sábado 30 de enero de 2010

2001 de Jack Kirby

Sacrilegio. El Jack Kirby que más me gusta es el de los setenta, el que estuvo en DC y el de la vuelta a Marvel. Me parece un Kirby con un estilo más jugoso, más puro, que hace lo que le viene en gana. Y mejor entintado, no lo olvidemos, pues eso en la obra de Jack Kirby es algo fundamental. En 1976 Kirby se encarga de adaptar al comic la película de ciencia ficción mística de Stanley Kubrick 2001: A Space Odissey. En ella, una tribu de homínidos entra en contacto con un monolito flotante que repercutirá en su evolución. Salto al presente y en el año 2001 se descubre en la luna un monolito similar que hará que el ser humano dé un nuevo paso evolutivo. El Rey se siente como pez en el agua. Será su obra más desbordada y psicodélica. No hay más que ver esas páginas ambientadas en el espacio exterior y el viaje iniciático del astronauta Bowman a través de las dimensiones. Entusiasmado con el proyecto, al año siguiente comienza una nueva serie que basada en la película y partiendo de ella intenta contar la evolución cronológica del ser humano y cómo el monolito interviene en la historia.

En España la colección fue publicada por la editorial Bruguera, que entonces sacó también otras tres colecciones: Ka-Zar, La Mosca Humana y La Guerra de las Galaxias. Pequeñas sacudidas en el reducido mundo de los que entonces las descubrimos. Unas ediciones que entonces maravillaron mi imaginación infantil y que hoy me decepcionan por patosas. Con una horrenda rotulación mecánica y con las homéricas páginas dobles de Kirby divididas por una torpe maquetación. Quiso la casualidad que por aquel entonces programaran la película de Kubrick en un cine de mi ciudad y yo, absolutamente entregado como estaba al comic de Kirby, convencí a mi pobre padre de que me llevase a verla. Me disculparán ustedes, pero a mí me pareció ya entonces que la visión del dibujante refulgía con luz propia al lado de la fílmica. Kirby contaba un relato desbordante y bien hilvanado en el que recreaba sus obsesiones y las plagaba de admiraciones, como dicho a gritos. Sabía cómo reclamar la atención del lector y a la vez deslumbrarlo. Todo en sus páginas era chocante, estremecedor. Cuántas tardes de mi niñez transcurrieron copiando aquellos dibujos.

En el primer número de su nueva serie, Kirby cuenta cómo los pre-homínidos se convierten en humanos con el descubrimiento de las herramientas. El monolito siempre confiere al escogido más dotado la capacidad de hacer avanzar la especie un paso en la escala evolutiva. Abre su mente y hace que el desarrollo del ser humano se adelante. El Cazador de este primer episodio descubre las armas, lo que le permite abastacerse de carne, ser más fuerte, liderar la manada. Siguiendo el esquema de la película, en la segunda parte se reproduce un reflejo de la primera mitad de la historia. Un descendiente del Cazador será escogido de nuevo por el monolito para convertirse en ese ser superior evolucionado que será testigo del transcurrir de los eones.

El número 2 supondrá el descubrimiento de la religión. El ser humano está más avanzado. Ya no es ese ser velludo y simiesco del primer capítulo. Una mujer, el miembro más débil del grupo, se aprovechará de la ignorancia y la superstición de sus compañeros para ser adorada como un ser demoníaco y así conseguir alimentos y seguridad. De nuevo una astronauta descendiente de esta, será elegida por el monolito para dar el salto al siguiente estadío. Kirby siempre emplea más páginas en la primera parte del comic. Se nota que se divierte más y que también las necesita para recrearse en lo que quiere contar, llegar a donde quiere ir. La segunda parte será casi rutinaria, con la situación límite habitual que lleva a la aparición del monolito.

Pronto es patente que al autor le empieza a pasar lo que en cada proyecto propio que emprende. Su propia imaginación lo rebasa. Parte de una idea y a mitad de camino cambia de opinión. O se le ocurren más cosas y tira por derroteros muy diferentes, y a menudo dispersos, en persecución de los temas que más le fascinan. Las grandes fuerzas cósmicas, los misterios insondables del tiempo y del espacio. Ya en un temprano capítulo 3 se da cuenta de que el modelo se le está agotando y que no puede dar mucho más de sí, así que decide utilizar dos comics para contar la historia que necesita mostrar. El primero de estos dos es una clásica historia de fantasía heroica, con un protagonista que recuerda a Conan el Bárbaro. El líder de un grupo de saqueadores que se limita a arrasar y rapiñar. Pero entonces llega el descubrimiento de la ciencia. Un viejo artesano creará armas de bronce ayudado por el monolito. Las duras armas de metal superarán las rudas puntas de piedra y el bárbaro se ve a sí mismo como fundador de un imperio.

El anciano le guía de forma sabia. Hasta ahora toda la evolución del ser humano se ha fundamentado en elementos de poder y violentos, armas y superstición. A partir de ahora el bárbaro descubrirá que es mejor unir que destruir. Su poder se expande, los enemigos derrotados no son ejecutados, se unen a sus filas. Crean aparatos de asalto y escudos defensivos. En el número 4 continúa la historia y se llega al fundamental descubrimiento de la rueda contado de forma magistral por Kirby. Qué visión tenía ese genio. Qué bien sabe llegar a ello y contarlo de forma natural y creíble. El descendiente del bárbaro volverá a ser un astronauta que regresa a una especie de Arcadia feliz antes de convertirse en ese ser semejante a un feto que observará la evolución del universo desde su vientre materno protector. Pero esta vez Kirby decide introducir un cambio y no habrá paso evolutivo. Poco a poco El Rey va reconduciendo la trama para darle mayor variedad y profundidad.

La pérdida de interés en el concepto original por parte de Kirby es cada vez más patente. Se ha dado cuenta de que con ese punto de partida no va a poder aguantar mucho tiempo la serie y da un salto al futuro en los números 5 y 6, que otra vez cuentan una historia en dos partes influída por otra película, Mundo Futuro de Yul Brynner, que también le había servido para un episodio de Kamandi. El Nueva York de 2040 es un lugar en el que todo es arficial, las playas, la comida, la existencia misma. El protagonista escapa a su frustración en una especie de parque de atracciones en el que puede jugar a vivir la vida de un superhéroe de comic. Decide hacer realidad sus ansias de una vida excitante y se apunta a un programa espacial, lo que le lleva a ser de nuevo el astronauta que se verá proyectado por la intervención cuasi-divina del monolito a otro estadío de la existencia. Kirby acabará con una hermosa reflexión final sobre el ocaso de la figura del superhéroe cuando llega la vejez una década antes de Watchmen.

Para el siguiente número, El Rey efectúa una ambiciosa maniobra. Decide mostrar qué pasa después con el ser que crea el monolito. Fabula con lo que nunca se ha mostrado. A dónde va, qué ve. Aprovecha así para mostrar civilizaciones en decadencia, uno de sus temas favoritos como dibujante, y de sus mayores preocupaciones como narrador. El ser llega a un derruído planeta post atómico en el que se establece como un vigilante, observando y aprendiendo cómo los mundos se crean, cómo surge la vida y cómo evoluciona. Y siempre con una mirada compasiva, reflejo de los propios pensamientos del autor. Con una filosofía esperanzadora y casi panteísta que refleja su confianza en el ser humano, en sus virtudes, y en la fuerza del amor y del bien. La imaginación de Kirby no tiene límites y se desborda en cada página a una velocidad que corta la respiración.

Será en el número 8 donde dará un golpe de timón total cambiando de interés y de concepto. Presenta a X-51, un robot con conciencia de sí mismo, y que probablemente parte del HAL-9000 de la película de Kubrick. Un personaje que más tarde, con el nombre de Machine Man, tendría una larga carrera en la editorial Marvel. La historieta está plena de sentido de la épica y la última página nos deja al protagonista a las puertas de hacer contacto con el monolito... Aquí es donde se canceló la publicación hecha por Bruguera. La editorial norteamericana sacó un par de números más en los que Kirby ya no hacía mención a nada que tuviese que ver con la película original. El dibujante había puesto todo su empeño en Machine Man, la nueva serie a la que estaba dispuesto a dar el salto. Con Machine Man crea un personaje que le divierte más y que le permite muchas más posibilidades, pero la nueva colección también tendría una corta vida, nueve números. Machine Man fue recuperado varias veces, significativamente en una miniserie extraordinaria ejecutada por Barry Windsor-Smith en 1984. Problemas con los derechos nos siguen manteniendo a la espera de que 2001 tenga algún día la reedición merecida. Una de las obras puntales de un autor que cuenta con innumerables obras maestras. El Rey Jack Kirby.

Planeta anuncia sus novedades de marzo

Planeta DeAgostini acaba de hacer públicas sus novedades para el próximo mes de marzo. Señalamos las más interesantes. En primer lugar, Afrika, un libro en cartoné de 56 páginas que supone la última obra hasta el momento del genial Hermann Huppen. Llega también la esperada reedición de Dreadstar de Jim Starlin. El primer volumen es un espectacular tomo en tapa dura de 384 páginas que recoge todo el primer arco argumental de la saga. Para esta edición se han digitalizado de nuevo las páginas a partir del material original y Starlin ha creado una nueva portada. Incluye además abundantes extras.

Se anuncia también el segundo número de Northlanders, la aplaudida saga vikinga de Brian Wood. En esta ocasión el guionista se hace acompañar por Ryan Kelly, dibujante de Lucifer y de American Virgin. Este nuevo volumen recibe el nombre de La Cruz + El Martillo. Otra novedad interesante es el primer número de Air, una surrealista historia de G. Willow Wilson y M.K. Perker. En ella, una azafata con miedo a volar se enamora de un misterioso pasajero que podría ser tanto un terrorista como un viajero habitual. Buscándolo, lo seguirá a un país que no existe en ningún mapa en el que vivirá extrañas aventuras.

Jonathan Ames es un escritor de novelas que con El Alcohólico presenta su primer comic. Acompañado del dibujante Dean Haspiel, se anuncia como el relato de "la historia de Jonathan A., un novelista borracho y cocainómano, confuso a nivel sexual, incorregiblemente romántico". Ya ven, la publicidad en el comic también apela al morbo. Y por último destaca por fin la llegada de Conan el Cimmerio, con la aportación del gran Richard Corben a la franquicia. Sólo resta saber si Planeta seguirá maltratando al personaje y a sus seguidores tanto como lo ha hecho hasta ahora.

jueves 28 de enero de 2010

Honeybus

Pop Barroco. Basta con citar esa etiqueta para que acudan a la mente imágenes de delicada orfebrería pop exquisitamente orquestada. Canciones que hunden sus cimientos en los arreglos de George Martin para The Beatles y que parten del clavicordio de In My Life. El nombre mítico que sale a relucir cada vez que se habla de esta corriente es Left Banke, la banda que arrasó con Walk Away Renée, y que se separó tras dos sofisticados discos que fundamentaron un estilo. Pero probablemente el grupo más representativo, y el mejor, sea Honeybus, un combo aún más desconocido que los americanos de Michael Brown, y que confeccionó un puñado de discos sin desperdicio en los que que fusionaron el Canon de Pachelbel con maravillas de folk-pop psicodélico tocadas por la sensibilidad y el buen gusto. Sentidas melodías que parecen producto de la conjunción de Ray Davies y Paul McCartney.

Honeybus fue una agrupación de talentos londinenses. Multinstrumentistas poseedores de unas voces dulces y magníficas, todos ellos capaces de ocupar el puesto de solista. Pero es Pete Dello quien destaca. Compositor inspirado y cantante inspirado, hilvana una detrás de otra canciones incontestables. Sus tres primeros singles son un flechazo directo en el corazón del oyente en 1967. Delighted to See You, su debut teñido de ligera extravagancia; Do I Figure in Your Life, que sienta las bases de su sonido y que fue más tarde versioneado, entre muchos otros artistas, por Joe Cocker de forma irreconocible, y I Can't Let Maggie Go, un intento de refinar su anterior composición, y que se convertiría en su mayor éxito. Esta canción constituye la definición de la perfección y es la mejor introducción que se puede hacer a la banda. Maggie empieza a escalar las listas de ventas, lo que les fuerza a salir de gira y promoción hasta que Dello sufre el síndrome de Brian Wilson. Problemas de salud y cierta aversión a los conciertos en directo le hacen retirarse a componer en la sombra.

Con Ray Cane dando un paso al frente siguen adelante. Su single de 1968, Girl of Independent Means, les muestra algo (poco) más endurecidos y rockeros, utilizando de forma acústica un riff clásico que retomarían David Bowie en Jean Genie y The Sweet en Blockbuster años más tarde. Mientras, Pete Dello continúa grabando canciones que publicará bajo pseudónimo sin la menor repercusión. Al año siguiente, Cane sorprende con un single, She Sold Blackpool Rock, que replica milimétricamente todo el buen gusto compositivo de Dello y que conduce por fin un primer álbum como Honeybus, reforzados con la adición del igualmente talentoso Colin Hare. Ambos compositores desgranan un disco que es pura ambrosía pop, melodías elegantes arropadas por arreglos de orquesta y delicados instrumentos acústicos.

Story es un trabajo que rezuma sensibilidad sin pretensiones. Una colección de canciones que son el epítome de la belleza, que basculan entre el optimismo y la fragilidad, y que usan las cuerdas de manera lujosa sin caer en ningún momento en la grandilocuencia. Pero el esperado éxito comercial no llega y acaban por separarse. Aunque no del todo. Cada componente seguirá grabando bajo su propio nombre y contando con la colaboración de sus compañeros. En realidad nunca se disuelven, simplemente cambian de posición en el tablero para seguir interactuando juntos y aparecer los unos en los discos de los otros ofreciendo su mezcla de melancolía y bonhomía sonora.

En 1971 Pete Dello recopila todos los singles que ha ido publicando hasta el momento, los regraba y añade nuevos temas que compondrán su único álbum en solitario. Into Your Ears es una maravilla en la que The Beatles de Rubber Soul se encuentran con The Kinks de Face to Face y el aroma del sonido Canterbury. Estoy convencido de que David Bowie escuchó este disco tomando notas para la elaboración de su primer larga duración. Ese mismo año Colin Hare publica March Hare, una obra deliciosa que vira hacia el country-rock que ya apuntara en el disco de Honeybus, con bonitas melodías en la línea del mejor Dylan de la etapa folk-rock y el primer disco de Gene Clark en solitario, engalanado con los inconfundibles arreglos sello de la banda.

Tanta interacción lleva a que se reúnan para dar lugar a un segundo trabajo, Recital, que les ocupará un buen puñado de meses e incontables problemas para ser publicado antes de volver a desvanecerse. Aparecen singles aquí y allá, pero el álbum nunca llegará a ser publicado como tal hasta mucho después. Sus canciones se encuentran repartidas por diversos recopilatorios semioficiales y como bonus tracks en todo tipo de reediciones. El conjunto es una filigrana pop que no desmerece en absoluto de sus trabajos anteriores y que constituye un canon de éxitos que nunca fueron, pero que debieran haber sido. Parece mentira que este colectivo haya grabado discos tan buenos y sea tan desconocido. Si intentan resolver esta injusticia y buscan sus grabaciones me estarán eternamente agradecidos. Castle publicó en su momento un doble CD She Flies Like a Bird: The Anthology, con todo lo esencial, que no debería de serles difícil localizar.

Ha muerto J.D. Salinger

El 8 de diciembre de 1980 un asesino descargó cinco tiros sobre el cuerpo de John Lennon matando al ex-Beatle casi en el acto. La novela The Catcher in the Rye se hizo popular en España en ese momento porque el criminal parecía estar obsesionado con ella y portaba consigo un ejemplar que leía constantemente en el momento del asesinato. Un joven fan de 13 años corrió a leer el libro en busca de claves que le ayudasen a esclarecer y comprender porqué un génio de la música había recibido un destino tan cruel. Antes de acabar el primer párrafo de El Guardián entre el Centeno se había olvidado de todo absorto por la narración, fascinado por la forma en que estaba escrita, y reconociéndose en cada palabra. Aquel autor, J.D. Salinger, había escrito un libro sobre él. Lo había retratado sin conocerlo. Comenzaría así una larga historia de amor que se prolongaría hasta el presente, con diferentes ediciones de ese libro, que desde ese momento y para siempre sería su favorito, coleccionadas en una estantería. Un libro que regalaría mil veces llevado por su pasión. Y una inquebrantable admiración por su autor.

Jerome David Salinger, conocido como J.D., había nacido en 1919 Manhattan y hacía tres décadas que no concedía ni una entrevista. Desde que en 1951 publicase The Catcher in the Rye, la novela que lo lanzó al éxito masivo y que ha sido tanto lectura recomendada como prohibida en los institutos norteamericanos, Salinger había demostrado su talante huraño y su personalidad reclusiva. Son famosas sus historias de enfrentamientos con curiosos y periodistas, y sus amenazas de demandar a todo aquel que se acercara a su persona y a su obra. En vida de Salinger se publicaron otros tres libros suyos: Levantad, Carpinteros, la Viga del Tejado y Seymour: Una Introducción, Franny y Zooey, y Nueve Cuentos. Un corpus literario que multitud de estudiosos han intentado cohesionar dando lectura de una obra mucho mayor que cuenta la historia de dos familias a través de varias generaciones. Es de suponer que Salinger, que nunca dejó de escribir, haya dejado miles de páginas inéditas. A los 91 años ha muerto como había vivido, en silencio. Hemos perdido al misántropo original y hoy la humanidad es todavía un poco peor.

miércoles 27 de enero de 2010

Integral de Le Maître de Ballantrae en Norma

The Master of Ballantrae es una de esas novelas históricas de aventuras que tan bien escribía Robert Louis Stevenson. ¿Quién no ha leído de niño La Isla del Tesoro? Frank Meynet, conocido como Hippolyte ha hecho una bonita versión de esta apasionante historia ilustrada con una técnica que le emparenta con corrientes pictóricas como el expresionismo. Norma anuncia la edición integral de los dos tomos de los que se compone El Barón de Ballantrae en su plan editorial para 2010. Acabo de rejuvenecer 35 años de golpe.

martes 26 de enero de 2010

Plan Editorial de Astiberri y Diábolo

Astiberri ha hecho público su plan editorial para 2010 con interesantes proyectos a la vista. De entre ellos destacamos La Novela Gráfica, ensayo de Santiago García (El Vecino) que recorre la historia del comic desde el siglo XIX hasta nuestros días. Paco Roca (Arrugas) vuelve con El Invierno del Dibujante, una obra en la que retrata la vida de los historietistas de la editorial Bruguera en la Barcelona de los años 50. Por su parte David Rubín (Cuaderno de Tormentas) entrega El Héroe, una extensa novela gráfica que se anuncia como "un análisis desmitificador de la figura del superhéroe en clave de comic de aventuras". También presenta nuevo trabajo de Alfonso Zapico (La Guerra del Profesor Bertenev) quien se embarca en Dublinés, una biografía de James Joyce (Ulises).

Otro retorno es el de Raymond Briggs (Gentleman Jim) con Ethel y Ernest, la historia de sus padres desde que se conocen hasta su muerte, lo que sirve al autor británico para relatar la historia del siglo XX. Eddie Campbell (From Hell) presenta una pseudoautobiografía, El Destino del Artista, en la que reflexiona sobre su propia desaparición y medita sobre su arte. Del mismo autor nos llega también Alec, recopilación de 640 páginas con diversas historias también autobiográficas. Darwyn Cooke (DC: The New Frontier) se ocupará de El Cazador, aclamada adaptación de The Hunter, novela negra de Donald Westlake (Los Timadores) de la que ya dimos noticia en su momento en este blog.

En Carne Viva, de Florent Germaine, Frank Giroud y Rubén Pellejero (El Vals del Gulag), nos traerá una historia ambientada en la Francia de fines del siglo XIX protagonizada por un pintor con el rostro desfigurado. La editorial vasca emprende también una línea de publicación de clásicos de la literatura como Wilkie Collins, Arthur Conan Doyle y Robert E. Howard ilustrados por autores patrios. Entre ellos, y aprovechando el tirón del reciente estreno de la película basada en el personaje, David Rubín se encargará de dar su visión de Solomon Kane.

Diábolo Ediciones ha presentado también su plan de publicaciones para el año que acaba de empezar. Destaca Bastien Vivès (El Gusto del Cloro), quien verá publicadas En Mis Ojos, Amistades Estrechas y, en colaboración con Chabane, el primer volumen de la trilogía Por el Imperio. Llega también la reedición mejorada y revisada de Versus, de José María Beroy y Josep María Polls. Y, finalmente, la revista Cthulhu inicia una línea de terror dedicando su número 6 a Robert E. Howard, autor que supongo que a estas alturas no necesitará de presentación aquí.

lunes 25 de enero de 2010

Mirarse el ombligo

El Pequeño Misántropo ahora también está en Facebook. Si echan un vistazo alrededor de esta entrada tal vez noten que este su blog favorito, ha cambiado un poco de aspecto. No mucho, sólo se han añadido algunos elementos a su barra derecha, donde podrán encontrar más información sobre lo que se cuece en Slumberland. Novedades, recomendaciones, lo que viene y lo que debería venir. Con un índice para su más fácil manejo. Uno de los enlaces más reveladores, justo ahí arriba, es el que les lleva a la nueva página de El Pequeño Misántropo en Facebook. Ya les dije aquí en su momento que había creado mi página personal en esa red social, pero no lo había hecho para este blog en sí. Ahora ha llegado el momento. A partir de ya, pueden seguir las actualizaciones en Facebook y encontrar sus posts favoritos con un recordatorio de lo que se fue publicando en los meses pasados y que, tal vez, no quiero ni pensarlo, se les puede haber escapado. Lo más reciente y lo más antiguo para su deleite. Todos los grandes éxitos y más. Pero eso no es todo, amigos. Como bonus especial para los más fervientes seguidores se irán introduciendo pequeños detalles, observaciones e impresiones que le hagan más cercano El País de los Sueños. ¡Y con una despatarrante galería fotográfica! Imprescindible para todo internauta que se precie de buen gusto, no se lo pierdan.

Muchas veces me han preguntado de dónde sale eso de Nemo Nadir. No sé cómo alguien puede atreverse a poner en duda que este sea mi verdadero nombre. No lo digo por ustedes, mis fieles lectores, ni mucho menos. Pero hay envidiosos maledicentes que dicen que me escondo tras un pseudónimo. Esto de la internete está plagado de nicks y apodos. Pocos son los que utilizan su patronímico real, y aún así esta presunta falta de máscara también da a entender, como todas las demás, sus filias y sus obsesiones. A mí me gusta pasear por la blogosfera fijándome en las formas con las que cada quien bautiza su página y a su artífice. Blogs con encabezamientos que manifiestan de forma críptica, velada o por derecho, en dónde se está uno metiendo. Con nombres más o menos atractivos que apelan a los propios gustos y que impelen asomar la nariz entre sus posts. O no. El Pequeño Misántropo en el País de los Sueños es una cabecera para iniciados. Para unos pocos escogidos que sean capaces de descubrir a qué hace referencia. Una élite a la que no le quepa lugar a dudas de lo que se va a encontrar. Es evidente que remite a Little Nemo in Slumberland, esa obra maestra del comic de principios del siglo XX emparentada con el Modernismo y el Art Decó, y precursora de la Psicodelia, creada por el sin par artista Winsor McCay. Un mundo de fantasía y maravilla que queda reforzado por la ubicación en que se halla este que les habla. Si me permito una pequeña vuelta de tuerca incidiendo en la misantropía, no es más que mi tímida forma de marcar el territorio. Pero permítanme que les hable del nombre con que me llevaron a la pila bautismal mis augustos progenitores.

Gente intachable, de pro y de orden, optaron por darme la gracia de un nombre preñado de simbolismos. Nemo es, desde luego, ese pequeño que cada noche sueña con un mundo de evasión del que, indefectiblemente, volverá cada amanecer. A menudo cayendo de la cama. Pero nemo es también la palabra que en latín significa nadie. Un bonito juego, no me lo negarán, con el anonimato y la insignificancia del ser humano que hay detrás de todas estas letras que bailan en su pantalla. Nadie hace este blog. Un nadie que se ve también intensificado por ese Nadir, el punto más bajo en que se pueda encontrar algo, lo opuesto al cénit. Por extensión, el momento en que alguien se halla más hundido, el de mayor depresión, y expresión de humildad desarboladora. Porque este que les habla, cuando se trata de ser humilde es el MÁS humilde, no les quepa la menor. Y dando una pirueta mortal final, sepan que Rikki Nadir fue invención de Peter Hammill, ex-lider de Van Der Graaf Generator, reputado grupo de Prog-Rock, y delicatessen para paladares exquisitos. Es el personaje que protagoniza Nadir's Big Chance, un disco conceptual en solitario de Hammill grabado en 1975, que trata sobre el aislamiento y la locura. El momento en que el viejo hippy se revolvió lanzando una andanada contra sí y contra todo. Una diatriba encrespada y misantrópica con guitarras como alambre de espino. El presagio de que a la vuelta de la esquina estaba por llegar el Punk. Destroy!

El Método

El Método es una producción hispano-argentina del año 2005 dirigida por Marcelo Piñeyro. Se trata de un intento hacer una función teatral con el formato de una película. Uno de esos films en los que se encierra a un grupo de personas en una habitación y se les coloca en una situación límite mientras se les hace parlotear sin cesar. Su referente más directo sería Doce Hombres Sin Piedad. Durante el mayor apogeo de las manifestaciones antiglobalización, un grupo de ejecutivos aspirantes a un cargo directivo en una importante empresa se reúnen en un edificio en el centro de la ciudad para ser sometidos a un diabólico test de personalidad para dilucidar quién se quedará con el puesto. Una serie de juegos en los que se pondrá en cuestión todo lo que creen que son y que subvertirá sus papeles una y otra vez.

La película se apoya, por tanto, en los diálogos y en las representaciones de los actores. Aunque desgraciadamente, los mejores intérpretes, Carmelo Gómez y Adriana Ozores quedan relegados a papeles casi secundarios, hasta Eduardo Noriega y Najwa Nimri están aceptables. Sin embargo la patente intención por parte del director de conducir al espectador constantemente, sugiriendo la diferencia entre lo que está sucediendo en la calle y lo que se cuece dentro del edificio empresarial, resulta burda y repetitiva. Es evidente el facilón contraste entre las manifestaciones populares en el exterior y el duro mundo de los altos ejecutivos de las empresas en el interior. La pobreza frente la abundancia, la unión frente el "divide y vencerás", la lucha idealista frente a la falta de escrúpulos de los tiburones de las finanzas.

Piñeyro no puede resistirse a ofrecer la escena de sexo gratuita. Muy traída por los pelos y totalmente incomprensible, resulta innecesaria e injustificada. Aún así, El Método queda como una película dura y poco comercial y una denuncia de la deshumanización de la competitividad actual. Cualquiera que conozca el ambiente empresarial sabrá verse reflejado en muchas situaciones. Un mundo en el que es fácil ser un depredador hasta que te toca ser devorado. Cuando las tornas se vuelven contra uno mismo ya no se es tan duro ni tan frío. Y, como se empeña insistentemente el director en hacernos ver hasta en el simbólico fotograma final, cuando se llega hasta ese nivel, todo triunfo es una pérdida. Digna.

domingo 24 de enero de 2010

El noticiero musical ilustrado

Nuevo disco de Gorillaz. Plastic Beach se podrá a la venta el 8 de marzo y cuenta con colaboraciones de Lou Reed, Mick Jones y Paul Simonon de The Clash, Mark E. Smith de The Fall, Gruff Rhys de Super Furry Animals, De La Soul, y el gran cantante Bobby Womack. Parece que Damon Albarn se lo pasa mejor con su banda fantasma que con Blur.

Peter Gabriel entrega Scratch My Back, un disco de versiones sin guitarras ni batería. En él se dan cita clásicos como Heroes de David Bowie, Philadelphia de Neil Young, y temas más o menos previsibles de Paul Simon, Talking Heads, Lou Reed, Randy Newman, y Radiohead. También hay sitio para composiciones de chicos nuevos como Regina Spektor, Elbow, Bon Iver, Arcade Fire y Magnetic Fields. Habrá que oirlo.

El 1 de febrero tendremos en nuestras manos Saturday, el nuevo album de Ocean Colour Scene. Uno de los mejores grupos de los 90's que anda muy de capa caída desde hace demasiado. Los últimos años han estado marcados por cambios de discográfica y de formación, recopilaciones y discos en vivo, la salida del armario de Simon Fowler, el cantante, y el muy estimable disco en solitario que publicó el año pasado, Steve Cradock, el compositor y guitarrista de la banda.

The White Stripes publican su primer disco en vivo, como en la época de los 70's, que no eras nadie si no tenías tu doble en directo. Sale el 15 de marzo y consta de 16 canciones. Se trata de la grabación en audio que acompaña al DVD que documenta su gira canadiense.

Wake Up the Nation, el nuevo trabajo de Paul Weller sale a la venta el 22 de marzo. Weller, que perdió recientemente a su padre y mánager, promete un disco de guitarras y canciones cortas. Colaboran Kevin Shields de My Bloody Valentine, y sorpresa, Bruce Foxton, su compañero en The Jam, quien toca el bajo en algunas canciones. El gruñón padrino del britpop parece que se está reblandeciendo con la edad.

¿Quién se ha ocupado de la banda sonora de The Road, la película apocalíptica basada en la novela homónima de Cormac McCarthy? Nada menos que Nick Cave y Warren Ellis, quienes siguen componiendo música para películas tras, entre otras, The Proposition y El Asesinato de Jesse James por el Cobarde Robert Ford. Ya a la venta.

También prometen próximo larga duración My Chemical Romance, anunciado como un Back To Basis influido por The Sex Pistols, The Stooges y MC5. Produce Brendan O'Brien (Pearl Jam, Bruce Springsteen) ¿Quiere eso decir que ya no van a sonar como Queen?

Richard Ashcroft vuelve a la carga tras la fallida reunión de The Verve, que acabó otra vez como el Rosario de la Aurora. Ashcroft se refugia en el pseudónimo United Nations of Sound y ya se han podido escuchar un par de temas: Are You Ready que tiene su típico sonido épico, y Journey una balada clásica de las que le salen tan bien. El single suena un tanto improvisado. ¿Podrá permitirse pegársela otra vez?

U2 han vuelto al estudio. The Edge ha declarado que la banda está convencida de tener algo especial entre manos. ¿Qué va a decir? Por ahora están experimentando con la electrónica y a la vez componiendo canciones que, según cuenta el guitarrista, suenan muy tradicionales, casi folk.

Otros que están grabando nuevo disco son Radiohead. Los de Thom Yorke empezaron con las sesiones el verano pasado y han seguido enero. Según ponen en su página, está siendo un esfuerzo colaborativo, pero prefieren guardar silencio respecto a los resultados. Quieren que sea una sorpresa para su público, aunque apuntan que será novedoso, porque su filosofía es que "siempre hay que estar en movimiento". Ya dijo Tom Waits que ningún perro ha meado en la rueda de un coche en marcha.

Liam Gallagher ha declarado que ha entrado en el estudio para grabar algunos demos con Andy Bell y Gem Archer... y sin su hermano Noel. La intención es publicar nuevo disco el próximo verano y el hermanito pequeño ha declarado a una televisión italiana que se siente "un millón por ciento confiado en las nuevas canciones que serán mejores que de lo que hacían Oasis". Mientras Noel sigue preparando su disco en solitario silenciosamente.

Brian Wilson ha firmado con Disney. El primer proyecto que saldrá de este nuevo contrato es un album de canciones inacabadas de George e Ira Gershwin. Wilson ha tenido acceso a piezas a medio escribir de este clásico equipo creativo americano y las está terminando para publicarlas durante este año. También está grabando un disco de versiones de canciones de siempre de Disney a las que dará su personal toque. Sigue siendo un niño grande.

En la primavera se publicará el nuevo disco de Crosby, Stills & Nash. Producido por Rick Rubin, últimamente conocido por revitalizar las carreras de Johnny Cash y Neil Diamond. Si sigue su habitual estilo, los meterá en un estudio, les dará guitarras acústicas, y los grabará de la foma más pura posible. Según Stephen Stills, será un disco de versiones, canciones que han estado rodando durante su gira en directo.

Y a finales de año se espera la segunda parte de Raising Sand, el espléndido disco que grabaron al alimón la cantante country Alison Krauss y Robert Plant, la garganta profunda de Led Zeppelin. No es extraño, su anterior colaboración fue aclamada en todas partes y consiguió cinco Grammys.

Más gente en el estudio: REM, Leonard Cohen, Teenage Fanclub, Rufus Wainwright, Amy Winehouse, Arcade Fire, Cat Power, The Hold Steady y... ¡The The!

Acaba de estrenarse Sex & Drugs & Rock & Roll, biopic que cuenta la vida de (adivínenlo) Ian Dury. Protagonizado por Andy Serkis (Gollum en El Señor de los Anillos) en el papel de Dury. Las fotos que se han visto por aquí tienen muy buena pinta y la crítica británica la pone por las nubes, pero es dudoso que asome por nuestro país. Sería como venderle a los ingleses la biografía de Miguel Ríos.

Una de reuniones. Suede se han vuelto a juntar para un concierto benéfico, pero sin Bernard Butler, quien será sustituído por el guitarrista que lo reemplazó cuando dejó el grupo, Richard Oakes. Butler ha declarado que no le pidieron que se uniera a la reunión, pero elegantemente los ha excusado diciendo que él estuvo relativamente poco tiempo en la historia de una banda que alcanzó un gran éxito sin él. Butler es bastante modesto si contamos con que fue la fuerza motora de los dos primeros álbumes del grupo. Sí que asistirá al concierto como parte de la audiencia.

También se reunieron la segunda formación de The Velvet Underground (Lou Reed, Maureen Tucker y Doug Yule) para dar un concierto en la Biblioteca Pública de Nueva York con motivo de la publicación de un libro sobre la banda. John Cale no apareció porque debe de estar hasta el flequillo de Reed, y Sterling Morrison por razones obvias, falleció en 1995.

Tras la repentina muerte del guitarrista Ron Asheton a causa de un ataque cardíaco, la gira de reunión de The Stooges quedó interrumpida. Para seguir adelante con los conciertos, Iggy Pop ha reclutado a James Williamson, quien se unió a The Stooges durante las sesiones de Raw Power, relegando entonces a Asheton a las funciones de bajista. Williamson ya había colaborado con La Iguana de Detroit en Kill City y New Values.

A Eric Clapton le ha dado por recuperar su pasado y está que no para. Tras la reunión de Cream, ha salido de gira con Jeff Beck, su sustituto en The Yardbirds allá por el lejano 1965, y está dando conciertos con Steve Winwood, con quien formó Blind Faith en 1969. ¿Con toda esta nostalgia se (nos) estará preparando para algún tipo de despedida?

Y disoluciones. The Killers cancelan su tour por Asia y se separan temporalmente sin más explicaciones. Todo lo provisional acaba siendo definitivo. A no ser que Brandon Flowers descubra que vende menos en solitario que con su banda ahora que han pegado el pelotazo con Human.

Bruce Springsteen está de gira promocionando su último trabajo, Working on a Dream. Lo mejor de todo es que sigue la política de incluir en sus conciertos las interpretaciones al completo de otros álbumes suyos. Por ahora ya ha aireado Greetings from Asbury Park, The Wild the Innocent & the E Street Shuffle, Born to Run, Darkness at the Edge of Town, The River y Born in the USA. Los fans están salivando.

Y para acabar, una noticia luctuosa. Ha fallecido a causa de un linfoma Kate McGarrigle. Las hermanas Kate & Anna McGarrigle fueron las Vainica Doble canadienses, grabaron un par de álbumes clásicos en los años 70 y colaboraron con músicos de la talla de John Cale, Lowell George de Little Feat y Nick Cave. Kate era madre de Rufus y Martha Wainwright, fruto de su matrimonio con el cantautor Loudon Wainwright. El clan se queda sin matriarca.