miércoles, 10 de noviembre de 2010

Original y Copia

Unos crían la fama y otros cardan la lana. Siempre hay quien está dispuesto a aprovecharse del trabajo ajeno para presentarlo como propio y llevarse los aplausos. A traducir un artículo de la Wikipedia, añadirle un par de vídeos de YouTube y elaborar con ello una entrada “estupenda” para su blog. Sin molestarse en disfrazarlo, sin añadirle un mínimo de reflexión y análisis. El mundo de la música no es ajeno a esta situación y está plagado de artistas que se han labrado una carrera a base de hacer versiones. Los más interesantes son aquellos que se dieron cuenta del potencial de un material que había pasado inadvertido y le dieron una nueva lectura. Los que ofrecieron a una audiencia más amplia un producto potente, rico y novedoso. Un trabajo válido.

Todo el mundo sabe que Elvis Presley no era un compositor, pero sí que era un intérprete capaz de insuflar vida a los temas más anodinos. Muchas de sus canciones más conocidas provienen de artistas que en su momento no cosecharon el éxito que les hubiera correspondido y que fueron reconocidos más tarde como los que inspiraron al Rey. Es bien popular la versión que hizo Elvis en 1956 de Hound Dog, lo que tal vez no sea tan conocido es el original cuatro años anterior de Big Mama Thornton. De ese mismo año data Fever de Little Willie John, otra canción que tomaría Elvis a través de la versión de la gran Peggy Lee.

The Beatles son los reyes en popularizar clásicos olvidados. Al principio de su carrera echaron mano de temas originalmente interpretados por grupos de chicas y les insuflaron testosterona y urgencia guitarrera. En 1963 arreglaron el Baby It’s You de las Shirelles y el Please Mr. Postman de The Marvelettes, que retomarían también The Carpenters once años más tarde. Tampoco le hicieron ascos a Chuck Berry y su Rock and Roll Music, aunque su versión más conocida probablemente sea el Twist and Shout de los Isley Brothers. Sus eternos rivales, The Rolling Stones no les andaban a la zaga a la hora de reescribir temas oscuros. Time Is on My Side es una gran canción que nunca fue tan conocida cuando la interpretaba Irma Thomas. Y no es que Routte 66 sea uno de sus grandes éxitos, pero seguro que no sospechaban que estos chicos tan malotes estuvieran versioneando, nada más y nada menos que a Nat King Cole.

Los años sesenta fueron especialmente proclives a este tipo de reinterpretaciones. Joe South escribió Hush para Billy Joe Royal, pero fue una canción explotada a pleno fuelle por Deep Purple en su primera encarnación. Ahora es más conocida por la atropellada lectura que hicieron de ella los britpoppers Kula Shaker. Gracias a Cuatro Bodas y un Funeral nos han hecho odiar lo que hicieron Wet Wet Wet con Love is All Around, sobre todo porque el gran público ha olvidado que es una canción de los sin par Troggs. The House of the Rising Sun es una antigua canción de folk americana cuya primera versión grabada data de 1928. The Animals hicieron la lectura más popular, aunque reconocen haberla aprendido del primer disco de Bob Dylan.

Pero no crean que los años setenta les iban a la zaga en rescatar canciones. Una maravilla como If You Could Read My Mind de Gordon Lightfoot se convirtió diez años después en un éxito disco en la voz de Viola Wills y ha sido un rompepistas no hace mucho a cargo de Stars on 54. Hay quien no sabe dejarlo estar a tiempo. También Knock on Wood de Eddie Floyd se reconvirtió para la discoteca de la mano de Amii Stewart, mientras que otro artista folk, Fred Neil, vio como una de sus canciones, Everybody's Talkin' cobraba relevancia internacional gracias a la interpretación de Harry Nilsson en la banda sonora de Cowboy de Medianoche. La gran sorpresa la daría Joan Jett despegando en solitario con su poderosa toma de I Love Rock and Roll. La canción era un himno pseudo glam que habían grabado un par de años antes The Arrows sin ningún sex appeal. Y quién diría que al final de la década The Clash arrasarían con su apasionada cover de I Fought the Law, un número de 1959 de Sonny Curtis con The Crickets que había popularizado Bobby Fuller en 1965.

El punk y la new wave tampoco se cortaron a la hora desempolvar temas desconocidos, especialmente del reggae jamaicano. A Message to Rudy es bien conocida en la voz de The Specials, aunque pocos habrán escuchado la original de Dandy Livingstone. También es ultra popular el Tainted Love de Soft Cell. Merece la pena prestarle atención al original de 1964 de Gloria Jones, quien más tarde sería la esposa de Marc Bolan, y estaba al volante del mini que se estrelló causando la muerte del lider de T. Rex.

Algunos casos sangrantes más recientes son I Will Always Love You, canción archiconocida en la versión de Whitney Houston, pero que resulta mucho más escalofriante cuando la interpreta su autora, Dolly Parton, sin tanta pirotecnia. De Hallelujah de Leonard Cohen se han hecho multitud de versiones. Casi todas ellas parten de la primera lectura que de ella hizo John Cale, y ha pasado a las nuevas generaciones gracias a la toma que han grabado Jeff Buckley, y más recientemente Rufus Wainwright. En la misma línea está Song to the Siren, un original de Tim Buckley (sí, el padre de Jeff), que es conocida gracias a su inclusión en diversas bandas sonoras en la versión que hiciera Elizabeth Fraser de Cocteau Twins al frente de aquel colectivo de músicos que se llamó This Mortal Coil.

En España tampoco nos hemos librado de este tipo de nuevas tomas. Y no estoy hablando de las traducciones que nos llegaban de los primeros éxitos del sonido beat en los años sesenta, sino de cosas como Rose Garden de Lynn Anderson reescrito por Duncan Dhu cambiandole todo el sentido y consiguiendo algo más empalagoso aún que el original. Más gracia tuvieron Radio Futura deconstruyendo The Ballrooms of Mars de T. Rex para crear Divina. Y una de las canciones más populares de Joaquín Sabina, Pongamos que Hablo de Madrid, lo es gracias a la versión en la voz de Antonio Flores. Aunque por mí, podría haberse estado quietecito. Está feo ser un copiota.

10 Comentarios:

David dijo...

Estupenda entrada y sin comillas ni coñas.
Cuando tenga tiempo pasaré a ver y escuchar algunos enlaces (otros ya los tengo muy escuchados). Desconocía por ejemplo que la original de I love Rock and Roll fuera de los Arrows (suena más pop que el tema de Joan Jett, la verdad).
Un saludito.

Jero dijo...

La verdad es que desconocía la mayor parte de las versiones primigenias a las que te refieres en la entrada (si aún estoy descubriendo a Tom Waits, jajaja).

El "Song to the Siren" de This Mortal Coil lo asocio inevitablemente a Patricia Arquette retozando en medio del desierto en "Carretera perdida", así que por ahora dudo que la versión de Tim Buckley se imponga en mi imaginario particular, jajaja...

¿Sonará demasiado herético si digo que prefiero la versión del "Time is on my side" de Irma Thomas a la de los Stones? Creo, de hecho, que se la come con patatas...

En fin: una entrada absolutamente cojonuda (y cargada de intención).

Fran G. Lara dijo...

Sí, la intención era descubrir algunas versiones originales casi desconocidas.

Marcos Callau dijo...

Muy buena reflexión la de hoy Misántropo, tienes más razón que un santo. Siempre intento escuchar la canción original de cualquier tema. Yo de imitadores también estoy algo cansado...por ejemplo, de un tal Michael Bublé. Por cierto, "Sweet little sixteen" de Chuck Berry, ¿es la primera versión de "Surfing U.S.A." de los Beach boys?. Mucha genter piensa que sí y me he acordado al leer esta entrada. Un saludo.

Rufus Von Eerie dijo...

Diantres... Me podía imaginar a Elvis que estuviera versioneando otros clásicos eso sí; pero lo que me ha sorprendido es que no haya sido capaz de caer en todos estos años que era la chica de "Cocteau Twins" (con la de veces que he escuchado a ese grupo) la que cantaba "Song to the Siren"; canción que he oido muchas-muchas veces... Pero lo que me ha sorprendido más todavía es que Tim Buckley fuera el que la cantó antes; he de decirle que me ha gustado un monton la versión de Tim Buckley.Tambien me ha parecido muy buena; muy divertida la versión de The Cricketts. He... leyendo el último parrafo no he podido evitar acordarme de aquellos fulanos que deconstruyeron como vd dice el tema de "Rebel-Rebel"... Ya se imagina no?!

Fran G. Lara dijo...

David: Si te fijas en el vídeo de The Arrows y lo comparas con el de Joan Jett comprenderás por qué la chica se llevó el gato al agua. Los primeros quedan un tanto tontorrones, la segunda es la excitación personificada, la definición del rock and roll.

Jero: Yo también prefiero la versión de Irma Thomas. Por lo general prefiero las versiones originales y sólo en casos puntuales entiendo que mejoran la original.

Marcos: Definitivamente. De hecho, al final tuvieron que co-firmar la canción con Berry, la "inspiración" era flagrante.

Rufus: Rebel-día. La de risas que nos hemos echado a su costa tantas veces. Respecto a la versión de Song to the Siren de Buckley, tengo varias. Mi favorita es una que interpretó en directo en ¡el Show de los Monkees! Hela aquí:
http://www.youtube.com/watch?v=vMTEtDBHGY4

Rufus Von Eerie dijo...

Vaya... Muy buena.

Yourcenar dijo...

Hombre Marcos, no creo que Bublé imite a nadie vamos yo estuve en una actuacion suya en Barcelona y claro superar a Nina Simone, por ejemplo,es imposible, pero su Moondance me gustó muchisimo al igual que muchas de sus versiones.
Creo que la unica forma de hacerse un hueco es versionar canciones que mucha gente ni tan solo conocia, a Nina Simone sin ir mas lejos mucha gente solo la conoce por una cancion que nos la pusieron en television hasta hartarnos, versionar canciones hace que mucha gente sepa un poco mas de musica.

Jero dijo...

Retomo el hilo de esta entrada porque, hablando hace un rato por teléfono con mi padre, éste me ha mencionado la existencia de un tal Ottis Blackwell, compositor original de "Fever" y creador, además, de algunos de los temas más conocidos de Elvis Presley. Supongo que ya lo conocerás, claro, pero me hizo gracia que lo mencionara. Mi padre tiene un recopilatorio con las desconocidas (supongo) versiones de Blackwell de sus canciones más conocidas...

Fran G. Lara dijo...

Efectivamente. La cosa es un poco rocambolesca, pero en la música de los 50 era así. Fever es una canción escrita por Blackwell bajo pseudónimo y a medias con otro autor. La primera grabación es de Little Willie John, la más popular de de Peggy Lee, y luego la retomaron desde Elvis a los Cramps, pasando por Los McCoys y La Lupe. Todavía no he escuchado una mala versión.