miércoles, 3 de noviembre de 2010

Mouse & The Traps: copiones con gracia

1965. Bob Dylan descubre a The Rolling Stones y se entera de que The Beatles copan los diez primeros puestos en la lista de singles de éxito. The Byrds triunfan con Mr. Tambourine Man, una de las canciones de Dylan. The Animals admiten que aprendieron su House of the Rising Sun del primer LP del poeta de Duluth. La respuesta de Robert Zimmerman es grabar Highway 61 Revisited. Like a Rolling Stone se convierte en el single de mayor duración de la historia, y una de las mejores canciones de la historia del rock and roll. Un nuevo género, el folk-rock, obtiene así su carta de naturaleza. Florecen bandas como The Turtles, Sonny & Cher, Simon & Garfunkel y Lovin' Spoonful.

1966. Quién más quién menos tiene en su repertorio alguna canción de Bob Dylan. Y quien no, se la plagia. En Texas, Ronnie Weiss y su grupo responden al apelativo de Mouse & The Traps. Su primer single, A Public Execution, es un pistoletazo que suena a Dylan por los cuatro costados. La letra se sube al carro tan en boga de la canción protesta. La instrumentación replica la sonoridad de Blonde on Blonde. Cualquiera podría pensar que en lugar de Weiss, es el propio Dylan quien se ocupa de la voz. Tiene la misma modulación, las mismas grietas. Weiss, con toda la cara dura del mundo, declara que nunca ha reparado en la similitud, que ese es el sonido que él lleva haciendo desde hace mucho tiempo. No importa, la canción es tremenda y disfruta de un éxito moderado que permite a la banda grabar un puñado de singles más.

Durante un par de años Mouse & The Traps continúan moviéndose por las modas. Su siguiente single, Maid of Sugar Maid of Spice, es un pequeño clásico perdido. Graban temas de garage, baladas y apuntes de psicodelia bajo diferentes apelativos a ver si así suena la flauta. Buscan desesperadamente el éxito, pero la musa les es esquiva. En 1968 deciden repetir la jugada y producen una delicada pieza de exquisito pop barroco, Sometimes You Just Can't Win. Esta vez el timo apesta a The Monkees. Sorpresa, la voz dylaniana ha volado y ahora se trata de un número que podría haber sido cantado por Davy Jones en cualquiera de los discos del cuarteto pre-fab-bricado.

Mouse & The Traps pasan la segunda mitad de los años sesenta saltando de discográfica en discográfica, primero en Fraternity, luego en Bell. Prueban diferentes estilos, se compran el inevitable sitar, se ganan la vida colaborando aquí y allá, y acaban como banda de acompañamiento de Dale Hawkins. Lo último que hacen los acerca al progresivo y a los primeros Pink Floyd. Como es habitual en estos casos, la falta de ventas los lleva a la separación. Continuarán involucrados en el mundo de la música como productores y músicos de estudio, y componiendo para otros. Lo fundamental es que aquellas canciones con las que dieron en la diana, siguen apareciendo regularmente en recopilaciones de Nuggets. Y les aseguro que durante tres minutos merecen la pena.

Calificación: 3

2 Comentarios:

Fran G. Lara dijo...

Acompáñese con caramelos de fresa ácida.

David dijo...

Joder! Estoy alucinado. El primer tema realmente suena "como Dylan". ¿Y decía que no había buscado la similitud? Pero si a veces parece un mal boceto de Like a rolling stone en la manera que termina las líneas y algún sonido que se repite(ja,ja).
Y la segunda Ja,ja...
No los conocía de nada.