miércoles, 17 de noviembre de 2010

Los Secretos

Los Secretos son uno de los grupos que han quedado como referentes del resurgir de la música en español en los años 80. Junto a Nacha Pop son los grandes puntales de aquella época. Sin embargo en su momento el público les dio la espalda y durante mucho tiempo arrastraron el sambenito de músicos blanditos. Los setenta eran el reinado de los cantautores concienciados y de los intérpretes de aquello que en La Gran Ocasión se llamaba Música Ligera. Los hermanos Javier, Enrique y Álvaro Urquijo, tres críos con aspecto de pijitos fascinados por el folk-rock californiano y las guitarras Rickenbacker, graban junto a un compañero de colegio, José Enrique Cano “Canito”, a la batería, una desfinada maqueta bajo apelativo de Tos. Ya estaba ahí la inmortal Déjame y una versión en español de Neil Young que da pistas de por dónde iba a tirar la banda, la reivindicación de nuestro idioma como pertinente para el rock and roll.

En la Nochevieja de 1979 Canito pierde la vida en un acciente de tráfico. Se organiza entonces un concierto de homenaje en el que se dará cita el todo de la modernidad. El concierto es retransmitido por radio y filmado para el programa de televisión del crítico Carlos Tena, Popgrama. Ese concierto se considera el detonante que dará inicio a lo que se llamó la Movida Madrileña. En él están presentes todas las bandas fundamentales de la nueva generación musical, y a raíz de la atención suscitada comienzan a llover las ofertas de las discográficas. Tos se refundan con nuevo baterista como Los Secretos y publican su primer EP en 1980. Es un trabajo redondo, lleno de temas clásicos con la urgencia de la New Wave, y una extraña semejanza con Murmur, el primer disco de REM. Al año siguiente editan un LP extraordinario cuajados de clásicos como Ojos de Perdida, pero el público mas auténtico les da la espalda a pesar de la gran calidad de su trabajo.

Todos componen, todos cantan, su música bebe directamente de The Byrds y The Flying Burrito Brothers filtrados por Tom Petty y las canciones más anglófilas de Bruce Springsteen, pero tocan demasiado bien y su repetitiva temática de amoríos adolescentes resulta patéticamente autocompasiva. Se les tacha de babosos y, a pesar de que en cada disco había canciones irresistibles como No Me Imagino y Quiero Beber Hasta Perder el Control, los ochenta serán su travesía del desierto. Los problemas se les amontonan: Javier es reclamado para hacer el Servicio Militar, la discográfica no les renueva el contrato y, por último, su nuevo batería fallece también trágicamente en la carretera. No se arredran. En el directo van perdiendo actitud nuevaolera y refinando su calidad como músicos. Una versión en español de Close Up the Honky Tonks de los Burritos es un indicio de por dónde van a ir a partir de ahora las cosas: country rock en la vena de Poco, The Eagles y America.

Con nueva formación sin Javier, y en otra discográfica, Enrique y Álvaro escarbarán en las raíces de la música popular y buscarán lo que une a España con América. Sus próximos discos apuntan hacia las rancheras y los boleros tamizados por el pop. Su sentido del rock and roll está muy cercano al de Joaquín Sabina y en su disco de 1987 graban una versión de Por el Túnel del cantautor de Úbeda. Será la primera de varias fructíferas colaboraciones. Sabina corresponde apareciendo en el disco en directo de los hermanos Urquijo. Más adelante Joaquín regala una estrofa de una canción que tenía inacabada, y Los Secretos la terminan para dar forma a uno de sus grandes éxitos, Ojos de Gata. Curiosamente, Sabina también la acabaría por su lado a su manera y la publicaría como Y Nos Dieron las Diez. Comparen las versiones para comprobar el talante de cada músico. Además, en un gesto de generosidad, cuando Sabina ya tenía grabada Por el Bulevar de los Sueños Rotos, apareció Álvaro con una música totalmente diferente y el cantautor borró su música para publicarla con la nueva melodía.

Entre 1989 y 1993 editan la trilogía que redefinirá su sonido y los aupará por fin al éxito popular y el reconocimiento crítico, En La Calle del Olvido, Adiós Tristeza y Cambio de Planes. Sacarán la mandolina, la steel, el acordeón y el violín, y darán tanto protagonismo a las guitarras acústicas como a las Rickenbacker. Los noventa apuntalan su reputación como padrinos del pop-rock español y grandes supervivientes de la Movida. Álvaro construye un rock más clásico y conservador, mientras que Enrique explora otros caminos cercanos a Jackson Browne y Gram Parsons. Su cortejo con la heroína es vox populi, y el cantante lo aborda de forma elíptica en la reveladora Buena Chica. Si recurren a versiones de otros intérpretes, como si fuera un manifiesto, son de autores en español. Se descuelgan reivindicando influencias tan dispares como Alarma, Radio Futura, Carlos Cano y los corridos mexicanos.

1998 será un año sabático para Los Secretos. Álvaro aprovechará para lanzar su primer trabajo en solitario con su versión de Por el Bulevar de los Sueños Rotos y Enrique monta un grupo paralelo, Enrique Urquijo y Los Problemas (no me digan que este tipo no era autocompasivo), con el que dar rienda suelta a otras inquietudes musicales. En los discos de esta formación reinterpretaría canciones de Los Secretos en clave tex-mex, versionearía a sus autores favoritos y compondría al estilo de los grandes de la música popular como José Alfredo Giménez y Lucho Gatica. Son un par de albumes encantadores llenos de country festivo con aires mariachi sin asomo de trompetas ni gallitos. Enrique ha desarrollado una voz personalísima, pero cada vez más afectada, inconfundible, pero llena de manierismos. Si en sus comienzos eran jovencitos acelerados y melódicos, en la madurez de Los Secretos predominan los tiempos medios y la dulzura , pero sus letras parecen no haber crecido y siguen repitiendo los mismos tópicos naif de timidez adolescente.

Los últimos trabajos de Los Secretos serán productos ultraprofesionales con buenos temas como Pero a Tu Lado, fruto de artistas con tablas y un pulso ajustado. Echan mano de una historia de Alack Sinner de Muñoz y Sampayo para escribir Tu Tristeza, y se plantean 1999 con un Grandes Éxitos bajo el brazo. El día antes de que el disco salga a la calle, Enrique aparece muerto en un portal de Madrid. Tras muchos años coqueteando con las drogas, la heroína se lo lleva por delante. Álvaro sigue adelante con discos en directo, regrabaciones, recopilaciones y nuevas obras que, curiosamente, retoman el aroma a folklore mexicano tan querido por su hermano en sus últimos años. La plana mayor del pop español se reúne para un disco de homenaje que incluye la última canción grabada por Enrique con su temática tristona de siempre. Es un flaco epitafio. Déjame parece un karaoke, Miguel Ríos se carga Ojos de Gata y Mikel Erentxun está más lloriqueante que nunca en No Me Imagino, realizando su peor imitación de Morrissey, pero eso no quita para que Los Secretos sean todavía hoy por hoy una de las formaciones más grandes que ha dado la música en español.

Calificación: 4

4 Comentarios:

Fran G. Lara dijo...

Acompáñese con una Coronita.

Marcos Callau dijo...

CORONITA!!!!. Fresquita, bonita y rubita!. Bien.
Debo decir que, aunque siempre he escuchado a Los Secretos porque han sido mi grupo español favorito, me ha gustado volver a leer la historia de su formación y aprender aspectos que desconocía (como el programa especial de TV, Popgrama). Me afectó mucho la muerte de Enrique Urquijo pues yo era un asiduo de su música en solitario junto a Los Problemas. Siempre he comparado a Los Secretos con los Eagles, me parece que tiene muchas conexiones. Más aún cuando en el disco "Sólo para escuchar" cantan una canción a dúo con Jackson Browne, compositor de "Take it easy" junto a Glenn Frey. ¡Qué grandes son Los Secretos!.

Anónimo dijo...

El primer disco es una maravilla. Lo que pasa que en este país estamos ciegos por lo anglosajón y siempre hemos rechazado lo de aqui. El sonido, las letras, etc. es una preciosidad. Le tengo un cariño especial, siempre cerca de mi.

También el miniLp "El primer cruce" por supuesto "La calle del olvido" son discos imprescindibles.

PAblo dijo...

Bueno, pues otro afectado en su momento por la muerte de Enrique (uno de esos sucesos que te dejan hecho polvo como el SIDA de Magic o la muerte de Fernando Martin aunque no conociera realmente a la persona). Las canciones de Los Secretos me siguen pareciendo fantásticas e incluso mejores conforme va pasando el tiempo (cosas de la edad) y a mí me gusta más su "Ojos de Gata" que la de Sabina.

Me ha hecho gracia tu análisis del concierto-homenaje. No puedo imaginarme a Miguel Ríos cantando algo fuera de su repertorio habitual...

Impacientes Saludos.