Gary Lightbody saca la mandolina y se junta con sus amiguetes para marcarse otro de esos supergrupos alternativos que tan de moda parecen estar ahora. Tired Pony, que así se llama la convención, nació con la intención de hacer un album de country. Al final ha salido un trabajo de indie rock con el aroma folk con el que tanto le gusta últimamente al hiperactivo líder de Snow Patrol adornar sus composiciones. Como la energía, que ni se crea ni se destruye, sólo se transforma, los viejos rockeros nunca mueren, sólo se repliegan a sus raíces y se reconvierten en folkies. A Lightbody se unen el batería de Belle & Sebastian, Scott McCaughey de Young Fresh Fellows y su patrón, Peter Buck de REM, que no se pierde una. En comandita se conjuran para grabar un disco significativamente titulado The Place We Ran From y hacer lo que más les tira. Echan también una manita gente de The Editors; el cantautor M. Ward, empeñado en colarse en todas las fiestas a ver si por fin mete un pie en las listas de éxito, aparece haciendo no sé sabe bien qué, y su compañera en She & Him, la actriz Zooey Deschanel, que tampoco para, asoma para marcarse un duo.
El movimiento de apertura, Northwestern Skies, pone en evidencia por donde va a discurrir The Place We Ran From. Abundante en melodía y corto en chicha. Bienintencionado, pero por paisajes demasiado esotéricos como para llegar a emocionar. Get on the Road no parece decidir a dónde quiere ir a parar, y Pieces, el número que cierra el disco, intenta desencadenar el apocalipsis antes de llegar a aburrir. Point me at Lost Islands quedaría perfecta en cualquier fiestorro irlandés melancólico, igual que I Am a Landslide, una bonita tonada campestre que, ah, no es cantada por Lightbody. El corte que queda más cerca del concepto original del disco es The Good Book, pero no va más allá de un ligero tinte country. Lo que no puede remediar Lightbody es su momento Coldplay. Ya saben que Snow Patrol siempre se está disputando el mismo mercado que los chicos de Chris Martin. Dead American Writers es un himno indie-rock à la americana, la canción con el sonido más convencional del disco. Grita single por todos sus compases. The Place We Ran From acaba acomodándose a medio camino entre The Waterboys y Steve Earle para hipsters. Agradable, se deja oir, pero no marcará un hito en la historia de la música, ni siquiera la de este año.
Calificación: 2
El movimiento de apertura, Northwestern Skies, pone en evidencia por donde va a discurrir The Place We Ran From. Abundante en melodía y corto en chicha. Bienintencionado, pero por paisajes demasiado esotéricos como para llegar a emocionar. Get on the Road no parece decidir a dónde quiere ir a parar, y Pieces, el número que cierra el disco, intenta desencadenar el apocalipsis antes de llegar a aburrir. Point me at Lost Islands quedaría perfecta en cualquier fiestorro irlandés melancólico, igual que I Am a Landslide, una bonita tonada campestre que, ah, no es cantada por Lightbody. El corte que queda más cerca del concepto original del disco es The Good Book, pero no va más allá de un ligero tinte country. Lo que no puede remediar Lightbody es su momento Coldplay. Ya saben que Snow Patrol siempre se está disputando el mismo mercado que los chicos de Chris Martin. Dead American Writers es un himno indie-rock à la americana, la canción con el sonido más convencional del disco. Grita single por todos sus compases. The Place We Ran From acaba acomodándose a medio camino entre The Waterboys y Steve Earle para hipsters. Agradable, se deja oir, pero no marcará un hito en la historia de la música, ni siquiera la de este año.
Calificación: 2
4 Comentarios:
Tengo mucha curiosidad por escuchar esta banda y por lo que cuentas aun mas!
un saludo
Pues no lo pongo muy bien.
Por eso!!! es como Le Noise de Young que todos van diciendo que es malo, pues tengo mas gans aun de escucharlo, a ver si le encuentro algo!Jejeje, uno que es un poco raro!
un abrazo
A petición de Blogger se han retirado todos los links e imágenes que acompañaban a este texto.
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