lunes, 6 de diciembre de 2010

Fin de la primera temporada de Los Muertos Vivientes: Una valoración

Los Muertos Vivientes, la serie de televisión de Frank Darabont (Cadena Perpetua, La Milla Verde) basada en los celebrados comics escritos por Robert Kirkman, ha sido, probablemente, la más esperada de los últimos tiempos. El capítulo final de la primera temporada fue emitido anoche en Estados Unidos y lo tendremos el próximo viernes en nuestras pantallas. El balance, con sus luces y sus sombras, es altamente positivo. Ojito, que para los más despistados, a partir de abajo, aunque no sea lo habitual en este blog, tal vez haya algunos spoilers.

Se ha criticado la elección de Andrew Lincoln (Love Actually) para encarnar a Rick Grimes, el protagonista. Lincoln, sin embargo, ha sabido llevar adelante su papel con brillantez, llenando de matices la evolución del personaje desde un primer momento como desorientado hombre medio hasta su status presente como rocoso líder capaz de tomar decisiones y hacer lo necesario para sacar adelante al grupo. Lincoln no es sólo un buen actor, sino que a partir de ya es Rick en la televisión, no podría ser otro.

Algunos fans se quejan de que la serie televisiva se aparte en bastantes momentos del comic. Piden mayor velocidad en el desarrollo de la trama y la desaparición de algunos personajes. Básicamente la facción más hardcore está esperando la muerte de Shane como hizo Kirkman en su momento. El personaje ha ido cambiando, mostrando un lado oscuro y parece que va a permanecer en la serie durante bastante tiempo. También ha sido polarizada la respuesta ante la inclusión de nuevos personajes como Merle, quien ha disparado las hipótesis al mostrar el guiño de la mano cortada, que tantas sugerencias traen a los que saben de qué va la cosa.

La última alarma se centra en la llegada del grupo al Centro de Control de Epidemias, que parece apuntar a uno de los fundamentos del comic. ¿Se desvelará el origen de los zombies cuando está claro que eso no es lo realmente importante en esta historia? A este respecto, el último capítulo resulta una experiencia profunda, totalmente novedosa, que se cierra sin un solo cliffhanger y aún así emocionantísima. Una muy valiosa aportación al mundo de Los Muertos Vivientes acertadamente despedida a los compases de Tomorrow Is a Long Time de Bob Dylan, mención especial sea hecha a la excelente elección de canciones populares que acompañan a cada episodio.

Hemos de tener en cuenta que Kirkman no se permitió en su momento explorar algunos hilos y profundizar en caracteres en el apresurado primer arco argumental del comic porque aún no sabía si su obra iba a seguir adelante. Ahora la serie de televisión cuenta con este espacio y, lo que no es en absoluto despreciable, augura unas cuantas sorpresas para aquellos que conocían la historia. Los que hemos seguido el comic, aún conociendo las líneas generales, tenemos una buena dosis de intriga en cada nueva entrega, lo que es de agradecer. Los Muertos Vivientes ha sido una revelación televisiva, lo mejor del año y absolutamente imprescindible.

El éxito absoluto ha propiciado una segunda temporada con doce capítulos, pero tendremos que esperar hasta finales del año que viene. Darabont quiere tomarse su tiempo y seguir haciendo las cosas igual de bien que hasta ahora. En el futuro el grupo seguirá adelante en su lucha por la superviviencia evolucionando como personas y en sus relaciones entre sí. Una serie que no escatima a la hora de mostrar el lado más salvaje de la historia escrita por Kirkman, en secuencias de un atrevimiento sin precedentes en la televisión. A la vuelta de la esquina tal vez estén momentos cumbres como la granja de Hershel, la llegada a la cárcel, Michonne, Tyreese y el Gobernador. O tal vez no.

Acompañando a este artículo se incluyen las cinco páginas que componían el comic original y la carta de presentación con que Robert Kirkman y Charlie Adlard se presentaron ante el director de la editorial Image en noviembre de 2002 como propuesta para una nueva serie. El título era Night of the Living Dead, Rick tenia más aspecto de héroe de acción, Lori se llamaba Carol y la trama trancurría en Pittsburgh. “Parece el principio de una mala película de terror”, fue el comentario del ejecutivo. En respuesta, guionista y dibujante rehicieron el principio con la famosa escena del hospital. A partir de entonces, el resto es historia. Y de la buena.

Calificación: 5

4 Comentarios:

Jero dijo...

Recién visto el sexto episodio, me ha parecido un final a la altura del resto de esta escueta primera temporada, aunque reconozco que el capítulo que más me impresionó ha sido el anterior. Sin entrar en detalles, a mí particularmente me satisface mucho la decisión de llevar el argumento por derroteros inexplorados en el comic. Nunca he entendido las traslaciones miméticas de la viñeta (o la novela) a la pantalla, y agradezco que los guionistas se tomen su tiempo para explicar cosas que en el tebeo quedaban en el aire o se trataban muy de pasada (¿cómo pudo sobrevivir Rick durante el brote y por qué nadie acudió a buscarlo?), así como añadir nuevos personajes y acontecimientos. Y mejor conservar a Shane un poco más, ¿no? Los personajes aún están muy verdes dramáticamente hablando como para llevarlos de golpe al siguiente nivel (cosa que en los comics sucedía pronto, lo sé, pero es que son medios con ritmos distintos).

Después de todo este entusiasmo: no creo que la serie se merezca un 5, si ésa es la nota que en El Pequeño Misántropo se reserva a los Blonde on blondes, Casablancas y los Príncipes Valientes. "The Walking Dead" es una serie terriblemente disfrutable y harto prometedora, sí, pero aún está muy lejos, en términos cualitativos, de otras como "Six feet under", "Band of brothers", "Los Soprano" o "The Wire". Quizás en el futuro (en sucesivas temporadas) pueda aspirar a jugar en esa liga, pero por ahora yo creo que aún compite en la categoría inmediatamente inferior, junto a "Dexter", "Perdidos" o "Damages".

Que sí, que es una opinión y éstas ya se sabe lo personales que son, pero me parece muy pronto para encumbrarla tan apresuradamente (recuérdense los casos de "Prison break", "Californication" o "True blood", todas ellas con unas primeras temporadas estupendas...)

Fran G. Lara dijo...

Yo creo que esta primera temporada sí merece un 5. No sé cómo serán temporadas futuras. No le voy a dar un Nobel por lo que pueda hacer, como hicieron con Obama, pero sí me parece una historia que, al margen de cualquier otra consideración, tiene una calidad que todo el mundo debería disfrutar.

Y es más, para un tipo que lo último que más o menos siguió en televisión fue Doctor en Alaska cuando lo hicieron por primera vez, cualquier cosa que le haga volver a sentarse ante la pantalla ya tiene mérito suficiente como para merecer un 5.

Xosé Antonio López dijo...

A mí me ha gustado mucho. Me ha gustado no sólo la adaptación, sino la apertura a nuevas posibilidades de las historias (Merle, el abandono de Jim, las palabras secretas del doctor al oído de Rick...), y también la ironía en pequeños detalles (El doctor Jenner, ¿homenaje al descubridor de la vacuna contra la viruela?. Espléndida de principio a fin, desde luego, precisamente por lo mismo que el comic: la interrelación cada vez más compleja de los personajes y la profundización en sus caracteres (excelente la conservación de Shane, enormes las posibilidades de Lori...) ¡Un saludo!

Jero dijo...

"...para un tipo que lo último que más o menos siguió en televisión fue Doctor en Alaska..."

Tienes que ver "The Wire", Fran. No es una recomendación; es una orden (pero una orden de buen rollo, se entiende...)