En 1969 Roger Meddows-Taylor era un jovenzuelo que junto a su amigo guitarrista Brian May aporreaba los parches en una banda llamada Smile. Uno de sus fans más insistentes, un tal Fred, un chavalín delgaducho y dentón con excesiva tendencia a la exuberancia, no hacía más que darles la lata sugiriéndoles extravagantes ideas para sus presentaciones en directo. A base de insistencia, Taylor y el flamboyante Fred trabaron amistad, compartieron apartamento y montaron un puestecito de ropa en el famoso mercadillo de Kensington. Cuando al año siguiente el cantante de Smile decidió seguir camino por su cuenta, Fred volvió a la carga intentado ocupar el puesto. Los otros no lo veían claro, pero Fred ya tenía experiencia en algunas bandas propias, un montón de ideas para las composiciones y una voz nada desdeñable. Sus gustos musicales coincidían, pero la sugerencia de Fred de que cambiaran el nombre del grupo no fue muy bien acogida. Una vez más, a base de ponerse cabezota, Fred se salió con la suya. Entraba así en la historia con el rimbombante nombre de Freddie Mercury y la banda sería conocida para siempre como Queen.
Durante dos décadas Queen fueron adorados por el público e inmisericordemente vapuleados por la crítica. Solamente tras el fallecimiento de Freddie Mercury en 1991, Queen fueron reconocidos como un tesoro nacional británico. De repente eran la banda favorita de todo el mundo desde siempre. Su sonido único e inconfundible, sin embargo, como pasaba con The Beatles, se reinventaba para cada canción. Una de las singularidades de Queen que también los relacionaba con el cuarteto de Liverpool es que estaban compuestos por cuatro individualidades capaces de cantar y componer por su cuenta. Cada disco era una suma de talentos que se unían para dar un resultado que era más que la mera suma de las partes por separado. En cada disco de Queen había grandes temas escritos por cada uno de los componentes y siempre se incluía alguna canción en la que Mercury cedía la voz principal para dejársela al compositor de ese número. Desde el primer album de Queen el batería dejó bien patente su personalidad, destapándose ya con una pieza de clásico sonido rockero afín al tema Rock 'n' Roll de Led Zeppelin, que anunciaba el trash-metal: Modern Times Rock 'n' Roll.
Roger Taylor era el rocker del grupo, el tipo al que le gustaban los temas concisos y directos, la carne con patatas. Fue el componente de Queen que más cercano se sintió al movimiento punk y la new wave, y no sólo por la estética de su cabellera encrespada y sus corbatas de tirilla. En el album de 1977, News of the World, en plena vorágine de los Sex Pistols, escribió el número más moderno de la banda, Sheer Heart Attack. Fiel a la ética del do-it-yourself, muchas veces en los discos de Queen se ocupaba de todos los instrumentos en sus composiciones, guitarras incluídas, con un estilo muy personal, estrategia que luego emplearía en sus trabajos en solitario. Su voz rasposa, similar a la de Rod Stewart, era capaz de alcanzar los agudos más sorprendentes y funcionaba como apoyo imprescindible de Freddie en los directos. Además a Taylor le gustaba la vida del rock and roll. Los coches, las chicas, las fiestas, las cosas sobre las que cantaba en su clásico I'm in Love with My Car. Freddie y él fueron uña y carne en aquellos tiempos.
También tuvieron sus enfrentamientos. A Taylor no le gustó que Mercury iniciara para Queen una excursión por la música disco y contestó con un primer LP en solitario. Fun in Space, de 1981, es el album típico de un batería. En él despliega toda una exhibición con los tambores en temas variadísimos de una originalidad inusitada. Multiplica las voces, toca todos los instrumentos, desata su pasión por el rockabilly y se atreve con un experimento reggae que no tenía cabida en Queen. Se trata de un disco mucho mejor que Mr. Bad Guy, el único larga duración en solitario de Freddie Mercury; más interesante que el mini LP Star Fleet de Brian May, y una grabación que todo seguidor de la banda debería tener. Una de las cosas que más llamó la atención a los aficionados fue la portada del disco, que ya de por sí estaba impregnado de un espacioso sonido que le otorgaba un aura de ciencia-ficción. En ella se veía a un alien hojeando una revista en cuya portada aparecía una foto del artista. El chiste se comprendía cuando al dar la vuelta al vinilo uno se encontraba al propio Taylor leyendo un ejemplar clásico de Creepy con el extraterrestre saludando desde la primera página. Taylor demostraba no sólo ser un tipo con sentido del humor, sino también con buen gusto.
Cuando Queen pisaron el freno creativo y llegó la dominación masiva de las listas durante los ochenta, Taylor fue el compositor de los megaéxitos Radio Ga-Ga y A Kind of Magic. Le sobraron canciones para grabar un segundo disco a su nombre en compañía de Rick Parfitt de Status Quo en el que se destapaba como una suerte de cantautor domesticado en el que se marcaba spectorianas versiones de Masters of War de Bob Dylan y de Racing in the Streets de Bruce Springsteen, influencias ambas insospechadas en la carrera de Queen. En los años en que la actividad de la banda disminuyó a causa de la enfermedad que llevaría a su vocalista a la tumba, Taylor inició una trayectoria paralela al frente de The Cross con quienes grabó tres álbumes que pasaron sin pena ni gloria pero que incluían la versión original de Heaven for Everyone, el single póstumo que Mercury regrabaría con Queen. Hoy en día, Roger Taylor y Brian May, con luces y sombras, mantienen viva la herencia del grupo. Taylor de vez en cuando se descuelga con alguna sorpresa musical que, tan castigada como su aspecto de rockero retirado, ya no está a la altura de ese jovencito rubio, atractivo y lleno de talento que fue durante un par de décadas.Calificación: 3
5 Comentarios:
Un lider a la sombra, siempre detrás del carisma de Freddie y de la presencia de May. Gran músico que compuso buena parte de los temas mas vigorosos de la banda.
Un saludo
Estupendo post (no he escuchado todos los enlaces, que me llaman la atención, pero no me maravillan). La idea para la portada del disco me parece genial... Y la coincidencia de Alex Nino me ha hecho mucha gracia.
Cuando estaba en el insti y un compañero y yo discutíamos acerca de si estos u otros (a pesar de que no nos pusimos de acuerdo, porque él era de los de Queen), recuerdo que el tío no hacía más que decirme qué bueno era Roger Taylor, que si las voces del grupo, y que era más que un batería... ahora veo después de tantos años lo que quería decirme.
Aún así, y como le dije... me quedo con Ringo.
Esto va a sonar un poco tonto (básicamente porque no hay necesidad de comparar entre los miembros de una misma banda, y menos en una tan sinérgica como ésta), pero a mí Taylor siempre ha sido el que más me ha repateado de Queen. Hay algo en su figura, en sus canciones, no sé, que hace que me atraiga menos que Freddie, May o Deacon. El primero era un torbellino, el segundo un cerebro y el tercero ese tipo solitario que está ahí (componiendo hits, ojo) cuando hace falta (un poco como el personaje de Bob Dylan en "Pat Garrett y Billy the Kid", que no habla mucho pero está cuando tiene que estar). Taylor... no sé. Es cierto que sus composiciones aportaban variedad en los primeros álbumes de la banda; también que hacía unos coros de lujo y que tocaba la percusión como un hacha (lo siento, David, pero comparado con Ringo... en fin); incluso que después de "Hot Space" yo también me habría mosqueado con Freddie. Pero, dentro del inmenso amor que siento por el cuarteto, él queda como mi oveja negra particular. Sensaciones personales.
Del relanzamiento con Paul Rodgers preferiría no tener que hablar. Otro motivo más para preferir a Deacon antes que a cualquier otro...
A mí me gusta Hot Space...
Yo creo que la virtud del grupo fue hacer que funcionara a pesar de lo diferentes que eran cada uno de sus miembros.
Taylor fue fundamental para que el "estilo rock" no se perdiera,ya que hubo momentos en que parecían haber perdido el norte(ejemplo hot space)y de ahí el enfado del mismo con freddie.
Sobre el hecho de que Deacon no formara en la segunda parte de Queen(que nunca son buenas),estoy de acuerdo con Jero,creo que fue todo un acierto y no hace mas que aumentar mi respeto por él.
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