
Cuando
No Ghost, el tercer disco de
The Acorn, se inicia con la dulzura del
power pop beatlemano distorsionado de
Cobbled from Dust cualquiera que haya estado al corriente de la trayectoria de esta banda canadiense y se haya acercado a ellos a sabiendas de que son una de las formaciones favoritas de
Guy Garvey, el mentor de
Elbow, es consciente de que se enfrenta a una pista falsa. El album se desarrolla por parámetros que tienden más hacia el
indie-folk en todas sus vertientes. No faltan algún que otro chispazo eléctrico más, e incursiones en el
afro-indie descendiente del
Fear of Music de
Talking Heads tan en boga actualmente, aunque no llega a ser tan irritante como en otras bandas encumbradas por los críticos
modelnos. Lo mejor del disco es que se han alejado de los presupuestos austeros de discos anteriores para afrontar cada tema con mayor riqueza instrumental y amplitud de miras estilística. Lo peor es que
Rolf Klausener, cantante, guitarrista y compositor de
The Acorn no permite crecer a números como
On the Line, que podría haber sido una balada preciosa, o
Kindling to Cremation, que promete una
grand finale que no llega a cuajar.
Calificación: 2
1 Comentarios:
Acompáñese con una Bud en botella.
Publicar un comentario en la entrada