Dice mi tío Alfredo que a él le gustan las películas como las mujeres. Que sean sencillitas y que no le engañen. Por eso le gusta esta peli. Pero que le pasa con ella como le pasa con la Conejita del mes del Playboy, que ya ha visto antes muchas iguales y no sabe distinguirla de las demás. Que sí, que la chica es muy mona y sonríe muy bien. Pero es otra rubia con las tetas operadas y el chumino pelao. Y no es que eso le moleste, no, pero he empezado a notar que a mi tío Alfredo le pone más la clásica girl-next-door. El otro día le pillé viendo un vídeo amateur de esos de vecinitas, y cuando le observé con ojos inquisitivos me soltó que no me alarmara tanto, que a mí me había gustado Juno. Y es que mi tío Alfredo algunas veces tiene unas cosas que no sabes por dónde salirle.Me cuenta mi tío Alfredo que a él lo que le ha pasado siempre con las pelis de policías y ladrones, es que acaba por ponerse de parte del caco. Que a él le va más el rollo ese del perdedor que se ve empujado por su ambiente hacia un destino irremediable, aunque sepa que va de boca a acabar con el culo escaldado. Por eso a mi tío Alfredo le cae mejor el malo de The Town que el poli bueno tan tieso tan tieso que al fin y al remate (mi tío Alfredo siempre dice "remate", es un tío muy clásico) resulta cargante. Dice mi tío Alfredo que con The Town le pasa como le ocurrió cuando le puse Nebraska del Springsteen ese y le traduje las letras. Se me quedó mirando la mar de serio y me dijo: "Vaya tela, sobrino, de aquí se podría hacer un peliculón de los de protas fatalistas. Pero a poco que al director se le vaya la mano, puede hacer un pastel con más clichés que un anuncio de champú".
Lo que le gusta a mi tío Alfredo de The Town (ni les digo cómo lo pronuncia, hay que ver lo que refunfuña mi tío con la moda de poner los títulos de las películas en inglés) es que tiros y persecuciones hay los justos. A mi tío Alfredo lo que le interesa es que le cuenten una historia que le tenga pegado a la silla todo el rato sin mirar la hora, y en cuanto ve coches correr a todo trapo por las calles de una ciudad mientras se reparte estopa a troche y moche, se pone de un humor que no hay quien lo aguante. Si es que ya no se hace cine como el de antes, en eso tiene razón mi tío. Por eso dice que el chico protagonista está muy bien. Porque pone siempre la misma cara y eso le va a su papel. Que hasta se lo ha pasado bomba porque los movimientos de cámara le recordaban a un docudrama de esos que ahora se llevan tanto, y le parecía que estaba viendo un programa de Callejeros. A mi tío Alfredo es que le va la tele cosa mala, qué le voy a hacer.
Me llama mi tío Alfredo para decirme que no vea The Town, que no me va a gustar y que voy a salir diciendo que la historia tiene muchos puntos flacos y que le sobra el último cuarto de hora. Que a él sí que le parece que es un recurso flojucho y manido el que le quieran colar que el amor redime, pero que le da igual. Es como cuando le mete mano a mi tía Marta, que ella le dice: "Manolete, si no sabes torear pa qué te metes". Eso quiere decir que si no va a poder acabar bien lo que empieza, que mejor que se esté quieto (es que mi tío Alfredo ya tiene una edad, no sé si lo habrán notado). Pero eso a él le da lo mismo y sigue escarbando, porque mientras tanto, aunque luego no pueda cumplir, algo saca. Yo no pienso hacerle ni caso a mi tío Alfredo. Siempre ha tenido muy mal gusto con las mujeres.
Calificación: 3
3 Comentarios:
Yo no he visto Adios, pequeña, adios. Tenía ganas de ver esta... No sé con qué me quedaré al final. A ver qué me parece a mi.
No he visto la anterior suya, que me dijeron (y leí en varios sitios) que estaba muy bien.
Tu tío tiene razón... es un recurso flojucho y manido lo de que el amor
redime... pero a mí siempre me ha colado. Igual es que no tengo su edad todavía.
Un saludito.
Adios , pequeña adios, me parecio una pelicula correcta, pero sin mas,prefiero el hermano de Ben,mucha mas personalidad!
saludos!
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