
El anterior disco de
Phosphorescent,
To Willie, estuvo dedicado recrear versiones de
Willie Nelson. Eso les dará una pista de por dónde caminan las intenciones de
Matthew Houck, nativo de Alabama, y cabeza visible de esta banda de
indie-folk-country-rock.
Here's to Taking It Easy es un trabajo mucho más sofisticado, sin embargo. Un album salpicado de reflejos dorados y
soft-rock californiano setentero que tiene su máximo exponente en números como
Nothing Was Stolen (Love Me Foolishly) y momentos frágiles y luminosos como
We'll Be Here Soon. El disco abre fuego con un dechado de chulería,
It's Hard to Be Humble (When You're from Alabama). Un trallazo con el que
Houck echa un vistazo a su patria chica, y donde se encuentran el
country y el
soul para recordar a lo que hizo
Ray Lamontagne en su último disco. El espíritu de
The Byrds de los 70's sale a relucir en
The Mermaid Parade, y asoma de nuevo vía
Gram Parsons en
Heaven Sittin' Down,
country-rock avant la lettre enraizado en el fundador de
The Flying Burrito Brothers, con cuya voz llega a confundirse la del propio
Houck. No faltan canciones tan inmediatas como
I Don't Care If There's Cursing, y la jugada se completa con
Los Angeles, una de esas largas canciones épicas de desarrollo sinuoso sobre la que
Neil Young estamparía su firma con orgullo.
Here's to Taking It Easy resulta un trabajo brillante, salpicado de belleza, deslumbrante a veces, pero demasiado difícil para un público acostumbrado a músicas más banales. El tipo de música que, tras una noche de farra en el granero, tararea un forajido retirado en el porche de su casa mientras se bebe una cerveza. Es harto dudoso que
Phosphorescent alcancen una audiencia masiva. Para mí, sin embargo, son un pequeño remanso de placer

Valoración: 3
1 Comentarios:
Acompáñese con una Coronita y un tiro de José Cuervo.
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