¿Una novela de fantasmas protagonizada por una estrella del rock y una bailarina de strip-tease gótica, escrita por el guionista de Locke & Key, que además es hijo de Stephen King? Si ese no es el sueño húmedo del friki cum laude, no sé qué otra cosa puede serlo. El Traje del Muerto es la primera novela de Joe Hill, una historia de terror originalmente titulada Heart Shaped Box en referencia tanto a la canción de Nirvana como a una caja en forma de corazón que tiene un importante papel en el relato. No falta ni uno de los elementos que se podrían esperar: heavy metal, satanismo, chicas con piercings y tatuajes, sexo, fanatismo religioso y apariciones inquietantes. Con estos mimbres, cómo no, en Estados Unidos se vendió como rosquillas.
Judas Coyne es un maduro rockero semiretirado aficionado al ocultismo y con una amplia colección de rarezas sobre el tema. Cuando surge la oportunidad, no duda en comprar en una subasta por internet el traje con el que quería haber sido enterrado un hombre que ha muerto. Se supone que con el traje está comprando también el espíritu del hombre, lo que no sabe es que se trata de un espíritu maligno directamente relacionado con él. Comienza ahí una historia de venganza, huida y persecución. El espectro intenta hacer que Judas se mate y mate a todo aquel que le ayude. Un acoso que se extiende a la novia del músico a través del ambiente tenso, oclusivo y rural de los estados sureños. Un retrato de eso que llaman American Gothic.
Judas Coyne es un maduro rockero semiretirado aficionado al ocultismo y con una amplia colección de rarezas sobre el tema. Cuando surge la oportunidad, no duda en comprar en una subasta por internet el traje con el que quería haber sido enterrado un hombre que ha muerto. Se supone que con el traje está comprando también el espíritu del hombre, lo que no sabe es que se trata de un espíritu maligno directamente relacionado con él. Comienza ahí una historia de venganza, huida y persecución. El espectro intenta hacer que Judas se mate y mate a todo aquel que le ayude. Un acoso que se extiende a la novia del músico a través del ambiente tenso, oclusivo y rural de los estados sureños. Un retrato de eso que llaman American Gothic.
Afortunadamente Hill posee un estilo personal que lo distingue de los mecánicos autores de best sellers de intriga absolutamente intercambiables. No se anda con rodeos, acude a los detalles precisos, intercala interesantes reflexiones y deja caer las oportunas alusiones al mundo del rock, el punk, el heavy, el blues y el country. Su protagonista no es un chico bueno, ni siquiera es atractivo, y esos tonos grises lo hacen más interesante. Ninguno de los personajes es totalmente maniqueo, sino que son humanos perfectamente caracterizados, que evolucionan a lo largo de la historia, que muestran de dónde vienen y cómo han llegado a ser lo que son. Pero, ay, eso no es suficiente para darle un poco de vida a la novela. Y es que no es fácil meter el miedito en el cuerpo simplemente con una narración.La historia se alarga excesivamente y la trama es decepcionantemente sencilla y lineal para lo que se podría esperar a tenor del magnífico trabajo de Hill en el comic dibujado por Gabriel Rodríguez. No hay sorpresas, no hay piruetas, no encontramos los subyugantes laberintos que el autor construye en Locke & Key. Por mucho que sea entretenido, El Traje del Muerto no es un relato que atrape. Uno puede soltar el libro y continuar su lectura al día siguiente. O incluso al cabo de varios días. Neil Jordan está escribiendo el guión de la adaptación cinematográfica que él mismo adaptará. Seguro que funciona mucho mejor en la gran pantalla.
Calificación: 2
17 Comentarios:
Acompáñese con Antichrist Superstar de Marilyn Manson.
Lo leí hace un tiempo y me pareció totalmente prescindible. La trama es, como bien dices, tan sencilla, lineal y predecible, que yo seguía adelante simplemente por ver si en algún momento el tal Hill se atrevía a echarle valor y proponer un giro argumental que me desencajara la mandíbula. Y es que no me creía que nadie hubiese invertido tanto tiempo para contar simplemente eso... Al final no hubo giro, yo acabé el libro como quien termina de leer los ingredientes en la etiqueta de un bollycao y a otra cosa mariposa...
Por cierto: mientras lo leía no dejaba de ver al protagonista interpretado en el cine por Bill Nighy, precisamente el tipo que hacía de rockero acabado en "Love actually", y al muerto como una especie de malvado Johnny Cash...
Leyendo el primer párrafo se me ha empezado a caer la babilla ante tanta testosterona friqui desatada de la que deducía unas expectativas de esas que te hacen picar con obras prescindibles para después jurar en arámeo una semana.
Menos mal que la claridad del último párrafo ha prevalecido y me hace suponer que lograré resistirme a los influjos de esta lectura...¿o no?
Buena reseña.
Impacientes Saludos.
Yo no comprendo su éxito arrollador en Estados Unidos. Los protagonistas en mi mente mientras lo iba leyendo eran: Fairuza Balk en American History X (Georgia, la novia del protagonista), Dakota Fanning (Florida, la ex-novia), el viejo de Poltergeist (el muerto), Andrew Eldritch de Sisters of Mercy en el vídeo de This Corrosion, pero con la barba del video de Dominion y ajado como Bob Dylan (Judas). Yupi.
Sinceramente no hay por donde cogerlo. Ahora, para los adolescentes que deben dejar la literatura juvenil, no es un mal escalón para ir dejando gran angular y otras.
Me pareció un libro bastante aburrido y prescindible. Tiene algún momento interesante (pocos) pero flojo, flojo.
Saludos
Yo no voy a leerlo. No me interesa...Pero ¿por qué El Traje del muerto ? ¿Tan poco resultón es La caja en forma de corazón? A mí me llamaría más la atención.
Como Madera Noruega lo haría más en lugar de Tokio Blues (que aún no he leído, pero sí me puede interesar). Aunque los amigos me dijeron que no, que Tokio Blues era más comercial.
Saludito.
Tokio Blues es, desde luego, un título muy tontorrón. Sin embargo creo que El Traje del Muerto funciona mejor para una novela de estas características que La Caja en Forma de Corazón. Además, ninguno de los dos títulos traducido tendría sentido. Sólo se entienden en inglés, Norwegian Wood y Heart-Shaped Box, por los referentes a los que señalan. Pero también pienso que un título en inglés no tendría buena salida en el mercado español y, además, títulos como esos sólo son comprensibles para un determinado tipo de público entendido. Y tú me dirás que eso también pasaría en los paises de origen. Y yo contesto que no creo que en la misma medida que aquí, en el que la cultura musical no va más allá de Estopa.
Pues a mi el japo de Tokios no me desagrada, su obra es algo asi como emo jajaja de lo comercial ... soportable
Alguien ha leido algo de Sándor Márai?
Creo que me estoy metiendo en un berenjena, que soy demasiado listo para mi, pero por probar ....
berenjenal , sois, listos
Ay, Yourcenar, te pasa como a mí... A todo correr en los comentarios y sale lo que sale.
Yo de listo tengo más bien poco (que así me va).. Y como ya he dicho, del Murakami no he leído nada (aunque amigos que no se conocen entre sí me lo han puesto muy bien (demasiado, tal vez)).
Un saludo.
A mí Tokio Blues me pareció decepcionante, absurdo, aburrido.
Tomo nota, Nemo. De todas formas, con todo el material que tengo para leer. No estaba ni en mi lista.
El tema de los títulos es complicado siempre...
Respecto a "Tokyo Blues"/"Norwegian Wood" hubiera preferido que se hubiera respetado el original porque hace referencia no a la madera noruega sino a una canción de los Beatles que forma parte de la trama de la novela (Murakami si gustaís de la novela japonesa contemporánea introspectiva y pelín deprimente os gustará). "Tokio Blues" no es una mala ocurrencia salvo porque no toda la novela se desarrolla en Tokio y la referencia musical es al pop de los Beatles. No tenían que haber bautizado ese título (total Tokio Blues son dos términos también extranjeros).
De Sándor Marai leí una novela autobiográfica que prometía ser interesante y me acabó aburriendo por lenta ("Confesiones de un burgués" o algo así). Al parecer en Salamandra les encanta y han aprovechado los beneficios de los harripotteres para publicarle.
Y ya para meterme en todos los charcos, aunque no he leído "El traje del muerto" me parece que es un título más atractivo que la traducción del original "La Caja en forma de corazón" para una novela de terror...
Yo con los títulos soy bastante inflexible. Creo que, en la medida de lo posible, deberían respetarse al máximo. Si un escritor titula su libro "Heart-shaped box" es precisamente porque quiere que el lector tome, como primera referencia, esa canción en concreto de Cobain & cía. Ergo, si me lo cambias por "El traje del muerto", ya estás cargándote la primera declaración de intenciones del escritor. Con "Norwegian wood", ídem de lo mismo.
Al cine le pasa otro tanto. "Cloverfield" se tituló aquí "Monstruoso", "There will be blood" es "Pozos de ambición" y "Eternal sunshine of a spotless mind", "Olvídate de mí" (del traductor sí que había que olvidarse). ¿Y qué se ha ganado con ello? Artísticamente, que a mí es lo que me interesa, nada. Se ha perdido, de hecho.
¿Que al espectador medio le pueden resultar títulos más atrayentes? Parafraseando a David Simon (creador de esa maravilla televisiva tan exigente como gratificante que es "The Wire"): "el espectador medio que se joda".
Lo mejor de Márai es la primera novela que publicó Salamandra, el resto va bajando progresivamente de calidad. La primera es poderosa dentro de su sencillez, creo que no defraudará a nadie. Su título:"El último encuentro"
Pues a mi tambien me gusto La Mujer Justa.
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