Me hago viejo. Cuando era más joven y más punk (si ahora piensan que tengo un carácter dificilillo, deberían haberme conocido hace 20 años), hubiera enviado muy lejos a quien me hubiera dicho que algún día iba a estar escribiendo sobre Take That. Pero el tiempo lo cura todo y la música amansa a las fieras. Ahora me encuentro disfrutando de bandas que en mis mocedades representaban lo peor que uno se podía echar a los oídos. Bee Gees, Fleetwood Mac, Luis Eduardo Aute. Cuando Take That estaban en pleno apogeo como grupo para niñas, ningún rockero con un mínimo sentido de la dignidad se hubiera permitido acercarse a menos de tres Spice Girls de distancia. Eran los Monkees de los 90, pero sin el talento ni las canciones. Luego Robbie Williams empezó a beber como si su credibilidad dependiese de ello, se puso hecho un lechón y se hizo colega de farra de Liam Gallagher. Por aquel entonces, en plena fiebre del britpop, me descubrí a mí mismo, como tantos otros, tarareando Back for Good con cierto fastidio y un leve sentimiento de culpa. Después de eso Take That se marcharon cada uno por su lado y jamás me volví a acordar de ellos hasta que el nombre de Robbie Williams en solitario volvió a sonar como ese patán que interpretaba pop con toques beatlemanos y freddiemercurianos (toma ya). Gary Barlow pensó que era el nuevo Elton John y que se iba a comer el mundo en solitario, pero la jugada no funcionó. Hace unos años Take That regresaron, esta vez sin Robbie, y oigan, grabaron un par de discos impecables. Shine, una pequeña sinfonía escapada de Magical Mystery Tour, me volvió a atrapar. Williams se ha hinchado a suplicar que le dejasen subirse al carro tras ver su carrera en caida libre, y Progress es el fruto de esa reunión de Take That al completo. Una rodaja de nostalgia bailable y hueca de la que ni siquiera The Flood, el single de encabezamiento, se salva. Se ve que a sus fans cuarentonas todavía les pone ver a los cinco muchachotes juntos porque se ha vendido cosa mala nada más salir, pero dos canciones no sustentan una carrera.Calificación: 0
2 Comentarios:
La de The Flood no es que me diga mucho.. Y de la otra ya habíamos hablado hace tiempo.. No suena nada-nada mal...precisamente tal vez por esa referencia que mencionas, pero de ahí a definirla< como escapada de MMT... Ya estamos con las hipérboles.
Tengo 24 años y fui a un concierto de Mark Owen en solitario...no sólo cuarentonas hombre!jeje!! tampoco son sólo 2 canciones, cada disco desde el regreso ha sido sorprendente, incluso para los fans, este no puede ser menos, cada canción es diferente, creéme que engancha el disco! Escúchalo.
Un saludo!
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