domingo, 10 de octubre de 2010

Solomon Burke (1940 - 2010)

Solomon Burke disfrutó de la vida. Tuvo 21 hijos, 90 nietos y 19 biznietos, muchos kilos y aún más éxitos en el mundo del soul. En los años sesenta, el artista que quería dedicarse a la música negra tenía dos grandes opciones: la Motown, una factoría que dejaba poca libertad a sus intépretes, orientada al pop asequible a una audiencia blanca, o la Atlantic-Stax, enfocada al soul pringoso y con raíces. En ella estaban Otis y Aretha, y allí firmó Solomon Burke sus mejores canciones. Pelotazos como If You Need Me, Cry to Me y Everybody Needs Somebody to Love, versioneados por todos los pretendientes del rhythm & blues británico de inicios de la década. Como tantos artistas norteamericanos, durante algunos años estuvo en un semi-retiro durante el que se concentró en su labor de ministro de una de esas múltiples iglesias cristianas que afloran en los Estados Unidos. En 2002 comenzó una segunda etapa dorada con Don't Give up on Me, un disco en el que los mejores autores contemporáneos le ofrecieron sus composiciones. Para entonces Solomon Burke estaba tan obeso que actuaba apoyado en un bastón. Cuando ya no pudo estar de pie en el escenario, cantaba sentado, envuelto en una capa de armiño, como un rey. El último disco que deja grabado, Hold on Tight, está previsto que se publique este mismo mes. El próximo martes iba a actuar en Amsterdam. Hoy ha fallecido a los 70 años en el avión que lo llevaba desde Los Angeles a la capital holandesa. Casi con las botas puestas. A partir de ahora empieza el espectáculo de la necrofilia.

1 Comentarios:

David dijo...

Estoy tan habituado a la versión rapidilla del Everybogy, que me ha "sorprendido" que no tuviera el mismo tiempo.
Reconozco mi ignorancia y debo decir que no conozco o tengo escuchado nada de este hombre aparte de los temas que has enlazado (pero versiones de sus temas sí conocíasí, por lo que oigo).