Ustedes me ven ahí arriba, retratado en la cabecera de este blog, y luego descienden para leer los indescriptibles artículos con los que cada día les regalo, y sin lugar a dudas pensarán que soy un ser privilegiado, no me cabe la menor. Me verán como un tipo inalcanzable con cara de arcángel, cuerpo de semidios griego y cerebro de líder natural. Pero se equivocan. Ya sé que es difícil de creer, pero soy tan friki como el que más. A mí me enseñan el trapo de una peli de yuyito, con vísceras y zombies, y embisto como si me hubieran puesto delante a Scarlett Johansson. Una película con un título tan explícito como The Crazies ya tiene todos los números para que la parroquia bloguera más retorcida babee de gozo y yo, que me debo a mi público que tanto me quiere y a quien tanto debo, no puedo pasar por alto el metérmela entre pecho y espalda para que ustedes tengan todos los elementos de juicio antes de acercarse a su comercio del ramo favorito.
George A. Romero, a quien tanto le gustan los zombies, produce este remake de una película suya de 1973. Un film en la misma línea que Crossed y Black Gas (del que les hablaremos mañana), un par de comics que si no son de muertos vivientes, se les parecen mucho. En dos días un pacífico pueblo norteamericano se va al garete. Los habitantes poco a poco pasan incubar una enfermedad a volverse extremadamente agresivos. Claro está, la cosa se desmadra. Detrás hay una historia de virus, conspiraciones militares, un Sheriff increíblemente intuitivo, y poco más. A partir de ahí todo es "me escondo, me pillas, me escapo", con el ejército repartiendo balas a quien se mueva, y una horda de desquiciados envueltos en una ensalada de sangre.
The Crazies pretende ser un muestrario de atrocidades, pero como toda película que aspira a algo en Hollywood, es timorata. Peor aún, el misterio es pobre y la inquietud que provoca, escasa. El guión tiene más agujeros que un queso de Gruyère, y muchas veces es formulaico. Hay demasiadas soluciones de último minuto, y el espectador no puede evitar que se le escape una sonrisita ante la falta de sorpresas. El argumento, desarrollo, dirección e intérpretes son de telefilm, y sin embargo es entretenido y mantiene enganchado hasta el final si no se le da muchas vueltas. A los lectores de Crossed les divertirá, pero no esperen el mismo nivel, el cine siempre aspira a un público más amplio y con menos estómago. Aún así, funciona para pasar el rato un sábado por la tarde. The Crazies dio pie a una adaptación al comic en una miniserie de la que, junto con Black Gas, también les hablaremos mañana. Seguro que lo estaban deseando.Calificación: 1
2 Comentarios:
Pruebe otro dia que le apetezca con el remake de "Dawn of the Dead" de Zack Snyder que posiblemente le entretenga más. De este film que comenta tampoco he albergado muchas esperanzas(aunque acabe viendo)aunque deberia verse alguna así como "Me bebo tu Sangre" para delirar con lo que es un guión de infectados tarados.
Una gran aportación.
El remake de Snyder, una obra casi desconocida.
Si no fuera por eruditos así, la de obras maestras que pasarían desapercibidas para el gran público...
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