No pretendo que la Oposición se ponga a dar soluciones, por ahora, a la situación que estamos atravesando. La Oposición no está para gobernar. Está para eso, para oponerse. Es su función y es necesaria. Los países en los que no hay oposición suelen ser bastante invivibles. Tiendo a pensar que el que manda es el responsable de lo que esté pasando. Es él el que tiene que rendir cuentas y el que tiene que pagar cuando vengan mal dadas. Ahora bien, estoy bastante harto de que cada vez que sale un portavoz de la Oposición a lanzar su mensaje, éste sea inamoviblemente siempre el mismo: "Señor Zapatero, dimita y convoque elecciones". No diré yo que no sea urgente un cambio de Gobierno, no negaré que es probable que uno de los problemas de España sea que nuestro Presidente despierte cada vez más desconfianza, no descartaría que el primer paso para empezar a sacar la cabeza del fango sea un nuevo proceso electoral. Pero esa insistencia del PP en que José Luis Rodríguez Zapatero se marche de la Moncloa cuanto antes es más que sospechosa. Tiene un repugnante tufillo a prisa apremiante por llegar al poder antes de que las cosas empiecen a recuperarse y el partido en el Gobierno pueda presentar cara de forma más beligerante en las urnas. O peor aún, que la cosa no tenga remedio, Zapatero decida que no se presenta a la reelección y el PSOE ponga como cabeza de cartel a un adversario más peligroso. Sea lo que sea, la estrategia de Don Tancredo de Mariano Rajoy se vendría abajo. El líder del PP no lo tiene fácil. Si está calladito dicen que no aporta, si critica dicen que crispa, y si presenta sus propuestas, moviliza al electorado de izquierdas. Pero la insistencia en el "Váyase Señor Zapatero" le está dejando con las posaderas al aire. Lo más honrado, el último gesto de dignidad, sería, por parte de la Oposición, si no apoyar, por lo menos no interferir en las medidas que está tomando el Gobierno. Por parte de Zapatero, en estos tiempos de dar pasos duros y adoptar resoluciones impopulares, lo que tendría que hacer si quiere despedirse con la cabeza alta, es inmolarse con sus naves, absorber él sólo las consecuencias de los ajustes necesarios y quitarse de en medio para que podamos empezar de nuevo con la casa limpia y ventilada. Pero eso sería esperar demasiada grandeza tanto del Gobierno como de la Oposición.
1 Comentarios:
Yo creo que es el momento de que la sociedad les diga claramente a los políticos qué es lo que pensamos de ellos. Creo que es el momento de eliminar sueldos vitalicios para ex-lo que sea, comisiones aprlamentarios de asuntos banales, de reducir sueldos desmesurados para alcaldes y concejales de poblaciones con una población cercana a los 15000 habitantes -y por supuesto más grandes-, eliminar asoserías gubernamentales para amiguetes, eliminar subvenciones varias para temas de lo más diverso y en muchos casos superfluo, de reducir sueldos de congresistas, de analizar seriamente si las diputaciones son necesarias o, como piensan muchos, un nido de clientelismo...
Todo eso lo tienen que hacer todos los partidos políticos, lo cual va a ser difícil, porque es su negocio.
Si lo que esperas es que, en este caso, Rajoy y los suyos se reúnan con el gobierno y les digan sus ideas -si las tienen, que me sorprendería, y si las tienen coge el ejemplo irlandés y apliquémoslo aquí, a ver la que se monta si se sube más el iva o se pone en la calle a unos miles de funcionarios-para salir de la crisis, olvídate. Los políticos lo único que quieren es mover de la silla al que está en ella, no lo van a ayudar no sea que se quede él con todo el mérito.
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