viernes, 17 de septiembre de 2010

Crossed, lo último de Garth Ennis

Ustedes, que son gentes encallecidas y rockeros de pro, no habrán prestado mucha atención a Pereza. Les parecerán, y puede que no les falte razón, pero también pueden equivocarse si se precipitan, les anticipo, un grupillo mataniñas que van de durillos pero que se hacen gaseosa por aparecer en los 40 Principales. Es muy posible, entonces, que no conozcan Superjunkies, una canción graciosilla de sal gorda que está escodida al final de su disco Animales, con el que dieron el pelotazo. También puede que a estas alturas, si todavía siguen leyendo, se estén preguntando a qué demonios viene esto. Pues verán, me da que, por el contrario, sí que están al tanto de The Boys, esa serie de Garth Ennis de caca-culo-pedo-pis que está publicando Planeta De Agostini para satisfacción de asustabuelas y fans de Marilyn Manson. Escuchen la cancioncita de Pereza y díganme si Ennis no se está dedicando a desarrollarla en sus guiones para The Boys.

Pero si las repetitivas chorradas esa serie, como a mí, les aburren hasta el fastidio, quizá estaría bien que le echaran un vistazo a Crossed, una miniserie de 10 números en la que por fin Ennis ha puesto sus eternas ganas de hacer el burro al servicio de una historia concreta, salvando la distancia que va de la parida a la provocación. Con ecos de Los Muertos Vivientes, La Naranja Mecánica y The Crazies, el autor la ambienta en un presente apocalíptico más extremo que The Walking Dead y un paso más allá que The Road, para situarse en un mundo en el que una epidemia al estilo zombie se ha extendido entre la humanidad. Los infectados dan rienda suelta a sus más bajos instintos y con salvaje alegría se dedican a destruir, torturar y cometer todo tipo de barbaridades con expresión de niños que cometen gamberradas entre carcajadas de diabólico placer, de retorcida perversión malsana.

Crossed va más allá de lo que uno pueda imaginar. A menos que ese uno sea Garth Ennis. Una exhibición de atrocidades de la maldad empotrada en el alma humana ocultas tras el disfraz de una enfermedad. Nadie es culpable de sus actos porque la causa está en otro lado. Todo el caos desatado es achacable a la epidemia. Pero, ¿no es esta la excusa con la que salen a flote nuestras perversiones más ocultas? ¿No llevan a cabo los infectados todo lo que siempre quisieron hacer y han llevado en secreto hasta el momento? A veces la historia deviene una visión paroxista de Mad Max con incidencia en las obsesiones del guionista. Las perversiones sexuales más degeneradas y la religión corrompida tienen que salir a pasear, claro, pero no aparecen de forma tan gratuita como en otras historias del mismo guionista. En Crossed funcionan dentro del engranaje de la historia sin rechinar.

En cualquier otro comic, Ennis daría la impresión de estar vendiendo otra vez una burra coja. Una nueva ración de sexo extremo y violencia gratuita para el público más impresionable. Sin embargo estos elementos están aquí encuadrados dentro de otras situaciones sin tomar en ningún momento el papel principal. No son el cuadro, sino el marco. La trama cuenta, además, con algunos personajes carismáticos, aunque por otra parte arquetípicos. El joven inocente que se va endureciendo con el tiempo y que cuenta la historia en primera persona, y la mujer madura que tiene un pasado de sufrimiento y lidera la situación con aplomo. Crossed llega casi a resultar un trasunto de road movie, de viaje iniciático en lo que de verdad importa es el camino y la evolución de los personajes, con momentos incluso para la poesía. El dibujo de Jacen Burrows, antes visto en Transmetropolitan, cumple con corrección. Sin artificios, sin alharacas y sin disfraces, aunque también sin deslumbrar.

Tras diez números Ennis da por acabada la miniserie. No ha querido seguir adelante con un nuevo arco argumental aduciendo que no tiene más ideas y no quiere forzarlas. Ya ha quedado satisfecho con el resultado final, cuyo último número ha sido publicado en marzo de este mismo año. Su creación más reciente queda como un despliegue tremendista, sí, pero también como una buena historia mucho más pensada y naturalista de a lo que últimamente nos tiene acostumbrados el rojizo irlandés. Lástima que a mitad de camino Ennis se olvide de todas las implicaciones que podría haber desarrollado en el nuevo mundo creado y se limite a seguir la peripecia. O tal vez decida que no le interesa ahondar y prefiere quedarse en el puro entretenimiento. La tremenda humanidad y la profunda reflexión de Robert Kirkman en Los Muertos Vivientes siguen sin ser superadas.

En consecuencia, una segunda miniserie, Crossed: Family Values, ha pasado a manos de David Lapham, autor del premiado Balas Perdidas, con Javier Barreno a los pinceles. Se trata de una nueva historia independiente, ambientada en el mismo mundo, pero con personajes diferentes. Un innecesario movimiento para seguir ordeñando la vaca menos imaginativo y peor dibujado donde la historia pierde toda originalidad, y en su empeño por romper tabúes, se torna facilona. Como en casi todo, ya hay planes para hacer una adaptación cinematográfica que será imposible que alcance las cotas de brutalidad del comic original. Una propuesta por parte de Garth Ennis mucho mejor que la ya aburridísima The Boys (véase a tal respecto el último volumen publicado, Herogasm - yo no pude llegar ni a la mitad). Crossed es un buen comic, no sólo divertido, sino también bien escrito, interesante y propulsado por una retorcida especulación.

Calificación: 3

15 Comentarios:

Fran G. dijo...

Acompáñese con The Fragile de Nine Inch Nails y un Jim Beam.

Rufus dijo...

Debería haber empezado con lo mejor de Garth Ennis; y a juzgar por sus comentarios; la colección a la que me refiero no es ninguna que todavia se haya leido. Así que hagame el favor de leerse "Predicador" o mientras tanto continuará con la misma visión de este autor. Sí; el último de "The Boys" es muy aburrído y Garth Ennis tiene el defecto de repetirse con caca-culo-pedo-pis. Pero tambien ha tenido muy buenos trabajos a mi humilde entender; como es este que NO se habrá leido. Estoy seguro que lo mismo le pasó con Paul Weller(por ejemplo) que le gusta mucho, lo sigue ... Pero despues se encuentra con trabajos que le resultan decepcionantes.

P.D: "Pereza"... No puedo con ellos!

Fran G. dijo...

Vale, vale, deje ya de abroncarme, está en cartera, pero , si me disculpa el chistecillo final, me da una pereza...

Cinemagnific dijo...

Me gusta mucho Ennis y, lo primero de The Boys, me ha encantado (lo reconozco, me queda el último...). Creo que a pesar del cacaculopedopis es un autor siempre interesante. Detrás de lo escatológico, suele tener siempre mucha crítica oculta a diversos aspectos del sistema.

Fran G. dijo...

¿Oculta?

nortwinds dijo...

pues pinta bien esto, Garth megabrutal, pues mejor

Jero dijo...

Personalmente creo que Ennis dio todo lo que podía dar de sí como guionista en su etapa al frente de "Hellblazer" y en la fantástica "Predicador", donde el sexo y la violencia sí acompañaban cavalmente (por alocados que pareciesen) a una trama argumental con peso dramático real. Luego pienso que no ha hecho absolutamente nada digno de interés (quizás alguna miniserie como "El soldado desconocido", pero nada del otro mundo). Actualmente, me parece un tipo repetitivo y mortalmente aburrido y ya no compro nada que lleve su nombre en portada (con el primer comic-book USA de "The boys" ya tuve más que suficiente para desligarme de esa colección).

Pero, reincido, "Predicador" me parece absolutamente fascinante: uno de los pilares históricos del sello Vertigo (sólo hay que ver su posterior influencia en, por ejemplo, la sobrevalorada "Y el último hombre").

Por otro lado (aunque igual me equivoco): ¿no dibujó Darick Robertson todos los números de "Transmetropolitan" salvo aquellas brevísimas colaboraciones en forma de sketches a cargo de Quitely, Hitch y Risso?

Jero dijo...

Por cierto (y a cuento de tu introducción): yo a Pereza les cogí manía después de esto...

http://www.youtube.com/watch?v=bKcoWdWzdvg

...y ya no los puedo ni ver, jejeje. Y eso que algunos de sus temas no son del todo malos (me gustaba el estribillo de "Estrella polar").

Fran G. dijo...

Jacen Burrows ilustró un especial de Transmetropolitan llamado Filth of the City en el que ponía imágenes a escritos de Spider Jerusalem. Guión de Ellis, claro.

Rufus dijo...

No Jero; no te has equivocado, Darick Robertson se encargó del dibujo en "Transmetropolitan" y coincído totalmente en lo que dices; dicho sea de paso.

Anónimo dijo...

Habrá serie regular de CROSSED, con primer arco argumental a cargo del propio Ennis y segundo a cargo de Jamie Delano.

Jero dijo...

Es verdad, me había olvidado de los especiales de "Transmetropolitan". ¿Cuántos se publicaron? Me suena que había al menos dos ¿Ha salido alguno en castellano? Yo tengo los prestigios de Norma y, una vez finalizada la serie, le perdí la pista a las posteriores reediciones...

Jero dijo...

En otro orden de cosas: para ser la misma persona que escribe y dibuja ese clásico instantáneo que es "Balas perdidas", ¿no está David Lapham haciendo demasiada basura que no se corresponde con un artista de su categoría? Me recuerda a los trabajos en Marvel de Robert Kirkman, totalmente infumables y para nada de acuerdo con el nivelón que mantiene en "Los muertos vivientes" e "Invencible"...

Fran G. dijo...

Dos especiales de Transmetropolitan, si mal no recuerdo. No sé si en español, yo los vi en inglés y, sinceramente, sin mucho interés. No es una serie que me guste mucho ni en guión ni en dibujo.

Lo de Lapham a mí también me parece inquietante. Lo que ha anunciado que está preparando para Kull en Dark Horse no me ofrece mucha confianza. Es difícil de entender ese desdoblamiento esquizofrénico, supongo que serán trabajos alimenticios.

Jero dijo...

La verdad es que a mí tampoco me entusiasma "Transmetropolitan". Considero que tuvo un comienzo muy prometedor (los 12 primeros números) porque cargaba las tintas en el humor, un poco como un "Futurama" salvaje no apto para niños. Luego Ellis se debió creer que tenía algo interesante que contar sobre ética periodística y creó un engendro moral (el personaje de Jerusalem) al que mucha gente parece tomarse totalmente en serio (¡miedo me da!). Su supuesta "visión corrosiva" de la realidad no tiene más calado que el caca-culo-pedo-pis de Ennis en "The Boys". Darick Robertson, además, me parece un dibujante con muchísimas carencias (anatómicas, compositivas, narrativas...)

Todo esto, por cierto, para decir que si me interesan esos especiales en castellano es por puro completismo: ya que me hice la serie prácticamente entera a golpe de euro, qué menos que concluirla, ¿no?

No sabía lo de Lapham en "Kull". Qué pocas garantías ofrece...