miércoles, 19 de enero de 2011

La Vida en Otro Planeta de Will Eisner

A vueltas con el cajón de sastre conocido como Novela Gráfica, erróneamente se ha atribuido a Will Eisner, uno de los maestros del género, la invención de dicha etiqueta. Lo que no se le puede discutir al creador de The Spirit es el haber popularizado un término que tan buenos beneficios está dando a las editoriales de tebeos de toda la vida. Norma se está encargando de publicar las obras completas de Eisner en España, pero aún queda por volver a estar disponible Vida en Otro Planeta, uno de sus trabajos fundamentales más satisfactorios y divertidos. Desde que fuera impreso por entregas en la revista Creepy de Josep Toutain, ha permanecido inédito en nuestro país desde hace un cuarto de siglo. En los Estados Unidos ha sido reeditado recientemente por la editorial W.W. Norton & Co., y es todo un gustazo tener este tomo entre las manos para poder volver a leerlo de un tirón.

A raíz de que en un observatorio astronómico norteamericano se reciba una señal del espacio exterior en forma de código que revela una forma de vida inteligente extraterrestre, se desencadena un terremoto de reacciones dentro de las sociedades científica y política mundiales. Pero no se trata de una reunión de urgencia de la ONU para ver cómo enfrentarse a este acontecimiento magno para la historia de la humanidad. A lo que asistimos es a oscuros tejemanejes por parte de dirigentes de primera y de quinta fila, dictatorzuelos, gangsters, espías y pillos de toda condición, que usan la información y se despedazan unos a otros para utilizarla en su propio beneficio. Personajes que en muchos casos remiten a unos modelos reales con los que el lector puede pasar un rato entretenido descubriendo quién es quién.

Eisner utiliza los códigos del relato de ciencia-ficción como marco para centrarse en dos de sus obsesiones principales: la reflexión sobre la condición humana y la experimentación estructural y formal. Esta obra nos recuerda a su Spirit por la mezcla de géneros, la ambientación entre penumbras que remite al cine negro, y el análisis de caracteres. Pero se trata de un trabajo mucho más duro y desesperanzado. Incluso su protagonista (aunque es esta una obra que podríamos llamar coral), un científico en principio ingenuo, es una especie de Denny Colt sin antifaz. Este personaje es el único que ve la ocasión del primer contacto con inteligencia extraterrestre como una oportunidad para dar un paso adelante para la humanidad, como la antesala a un mundo mejor. Para el resto de personajes es sólo una forma de conseguir sus mezquinos fines: mayor poder, más dinero. Sin importar los medios que se utilicen para ello, sean estos la violencia extrema, el engaño masivo, o el sexo como forma de manipulación.

Esta fábula disfrazada de intriga de ciencia-ficción es en realidad una sátira política y sobre la estupidez humana, en la que en ningún momento aparecen los extraterrestres. En el fondo, a nadie le importan. Para el autor no son más que una forma de retratar una sociedad corrupta, para sus personajes son un medio para lograr un fin egoísta, y los lectores se olvidan de ellos, más interesados en ver cómo se desenmañará la compleja trama de ambiciones y engaños en la que se ven envueltos todos. Eisner recurre a caracterizaciones complejas, aferradas a los modelos del género, pero rehuyendo los tópicos. Un asesino a sueldo simpático, un héroe dispuesto a tragarse sus escrúpulos y, en definitiva, personajes con luces y sombras, cargados de matices. El autor no tiene esperanza en el ser humano, sabe que todo aquello que toque lo va a pervertir y opta por no dar segundas oportunidades.

Formalmente, el maestro rompe los moldes de la página, se salta la estructura de la viñeta y sus márgenes. Cualquier línea vale para enmarcar una escena. Los encuadres no dejan de ser en ningún momento inusitados. Desarrolla con destreza acciones paralelas en la misma página. Describe elipsis sin que apenas seamos conscientes. Revuelve la narración sin que por esta complejidad formal se pierda el hilo discursivo ni la coherencia. Con ojo certero y pluma afilada, Eisner describe una lúcida sátira sobre el ser humano. Una sátira con moraleja, porque Will Eisner es, en definitiva, y estoy de acuerdo en esto con Rafael Marín, un moralista. Como todos los grandes satíricos.

Calificación: 5

15 Comentarios:

David dijo...

Creo que lo tengo en una edición de Kitchen Sink, que me he levantado para ver dónde estaba pero no la he encontrado. Hace muchos años que no lo he vuelto a leer. No tengo mal recuerdo, pero tampoco tan bueno como aquel N.Y City de Toutain (ese fue tremendo! y qué estropeado lo tengo ... tengo que pillarlo de nuevo.)
Un saludito.

Mo Sweat dijo...

Yo lo tengo en la revista Creepy, seriado, pero bueno, más vale eso que nada...

Sin duda es Eisner en todo su esplendor.

Fran G. Lara dijo...

Para mí, esta fue la obra que me descubrió que Eisner era mucho más que la ya de por sí monumental Spirit. Lo interesante de ella es que aborda los mismos temas que, pongamos por caso, Contrato con Dios o Las Reglas del Juego, pero utilizando otro formato totalmente diferente, ¿no os parece? Eisner demuestra aquí una vez más su talento. El arte no es como el deporte, en la madurez se pueden ofrecer trabajos refinados y esplendorosos.

David dijo...

Las Reglas del Juego lo he leído hace bien poco (un par de semanas), así que lo tengo fresquito. Me gustó, sin más, pero no lo encuentro "muy Eisner" por ciertos motivos que no voy a exponer aquí (para un post) y creo que el texto era demasiado "explicativo" o "machacón".
De las últimas suyas, la que más me gustó fue la de la Avenida Dropsie (y El corazón de la tormenta... aunque mi favorita sigue siendo N.Y City)

Respecto a lo de la madurez en el arte. Pues sí. Aunque habrá de todo, como siempre... Pero está claro que hay artistas que habiendo dejado atrás su juventud o la época de apogeo de su arte todavía son capaces de dar lo mejor de sí mismos pasada incluso la madurez. Eisner es un claro ejemplo, y más allá de que algunas gusten más o menos, ahí está su obra para demostrarlo.

Cinemagnific dijo...

Esta nunca he tenido el honor de conocerla. Tengo que apuntármela.

Mo Sweat dijo...

Está claro que Eisner es uno de esos artistas que rayó a su mejor nivel hasta el día de su muerte... y eso no lo pueden decir todos.

El Byrne de ahora no es ya el de los 70 u 80, el Neal Adams de ahora tampoco es el de sus mejores tiempos... y podríamos seguir con muchos más... el Kirby de finales de los 70 u 80 ya no era tampoco lo mismo que en los 60.

¿Quizás Joe Kubert?.

Mo Sweat dijo...

Pues mira tu por donde... Norma la acaba de anunciar para el Saló.

Esto es la ley de Murphy.

Mo Sweat dijo...

Y esa maravilla llamada Blazing Combat. Aunque de haberlo sabido no me la compro en inglés el año pasado.

Fran G. Lara dijo...

Es la segunda vez que me pasa, Mo. Pido algo en el blog y es anunciado casi al día siguiente. Por si acaso, pido que se reedite 2001 de Jack Kirby en un omnibus con la adaptación de la película, los diez números de la serie y los nueve de su spin-off Machine Man. A ver si cuela.

Jero dijo...

¡"Miracleman"! ¡El "Miracleman" de Moore, Fran! Y te pongo un altar en el salón de mi casa... aunque si prefieres un integral del "Hombre" de Ortiz y Segura tampoco te diría yo que no, ¿eh?

Fran G. Lara dijo...

Le has cogido el gustillo a eso de las peticiones de oyente, eh?

Jero dijo...

No, qué va. En este caso lo que me interesa no es tanto la reseña (que seguro que estaría muy bien) como la reedición que se anunciaría a bombo y platillo al día siguiente, jajaja.

Mo Sweat dijo...

Bueno, pues me apunto al carro, no vaya a ser que tengas poderes de verdad... ¿podrías pedirme el Bront de John Buscema?, que desgraciadamente no ha sido incluido en los Essentials de Savage Sword de Dark Horse... cuestión de derechos supongo. Ja, ja, ja, ja... si cuela, cuela... y de paso Haggarth...

Fran G. Lara dijo...

No creo que sea por derechos. En las reimpresiones de Savage Sword, Dark Horse sólo ha incluído las historietas de Conan. El resto se las ha reservado para otros proyectos: las de Solomon Kane han aparecido en su propio tomo independiente, las de Kull lo están haciendo en un tomo que ya ha sido publicado y un segundo que está anunciado. El resto (Gusanos de la Tierra, El Valle del Gusano, La Edad Hyboria...) irán viendo la luz en la revista que acaba de salir: Robert E. Howard's Savage Sword.

A Haggarth yo también me apunto. Si os fijais, en la barra de la derecha del blog, hacia el final, hay un listado de portadas de comics que están descatalogados y que me gustaría que alguien rescatase. Haggarth está entre ellos.

PAblo dijo...

"Hombre" se lo pedi yo a los Reyes editores y de momento estoy intentado ser bueno a ver si me lo traen.

Y lo cierto es que se hacia notar la ausencia en las reediciones de Norma la ausencia de este tebeo.

¿"Blazing Combat" por Norma? Suena bien ;-D

Impacientes Saludos.