sábado, 13 de noviembre de 2010

Bruce Springsteen:The Promise ¿Promesa Cumplida?

En 1975 Bruce Springsteen llevaba casi una década luchando por hacerse un hueco en el mundo de la música. Justo en el momento en el que llegó a la cima, todos sus sueños se vinieron abajo de golpe. Su último trabajo, Born to Run, lo había puesto en lo más alto de las listas de medio mundo, su cara estaba en la portada de las revistas más importantes y sus conciertos eran celebraciones en comunión con una legión de seguidores. La grabación del disco, sin embargo, había sido un proceso tortuoso que llegó a agotar a todos los implicados, y la gira por el Reino Unido se había saldado con una reacción fieramente crítica por parte de la prensa especializada, dejando a Springsteen airado con su compañía y frustrado consigo mismo.

Para hacer las cosas aún más difíciles, el artista se hallaba en pleno proceso de divorcio de su mánager de siempre, Mike Appel, quien estaba dispuesto a poner a su pupilo en una situación comprometida gracias a un contrato leonino que le impediría entrar en un estudio de grabación durante tres años. Típico en él, Springsteen reaccionó enclaustrándose con su banda para escribir y ensayar docenas de canciones. Es legendaria la cantidad de temas que Bruce graba y archiva para cada disco por los motivos más peregrinos. Durante el tiempo que duró la disputa, nuestro héroe se vio privado de poder publicar cualquier canción nueva y no pudo así aprovechar el tirón de su recién ganada fama internacional. Cuando por fin Darkness on the Edge of Town vio la luz en 1978 resultó un trabajo hosco, duro y amargo, reflejo de la crisis que el músico había estado atravesando.

Atrás quedaban, sin embargo, un buen lote de composiciones que si hubieran podido publicarse en su momento habrían dado lugar a un album mucho más luminoso. La mayoría de esas canciones son conocidas por los aficionados en uno u otro formato a través de diversos bootlegs. Ahora el propio Springsteen ha decidido publicar un doble CD con parte de los temas provinientes de aquellas sesiones. En The Promise el aficionado puede disponer por fin con buen sonido de dos de las piezas más buscadas en la voz de su autor. Because the Night, el éxito que cedió a Patti Smith para que le acabara de dar forma, y Fire, el tema que escribió para Elvis Presley, pero que el Rey no llegó a grabar por su repentino fallecimiento, y que fue a parar a otro rocker de pro, Robert Gordon, y más tarde a The Pointer Sisters.

Se incluyen apuntes de lo que luego se utilizaría para Darkness on the Edge of Town. Racing in the Street abre fuego en una toma mucho más enérgica que la desolada toma publicada finalmente, y que recuerda a la spectoriana versión que hizo Roger Taylor de Queen en su segundo disco en solitario. Es la canción que sienta el tono que hubiera diferenciado a Darkness de The Promise. Candy’s Boy es un archiconocido outtake, una versión primeriza de Candy’s Room, con la misma letra, y música totalmente diferente. Come On (Let’s Go Tonight) es el caso contrario y se convertiría en Factory al cambiarle la letra. It’s a Shame es un número que le salió demasiado parecido a Backstreets, pero sin su furia. La canción que da título a esta recopilación es otro de esos temas de arquitectura épica que tan bien le salían a Bruce por aquel entonces, y que seguramente quedó fuera porque Darkness ya contenía unos cuantos en esa vena. The Promise fue publicado también en una deslavazada versión más reciente que Springsteen grabó con motivo de Tracks, su box set de descartes.

Este nuevo doble CD ofrece una generosa dosis de canciones de aire optimista que no tuvieron cabida en el sombrío proyecto que fue Darkness. Ain’t Good Enough for You es un desenfadado tema que fue compilado por los bootlegers con el título de What’s the Matter Little Darling, y que comparte el mismo tono juerguista que Sherry Darling de The River, pero sin llegar a su excelsa altura. Gotta Get That Feeling se conocía en dos versiones diferentes, más desnudas, que esta animada toma definitiva. Lo mismo sucede con Outside Looking In, un alegre pastiche de Buddy Holly que en la versión pirata estaba lastrado por unos descacharrantes coros totalmente desafinados. Otra sorpresa en el mismo tono es Talk to Me, que sólo había sido pirateado como instrumental, y que ahora aparece completo con la pista de voz.

Una excelente canción pirateada indistintamente bajo los títulos de Endless Night y English Sons recibe aquí su bautizo oficial como Wrong Side of the Street. Junto a Rendezvous se trata de dos números con una clara inspiración en el folk rock sesentero de guitarras Rickenbacker byrdsianas. A Bruce le gustaba probar el mismo enfoque en canciones diferentes y luego quedarse con la que más le convenciera. Durante esta época experimentó con este sonido en varias composiciones que culminaron finalmente en The Ties That Bind, el tema que abría The River en 1980. También hay baladones ya conocidos de forma ilegal como One Way Street y Spanish Eyes, y otros totalmente novedosos, al menos para el que esto suscribe, como Breakaway y The Brokenhearted, un tema de aires mariachi gemelo de Hearts of Stone, otro outtake que ya apareció en Tracks.

El resto es un puñado de canciones que no se habían escuchado con antelación. Save My Love tiene el sonido de campanitas propio de Born to Run y es fácil ver por qué quedó fuera. Demasiado parecido a muchas otras cosas hechas antes por él mismo. Algo similar sucede con Someday We’ll Be Together, una extraña canción totalmente fuera del canon de Springsteen. Casi parece un tema propio de The Carpenters con un estribillo que recuerda a 4th of July (Sandy), una maravilla de su segundo album, The Wild, The Innoncent & The E Street Shuffle. Escondido como hidden track cierra el disco uno de los mejores outtakes previamente aparecidos en bootleg, The Way, un intenso tema que ya merecía ser oficializado.

¿Qué se ha quedado fuera todavía? Mucho. Burradas como Janey Needs a Shooter, Preacher’s Daughter, Break Out (aka All Night Long) y la imitación de Bo Diddley que es I’m Goin’ Back. Delicadezas como la versión primeriza de Drive All Night, la toma desnuda de The Promise al piano y Castaway (aka The Ballad). Piezas rutinarias, restos poppies y las fantásticas Don’t Look Back, Hearts of Stone y The Iceman, que ya se publicaron en Tracks. Si sumamos el disco oficial, este doble CD, lo que apareció en la caja de inéditos y lo que aún no ha sido publicado oficialmente, Springsteen registró durante aquellos tres años cerca de 50 canciones, material suficiente para alimentar la carrera completa de otros autores menores. Así de bueno era, un artista en estado de gracia durante una década.

The Promise da una pista de por dónde habrían ido las cosas si no hubiera sido por el estado de ánimo en el que se encontraba Bruce cuando publicó su disco de 1978. Sin canciones como estas, Darkness on the Edge of Town resultó un trabajo tan amargo como Adam Raised a Cain, tan rabioso como Streets of Fire, tan inmediato como Prove It All Night, tan esperanzado como The Promised Land, tan excelso como Badlands, tan deprimido como su canción titular. Una obra maestra de la angustia, la resistencia y la supervivencia. Ciertamente, The Boss acertó al plantear su visión definitiva. Las canciones de The Promise son buenas, vienen de un artista en su mejor momento de forma, pero suenan frías, les falta corazón y, sobre todo, cohesión. Y eso, hablando de Bruce Springsteen, es pecado mortal. Yo ya estoy temblando de pensar qué se nos puede venir encima cuando le toque el turno a la reedición conmemorativa de The River.

Calificación: 3

15 Comentarios:

Fran G. Lara dijo...

Acompáñese con una Leffe… ¿Una qué?

on_m3rcur_7 dijo...

Calificación 3 ? Sobre cuanto... por curiosidad... =??=? sobre diez?

on_m3rcur_7 dijo...

Vale. Ya vi el "sistema de calificación" jajaja Perdon.

Fran G. Lara dijo...

No hay problema. De todos modos lo reproduzco aquí por si acaso.

(0) Pésimo, huya sin mirar atrás.
(1) Malo, sin embargo tiene sus momentos.
(2) No está mal, aunque no es para tirar cohetes.
(3) Bueno, pero no es para todo el mundo.
(4) Excelente, merece la pena investigar.
(5) Imprescindible, no se lo pierda.

Cinemagnific dijo...

Igualmente tiene que tener material interesante. Le echaré un vistazo.

Jero dijo...

Junto con el "Asterios Polyp" de Mazzuchelli, la caja conmemorativa del "Darkness on the Edge of Town" es el regalo de Navidad que más ilusión me hace. Tu reseña no ha hecho más que ponerme los dientes larguísimos. Además, yo del "Tracks" he escuchado muy poquito, así que todos estos temas publicados allí o en bootlegs serán totalmente nuevos para mí, jur jur jur...

Si a eso le sumamos el documental sobre la creación del disco, lo voy a gozar como un enano. El documental que venía con la edición del 30 aniversario de "Born to run" ya me había gustado mucho, y además presentaba una versión de "Jungleland" con una intro totalmente diferente que por desgracia se quedó en el limbo discográfico... o tal vez no, ¿sabes algo sobre eso?

Por cierto: tu entrada acaba de destruir mis ilusiones de dedicarle al Boss un próximo monográfico de "mis músicos favoritos". Joder, Fran, ¿cómo no te van a parecer convencionales mis reseñas musicales cuando yo aún estoy empezando a gatear en la historia del rock y tú eres un maratonista consumado?

Ah, un último apunte extramusical: la Leffe es mi cerveza favorita. Y eso que yo no soy cervecero. Pero durante un agosto que pasé en Bruselas me pillé un par de pedos entrañables a base de Leffe, jejeje...

Fran G. Lara dijo...

Tendría que repasar el documental sobre la creación de Born to Run, ya no me acuerdo. Lo que sí puedo decirte es que de entre los muchos piratas de Springsteen que tengo, guardo bastantes tomas alternativas de ese disco. En concreto recuerdo un Jungleland con arreglos de cuerda muy efectivo. Tal vez te refieras a eso. Aunque mi favorita de aquellas sesiones es un Thunder Road acústico totalmente diferente.

Tengo pensado dedicar un artículo a las canciones perdidas de Springsteen, pero dentro de un tiempo, para no saturar con el mismo tema. Debes saber que en Tracks no se incluye ninguna canción de las que aparecen en The Promise. Son más canciones de la época de Darkness. Ya digo, yo en total tengo unas cincuenta.

Y, Jero, es sólo que me esperaba más de tu post sobre Radiohead. Tiene gracia, pareces haber paralizado la segunda parte. No me lo tomes en cuenta. A cambio, tus críticas de cine son magistrales. Normalmente me suele gustar más lo que escribes sobre una película que la película en sí, ya tú ves, mi amol.

Jero dijo...

Estoy casi convencido de que el "Jungleland" al que me refiero es ése que comentas. Recuerdo que la intro era mucho más orquestal. Desconozco, por otro lado, la versión acústica de "Thunder road". A ver si la localizo, que es junto con "The River" mi canción favorita del Boss. Esa entrada que profetizas sobre canciones perdidas de Springsteen será más que bienvenida (y ya si tiene alguno de los temas enlazados ni te cuento, jejeje).

La segunda parte de lo de Radiohead está casi lista. Aún no te tengo tanto miedo, jajaja... (aunque ya te advierto que será, nuevamente, un repaso cronológico muy por encima a sus discos oficiales). Se retrasó un poco porque hace unos días descubrí el disco en solitario de Philip Selway y quería mencionarlo también. Me falta escribir unas líneas sobre "Amnesiac" y "The Eraser" y buscar los enlaces de todas las canciones. A ver si esta semana lo subo, aunque luego me muelas a palos.

Dicho lo cual, qué bonito es darnos cera entre bloggers, jajaja. Tú sigue con tus estupendas reseñas musicales, que yo tengo cine para rato ;)

Fran G. Lara dijo...

Mmm... Repaso cronológico a su discografía? Datos? Eso ya se encuentra en la Wikipedia y raramente me cuentan nada que ya no sepa. Reflexión, análisis, opinión, eso es lo que me interesa.

Marcos Callau dijo...

Hola Fran. Hace mucho tiempo que creo firmemente que todo lo que Springsteen toca se convierte en oro. Lo llevo siguiendo desde la gira de The Rising y lo he ido a ver todas las veces que ha venido a visitarnos desde el 2001. Creo que en total he asistido a ocho conciertos suyos y el último, en Sevilla, me pareció apoteósico a pesar de que muchos piensen que ha perdido gas. De "Darkness on the edege of town" debo decir que es un disco oscuro pero que, sin embargo, me gusta mucho. "Prove it all night", "The promised land" o la canción que da nombre al disco son tres auténticas joyas con las que ya podría cerrar un trabajo brillante. De todas formas creo que este CD doble que s epresenta con el materila inédito engrandece bastrante el trabajo original. "The promise", descubierta en "Tracks", me parece una de las mejores baladas que tiene el Boss, además de un claro homenaje a Thunder road. Muy buen post Fran.

Jero dijo...

Fran: no me planteo esas entradas de "mis músicos favoritos" como un "todo lo que usted quiso saber sobre..." Para eso ya están los biógrafos y la prensa especializada. O los críticos profesionales. Las opiniones sí son mías, claro, pero como hablan sobre cosas que me gustan, generalmente siguen la línea de "esto mola mogollón y os lo recomiendo", aunque maquillado con un vocabulario menos obvio y un aire de falsa objetividad. Sólo quiero hacer un pequeño repaso a sus discos señalando mis canciones favoritas para animar a quienes no las conocen a seguir el enlace, darles una escucha y saber un poco más sobre estas bandas. Algo meramente introductorio, vamos. Para tipos curtidos como tú probablemente carezcan de excesivo interés, cosa que asumo. Pero si por ejemplo David (que no conoce mucho a Radiohead) acaba por leer la entrada y así descubre un grupo que podría interesarle, ya me doy con un canto en los dientes.

Por otro lado, yo a veces miro la Wikipedia (o Filmaffinty, o IMDB) para completar las lagunas que pueda tener sobre casi cualquier tema (con las fechas, por ejemplo, soy un desastre...) Sobre todo cuando se refiere a cosas que he descubierto a posteriori y sobre las que inevitablemente tengo que documentarme porque no las viví. Dicho lo cual, supongo que a tus lectores esto les tirará de un pie y lo mejor será retomar el asunto del Boss.

Sobre lo que dice Marcos Callau: a mí me gusta mucho Springsteen, pero yo no diría que todo lo que toca se convierte en oro. Sus últimos discos, sin ir más lejos, están muy por debajo de lo que cabría esperar de un tipo que antaño facturó obras maestras como "Born to run", "Darkness on the edge of town" o "The wild, the innocent & the E Street shuffle" (¿soy yo o este disco es menos recordado de lo que debiera serlo?). "Working on a dream", quitando "Outlaw Pete" y "The Wrestler", me parece un álbum muy discreto... Yo a Springsteen lo he visto tres veces en directo: la primera en la gira de "The Rising", y fue uno de los mejores conciertos (sino el mejor) de mi vida; la segunda presentando "Magic", a un decepcionante medio gas, y la tercera el año pasado, donde volvió a ser el Springsteen enérgico que todos amamos (curiosamente en ninguna tocó "The river", para dolor de mi corazón). Vamos, que el tío es un fiera, sí, pero tiene altibajos como todo hijo de vecino (y más con tantos discos y giras a sus espaldas).

Marcos Callau dijo...

Hola Jero... hasta puede que hayamos estado en el mismo conierto de la gira de The Rising. Yo estuve en Barcelona, en Montjuic. Fíjate que estoy deacuerdo contigo en que "The wild, the innocent & The E Street Shuffle" debiera ser más recordado pero, sin embargo, lo considero menor a "Magic". Yo creo que los últimos dos discos (sobretodo "Magic") han sido injustamenta vapuleados por la crítica. Creo que Springsteen nos da más de lo mismo y a un nivel muy alto para su edad. "Born to run", "The River" y "Born in the U.S.A." son obras maestras, insuperables, pero ahora, en su madurez, ofrece un rock también maduro que recuerda mucho a los viejos discos de sonido oldie (sobretodo "Magic"). No sé pero para mí canciones del último "Working on a dream" como "This life" o "Kingdom of days" son maravillosas. Eso sí, "Working on a dream", creo que es el disco más flojo de su carrera porque en mi opinión sobran algunas canciones como "Surprise, surprise" o "The queen of the Supermarket". En fin, es un placer cambiar impresiones contigo Jero.

Jero dijo...

Yo vi el concierto de la gira de The Rising en el estadio de La Peineta en Madrid, pero una de las chicas que me acompañó había estado también (creo recordar que fue uno o dos días antes) en el de Barcelona, jeje. Los fans de Springsteen: dios los cría y ellos se juntan (a miles). Supongo que es una cuestión muy subjetiva, pero a mí "The wild, the innocent & the E Street shuffle" me parece infinitamente mejor que "Magic". De hecho, creo que es uno de los mejores discos del Boss, con todos esos cambios de ritmo en cada canción y la capacidad de saltar del folk dylanesco al rockabilly pasando por el rock casi-progresivo sin solución de continuidad. Muy grande. En lo que sí coincido contigo es en que algunas canciones de "Working on a dream" sobran, aunque a mí "Queen of the supermarket" me parece muy superior a "Surprise, surprise", que me resulta espantosa (creo que es una de las poquísimas, tal vez la única, canción del Boss que soy incapaz de escuchar entera...) Por supuesto, un placer también por mi parte compartir impresiones contigo, Marcos.

Josep Abella dijo...

..."las canciones de "Darkness...", suenan "frías"(???)y "les falta corazón"(ud cree?). Solo decir al sr. crítico:1- Toda opinión es respetable, en la medida que la música es de apreciación SUBJETIVA.2- Pero tenga ud. muy claro que sus apreciaciones son un caso entre mil...simplemente a-som-bro-so.

Fran G. Lara dijo...

Ese entrecomillado no es correcto, Josep. Lea usted bien. En ningún momento digo que "Las canciones de Darkness suenan frías (...) y les falta corazón". Digo que eso es lo que les sucede a las de The Promise, las que fueron rechazadas para Darkness. Y por eso comprendo que quedaran fuera. Por contraposicion, Darkness es un disco en el que arde la pasión, la furia. Es devastador. Y esas canciones no encajaban en ese concepto. Son buenas canciones, pero no alcanzan la excelencia que tiene Darkness on the Edge of Town como obra completa. No me entrecomille mal, haga el favor.