó para este mismo episodio, aún siendo excelente, no destaca tanto.