Cuando en su cuarenta cumpleaños John Lennon reapareció tras cinco años de silencio con sólo medio disco bajo el brazo, le llovieron los palos. El suyo era un affaire deslavazado destinado a sonar en las emisoras de todo el mundo. Lejos quedaba el revolucionario de la contracultura, el portavoz de una generación rebelde. Double Fantasy era un trabajo compartido con su esposa Yoko Ono en el que se repartían las composiciones al 50 %. Un conjunto de canciones que se recreaba en la felicidad del amor y la paz del hogar. Poco ambicioso artísticamente, se encontraba más cerca de las posiciones escasamente arriesgadas que se venían asociando con su partenaire en The Beatles, Paul McCartney. Lennon, una vez más, no había hecho lo que sus seguidores esperaban de él, sino lo que le apetecía hacer. No volvía como el hijo pródigo dispuesto a reclamar su status como gurú del negocio del rock and roll, ni como el genio de la banda más importante de la historia. Sólo era un adulto con tupé que volvía a divertirse haciendo canciones. Joaquín Luqui programaba entonces Starting Over en Los 40 Principales y el mundo no parecía estremecerse. Una mañana llegué al colegio y alguien me dijo: "Han matado a John Lennon". Double Fantasy se propulsó a las listas de todo el mundo.
Double Fantasy Stripped Down es una nueva edición de la última obra en vida de Lennon. Una versión desnuda, sin campanitas edulcoradas. Se han eliminado todos aquellos elementos que hacían de Double Fantasy una producción enfocada a las ventas y al éxito. Ha perdido el sonido que lo anclaba en una década determinada y suena más atemporal. Yoko ha explicado que su aproximación al producir esta versión retocada ha sido la de Plastic Ono Band, el primer y crudo disco de John Lennon en solitario. Lo inexplicable es que John nunca se mostró insatisfecho con el sonido definitivo de Double Fantasy. Es más, es bien conocido que detestaba su propia voz y que siempre intentaba ahogarla entre capas de dobles voces regrabadas y de eco. Ahora han desaparecido coros e instrumentos, la voz de John está en primer plano y suena más como Milk & Honey, el disco de retales póstumo, que como el Double Fantasy Original. Parece un ensayo de tomas primerizas y alternativas con la típica formación del rock: dos guitarras, bajo y batería. Casi podemos escuchar al artista enseñando los acordes a los músicos entre los grititos e hipos que a John le gustaba improvisar mientras tocaba en directo en el estudio. Es el sonido de un creador redescubriendo qué era lo que le divertía de su oficio.
Double Fantasy Stripped Down es una nueva edición de la última obra en vida de Lennon. Una versión desnuda, sin campanitas edulcoradas. Se han eliminado todos aquellos elementos que hacían de Double Fantasy una producción enfocada a las ventas y al éxito. Ha perdido el sonido que lo anclaba en una década determinada y suena más atemporal. Yoko ha explicado que su aproximación al producir esta versión retocada ha sido la de Plastic Ono Band, el primer y crudo disco de John Lennon en solitario. Lo inexplicable es que John nunca se mostró insatisfecho con el sonido definitivo de Double Fantasy. Es más, es bien conocido que detestaba su propia voz y que siempre intentaba ahogarla entre capas de dobles voces regrabadas y de eco. Ahora han desaparecido coros e instrumentos, la voz de John está en primer plano y suena más como Milk & Honey, el disco de retales póstumo, que como el Double Fantasy Original. Parece un ensayo de tomas primerizas y alternativas con la típica formación del rock: dos guitarras, bajo y batería. Casi podemos escuchar al artista enseñando los acordes a los músicos entre los grititos e hipos que a John le gustaba improvisar mientras tocaba en directo en el estudio. Es el sonido de un creador redescubriendo qué era lo que le divertía de su oficio.
Tal vez esta sea la forma en Yoko Ono demuestra que le trae al pairo su leyenda de bestia negra entre los fans del cuarteto de Liverpool al volver a esquilmar sus bolsillos. Al menos Let It Be Naked respondía a cómo en un principio pensaban The Beatles publicar su último disco antes de dejarlo en manos de Phil Spector. Aquí, en los números más duros, aquellos en los que la producción se podría aproximar más a la Plastic Ono Band, las diferencias no son tan notables, aunque siguen sin ser las versiones que John grabó con Cheap Trick y que Yoko descartó para volver a empezar de cero con las sesiones, descontenta con los resultados. Cleanup Time y I'm Losing You ya eran bastante crudas en su primera encarnación, pero ahora John las salpica de gruñidos en los que parece redescubrir la fiereza del rock and roll. El mayor interés reside en los finales extendidos, momentos en los que Lennon se lanza a cantar Long Lost John y Baby Please Don't Go. Todas las canciones incluyen introducciones y codas que no se conocían en la versión editada y que, siendo divertidas, insisten en esa impresión de "live in the studio". Otros temas menores, como Dear Yoko y Beautiful Boy, que sigue siendo una cancioncilla hawaiana en la que lo único destacable es la famosa frase "La vida es eso que te pasa mientras estás ocupado haciendo otros planes", son piezas que tampoco parecen acusar la desnudez.Es en la chicha del disco, en sus grandes canciones, donde las nuevas versiones corren desigual suerte. Starting Over, despojada de sus arreglos, pierde toda la grandiosidad retro que lo convertía en una pequeña maravilla royorbisoniana. El nuevo tratamiento de Watching the Wheels, sin embargo, con la voz bien delante acompañada del piano, eleva la cualidad reflexiva del tema y lo aproxima a la excelsa God de su primer disco. Woman, en lugar del familiar teclado, destaca una guitarra acústica que le confiere mayor calidez y recuerda poderosamente a la demo con caja de ritmos que ha circulado en bootlegs. Parece que John estuviera tocando en el salón de nuestra casa, pero su voz resuena temblorosa, más insegura que emocionada. Como extras, la versión es de Every Man Has a Woman Who Loves Him es muy diferente a la original y enfatiza el dueto entre Yoko y John, igual que sucede con Hard Times Are Over, que parece un outtake de Some Time in New York City. Pero no esperarán también un comentario de las canciones de la malvada, ¿verdad? Ya lo dijo David Bowie en Life on Mars: "Lennon está otra vez en venta". Fans, pasen por caja y sacudan sus joyas al compás. El resto, hagan palmas y quédense con el Double Fantasy original.
Calificación: 2
6 Comentarios:
Acompáñese con zumo de piña.
Y los obreros piden huelga otra vez.
Cancioncilla hawaiana... Eso no te lo perdono, que lo sepas.
Un saludito.
Esta edición es un timo. Tenemos ya todos los discos remasterizados y algunos, incluso, remezclados. Lo único interesante son las demos que, aunque ya las teníamos, ahora están "limpiadas". Sobre este Stripped down, estoy de acuerdo contigo. Lo tenían que haber dejado como a él le gustó. Pero la pela es la pela...
PD: Beautiful boy es una nana beautifulísima. Saludos.
Particularmente creo que "Woman" es la mejor canción de John Lennon en solitario junto a "Imagine", en mi opinión. Muy interesante tu repaso a este disco. Un saludo.
Haré exactamente lo que has dicho: Pasaré por caja, le daré la escucha de rigor y a la pared, eso sí que bonita que es mi pared de discos.
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