
El jovenzuelo
Dylan LeBlanc (veinte añitos y nada que ver con
Tony) está recibiendo el aplauso generalizado de la crítica musical especializada y no es difícil averiguar por qué.
LeBlanc es un artista como los de antes, de los de canciones con raíces, versos sentidos, estribillos reconocibles y el sonido del crujido de la silla mientras el intérprete acaricia las cuerdas.
If Time Was for Wasting es el single arquetípico de
Paupers Field y podría haber sido grabado perfectamente en 1970. No en vano el padre de
Dylan fue guitarrista de estudio de los archiconocidos
Muscle Shoals Studios. Su referente más inmediato, a pesar de su nombre de pila, no es el bardo de
Duluth, sino el
Neil Young de
Harvest. La voz doliente, las guitarras acústicas y la steel guitar zambullen al oyente desde el primer compás en un viaje a
Woodstock en compañía de
Crosby, Stills & Nash. Sus melodías también recuerdan a la primera
Joni Mitchell (casi nada), tiene apuntes de
country añejo y, sorpresivamente, en los momentos más reflexivos trae a la mente a
Chris Isaak.
Paupers Field, un disco rico, lleno de matices, que aguanta múltiples escuchas. Un debut a través de cuyos surcos brilla el sol. Habrá que seguirle la pista.

Calificación: 4
4 Comentarios:
Acompáñese con té con limón.
Aqui tengo mi copia en vinilo,recien recibida!
Discazo, sin duda el álbum que más he escuchado en estas dos últimas semanas.
Un abrazo.
Sí que me suena algo a Neil Young (y eso que yo no he escuchado mucho de Neil, y tampoco es que me apasione). Veinte años... Joder!
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