Todas las naciones tienen su día. Una jornada en la que celebran su existencia, su historia y, con un poco de esperanza, su futuro. Puede que eso del "orgullo patrio" a nosotros, españoles llenos de taras que arrastramos de un pasado cada vez menos reciente y ciertamente siempre sombrío, nos chirríe por rimbombante y peligrosillo. Eso sí, al día festivo no hay quien renuncie, ¿eh? Hoy, 12 de octubre, es nuestra Fiesta Nacional, queridos. En un día como este, cargado de símbolos, se sacan a pasear himnos y banderas. A algunos toda esa parafernalia les dará un poco de yuyito. A mí me dan jindama los partidos de fútbol, con toda esa marea de gente con bufandas en verano y bocadillos envueltos en papel de plata, gritándose los unos a los otros, insultando a un señor de negro y, ya saben, idolatrando a un puñado de niños ricos, por lo general incapaces de hilvanar una frase bien formada, que corren en calzoncillos. Decía que hoy es un día de símbolos y el Presidente del Gobierno es uno de ellos. Uno de los más importantes. El garante de la Soberanía Nacional, el representante de la voluntad de todos, el resultado de la tortura, el encarcelamiento y la muerte de tantos y tantos luchadores por la libertad durante siglos. La Democracia, mes amis, costó muchas lágrimas y muchas vidas. Con todos sus defectos, por ahora es el mejor modelo de convivencia que se ha inventado. José Luis Rodríguez Zapatero es el Presidente del Gobierno. El mío. El de todos. Puede gustarnos o no, podemos haberlo votado o no, podermos estar deseando desalojarlo de la Moncloa o no, pero está ahí porque la mayoría de nosotros lo hemos puesto en el cargo. Representa un sistema y una dignidad que nos hemos ganado y nos merecemos. De un tiempo a esta parte, Zapatero se ha convertido en el pim-pam-pum de todos los saraos. No vienen al caso ahora las razones. Porque en este momento se trata del Presidente del Gobierno de España encabezando los actos institucionales del día. Cada año aparece un grupo de abucheadores oficiales más o menos organizado que intenta reventar la solemnidad de la ceremonia, ansiosos por pillar cacho en el Telediario. Entonces yo me acuerdo de los denostados norteamericanos, ese hatajo de paletos, mostrando su respeto por su Presidente, a la sazón George W. Bush, el menos popular y el más odiado de su historia, siendo recibido en pie y con una salva de aplausos en cada aparición oficial. Los que abuchean a Zapatero tendrán sus motivos, o no, pero en esos momentos lo único que dejan patente es su nula educación y su flagrante incultura. Hoy es el día de honrar, aquellos que así lo sientan, las muchas cosas buenas que tiene nuestro país. El de antes, el de ahora, y el que viene. Seguro que cada uno podemos pensar alguna. Yo, por ejemplo, celebro estas letras con las que les estoy escribiendo. Y si no nos gusta este Presidente, ya habrá forma y momento de demostrarlo.
4 Comentarios:
La mala educación, la hipocresía y la doble moral se generalizan. A mí lo que me da coraje es toda esa gente que siempre anda quejándose de los dirigentes y luego no tiene la deferencia siquiera de ir a votar cuando toca, aunque sea en blanco, pero por lo menos hacer uso de ese derecho que tanta sangre costó al país... Y si no lo haces, al menos, cierra el pico luego...
Saludos y feliz fiesta.
Eeeeh, Kine . Yo soy de esos (ja,ja).
Así que bueno, no estoy de acuerdo, pero no pasa nada, eh?. Una cosa es que no cierre el pico (vote o no)... y otra ese tema de ir a abuchear, etc...
En Estados Unidos, por seguir el ejemplo del post, hay un respeto a la figura del presidente que aquí está lejos de conseguirse, porque allí se considera el presidente de todos (de todos los estados y de todos los ciudadanos). Recuerdo cómo en la autobiografía de Kirk Douglas, éste se emocionó con el atentado de Ronald Reagan y lloró. Él no le había votado. Es más, se opuso a su elección...pero entendía que había sido escogido como representante de su país y aceptó encantado y con orgullo el hecho de ser invitado a la Casa Blanca.
Esto va por actuaciones personales de cada uno, supongo.
Recuerdo otra entrevista en la que cuando le preguntaba a Charles Schulz por sus relaciones con los presidentes (prácticamente todos le habían invitado) decía que siendo niño su padre le dijo que se levantara porque pasaba no sé qué gobernador y había que mostrarle respeto, por la gente que lo había elegido, etc... y que él funcionaba así.
El entrevistador comentaba que dudaba, por ejemplo, que Feiffer (otro gigante), se levantara o asistiera tan alegremente a las invitaciones presidenciales (lógico, también).
¿Qué haría yo? Si no me pagan (tengo un precio... y es muy barato) dudo que fuera (ni a ver al de USA, ni al de aquí)...pero tengo claro que no iría a un acto de homenaje a lo que representa a abuchear, insultar o gritar. Creo que hay cosas que tienen su momento y su lugar. Puedes estar en contra de la guerra, pero en una velada en la que supuestamente se premia la labor cinematográfica, andar haciendo proselitismo y denuncias me parece fuera de lugar. A veces queda bien (opinable), a modo anecdótico
(... no voy yo, que va una india(falsa, también); Shame on you, Mr. Bush!, si no recuerdo mal)...pero si toda la ceremonia (que no veo) fuese así... Pues vamos, no le veo mucho sentido.
¿Te imaginas que Paul Simon cuando le están haciendo el homenaje en el Kennedy Memorial Center se pusiera a abuchear o a recrimar a Bush Jr su política? Aunque tuviera razón, no me parecería bien. Para eso, mejor no asistir al homenaje, y criticarle en otro sitio.
Por último... yo, por ejemplo hace años no voté en las municipales, pero quería una fuente y juegos para una plaza a la que acudían mis hijos. Me quejé y quejé... Y al final, con otros vecinos (bueno, otro y yo) (ja,ja)... movimos el asunto para que la plaza tuviera juegos, fuente, papeleras, etc...
Él votaba, yo no...pero los dos participamos en algo que nos interesaba. Supongo que él no me diría...no vengas conmigo a la Junta de Distrito, que tú no votas.
El problema es que nos quejamos mucho (los que votan y los que no)...pero no hacemos mucho más. Y por otra parte, que el único recurso para quejarte o dar el suspenso a los gobernantes de este país sea una papeleta cada cuatro años... no me acaba de convencer.
La democracia es el menos malo de los sistemas políticos, vale...pero no el mejor... preguntádselo a un italiano que sepa cómo funciona Berlusconi y observa cómo sigue ganando pese a todo.
Un saludito.
Bueno la gente que se va a pasar un día festivo a una parada militar quizá no sea significativa de la expresión popular. Porque no nos engañemos, que narices pinta la legión y los aviones en todo esto¿?!. Porqué no desfilan los funcionarios con sus máquinas de escribir, o los científicos de los programas de investigación con sus batas blancas o Belén Esteban del bracito de Bisbal?
Además, cualquiera que madrugue (ejem) para ir a abroncar a alguien muy cuerdo tampoco está.
Tradicionalmente los que acuden a este desfile, en su mayoría, se inclinan claramente a su derecha y eso les hace abuchear a Zapatero. Con esto no quiero decir que nuestro presidente no se lo merezca, pero es que, en este evento de los amigos de los uniformes, siempre serán hostiles a determinadas tendencias políticas. Incluso en otros tiempos increparon a Suarez y al mismísimo Gutierrez Mellado por su apoyo a la democracia. De aquellos barros vinieron estos lodos.
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